Crisis en Ceuta
El plan de catástrofes que 'Ceuta Ahora' desveló el 12 de agosto vuelve al centro de la polémica tras la denuncia de los médicos
La jefa de Oftalmología del HUCE pone cifras a la sobrecarga asistencial y sostiene que los criterios del protocolo se cumplieron desde el primer día de la crisis, mientras reclama explicaciones por la tardanza en su activación
La visita de la ministra de Sanidad, Mónica García, a Ceuta ha terminado colocando de nuevo sobre la mesa una cuestión que Ceuta Ahora adelantó en exclusiva el pasado 12 de agosto: la existencia de un Plan de actuación ante catástrofes sanitarias elaborado para el Hospital Universitario de Ceuta y el hecho de que, pese a la presión asistencial provocada por la crisis fronteriza iniciada el 30 de julio, dicho protocolo no habría sido activado desde el comienzo de la emergencia.
Cuatro días después de aquella información, la jefa de la sección de Oftalmología del HUCE, Kumari Nanwani, ha puesto voz y datos a las dudas que ya entonces rodeaban la gestión sanitaria de la crisis. La facultativa compareció este domingo a las puertas de la Delegación del Gobierno, acompañada por otros profesionales del hospital, después de que la ministra abandonara el edificio sin detenerse ante el grupo que esperaba trasladarle sus reivindicaciones.
Nanwani no se limitó a cuestionar la actuación política. Mostró públicamente el propio documento que establece cómo debe responder el sistema sanitario ceutí ante una situación de catástrofe y sostuvo que los acontecimientos vividos desde finales de julio encajan en varios de los supuestos contemplados en ese protocolo.
El dato más contundente aportado por la especialista se refiere a las Urgencias. Según explicó, el plan establece como uno de los indicadores de una situación de catástrofe que se produzcan más de 90 atenciones en Urgencias durante un periodo de cuatro o cinco horas. “Esto se cumplió desde el día 1”, aseguró.
La revelación vuelve a dar relevancia a la información publicada por Ceuta Ahora el 12 de agosto, cuando este medio puso sobre la mesa la existencia de ese plan específico y planteó una pregunta que continúa sin una respuesta clara: si INGESA disponía de un protocolo diseñado precisamente para afrontar una situación de saturación extrema, ¿por qué no se activó desde el inicio de la crisis?
![[Img #27864]](https://ceutaahora.com/upload/images/08_2026/5972_captura-de-pantalla-2026-08-16-a-las-221422.png)
3.370 urgencias en apenas doce días
Nanwani cifró en 3.370 las urgencias atendidas entre el 30 de julio y el 10 de agosto, aunque advirtió de que durante las primeras jornadas ni siquiera fue posible contabilizar correctamente a todos los pacientes debido al volumen de personas que acudían al centro.
“Esto para nosotros no es una avalancha, es lo siguiente”, resumió la facultativa.
La dimensión de esas cifras adquiere especial relevancia al compararse con los criterios recogidos en el protocolo. La médica explicó que el nivel 1 contempla, entre otros parámetros, la presión sobre las emergencias, mientras que el nivel 2incorpora además el volumen de ingresos hospitalarios.
La activación del plan, según explicó, no es una mera declaración administrativa. Supone establecer un mando único, garantizar la disponibilidad de los profesionales y poner determinados medios a disposición del dispositivo asistencial.
Precisamente ahí sitúa Nanwani una de sus principales críticas: a pesar de que el hospital habría mantenido durante estas semanas su actividad ordinaria, incluidos los quirófanos, lo habría hecho bajo una presión extraordinaria sobre sus profesionales.
La propia facultativa aseguró que se llegaron a mantener hasta siete médicos en las puertas de Urgencias para afrontar el incremento de pacientes.
Un hospital que siguió funcionando gracias al sobreesfuerzo
La denuncia de la jefa de Oftalmología introduce otro elemento en el debate. Que el Hospital Universitario haya continuado realizando operaciones y manteniendo su actividad habitual no significaría necesariamente que la situación no fuera extraordinaria, sino que los profesionales consiguieron sostener el funcionamiento ordinario del centro pese a la sobrecarga.
Nanwani atribuyó esa capacidad de respuesta fundamentalmente al “sobreesfuerzo” realizado por los trabajadores sanitarios.
Es precisamente este punto el que convierte en especialmente relevante la información publicada por Ceuta Ahora el 12 de agosto. La existencia previa de un protocolo específico demuestra que la Administración sanitaria no partía de cero ante una eventual emergencia. Había un instrumento diseñado para determinar cuándo una presión asistencial dejaba de ser una situación ordinaria y pasaba a requerir una respuesta extraordinaria.
La cuestión que ahora plantean los profesionales es por qué ese mecanismo no se puso en marcha cuando, según sus propios criterios, comenzaron a cumplirse los indicadores.
“Ceuta es España y no puede estar dejándonos de la mano de Dios”
La protesta de Nanwani fue también una reivindicación de mayor atención hacia Ceuta por parte del Ministerio de Sanidad.
La facultativa, que se presentó como delegada de Médicos Unidos por sus Derechos (MUD) en la ciudad, reclamó un estatuto propio para los médicos y una mayor representación del colectivo, pero insistió especialmente en las necesidades de la sanidad ceutí.
“Ceuta es España y no puede estar dejándonos de la mano de Dios”, afirmó.
También reclamó que se atiendan las necesidades de los servicios sanitarios y pidió que las fronteras sean “impermeabilizadas”, al considerar que la presión derivada de la crisis fronteriza ha terminado repercutiendo directamente sobre un sistema sanitario que ya afrontaba importantes limitaciones.
“Tenemos que ser atendidos. No podemos seguir así y le pedimos ayuda”, manifestó.
Una visita ministerial que llega dos semanas después
Nanwani cuestionó además el momento elegido por Mónica García para desplazarse a Ceuta. A su juicio, la presencia del Ministerio y de INGESA debería haberse producido desde el comienzo de la emergencia y no cuando habían transcurrido ya alrededor de dos semanas desde el inicio de la crisis.
Y ahí aparece una de las particularidades de Ceuta: las competencias sanitarias no están transferidas a la Ciudad Autónoma. La asistencia sanitaria depende directamente de INGESA, organismo dependiente del Ministerio de Sanidad.
“Ceuta no tiene transferidas las competencias sanitarias. Ceuta es INGESA, dependemos directamente de ella”, recordó la facultativa.
Por eso considera especialmente difícil de justificar que ante una situación que, según sostiene, reunía desde los primeros días los criterios contemplados en el plan de catástrofes, la respuesta extraordinaria no se hubiera producido desde el primer momento.
“Ante una catástrofe sanitaria como la que estamos viviendo, tendría que haber estado aquí en el minuto uno”, concluyó.
La comparecencia de Nanwani devuelve así al primer plano una información que Ceuta Ahora adelantó el pasado 12 de agosto y que ahora adquiere una nueva dimensión: Ceuta contaba con un protocolo específico para afrontar una catástrofe sanitaria y los médicos sostienen que varios de sus criterios se cumplieron desde el comienzo de la crisis, pero no se aplicó hasta quince días después..

La visita de la ministra de Sanidad, Mónica García, a Ceuta ha terminado colocando de nuevo sobre la mesa una cuestión que Ceuta Ahora adelantó en exclusiva el pasado 12 de agosto: la existencia de un Plan de actuación ante catástrofes sanitarias elaborado para el Hospital Universitario de Ceuta y el hecho de que, pese a la presión asistencial provocada por la crisis fronteriza iniciada el 30 de julio, dicho protocolo no habría sido activado desde el comienzo de la emergencia.
Cuatro días después de aquella información, la jefa de la sección de Oftalmología del HUCE, Kumari Nanwani, ha puesto voz y datos a las dudas que ya entonces rodeaban la gestión sanitaria de la crisis. La facultativa compareció este domingo a las puertas de la Delegación del Gobierno, acompañada por otros profesionales del hospital, después de que la ministra abandonara el edificio sin detenerse ante el grupo que esperaba trasladarle sus reivindicaciones.
Nanwani no se limitó a cuestionar la actuación política. Mostró públicamente el propio documento que establece cómo debe responder el sistema sanitario ceutí ante una situación de catástrofe y sostuvo que los acontecimientos vividos desde finales de julio encajan en varios de los supuestos contemplados en ese protocolo.
El dato más contundente aportado por la especialista se refiere a las Urgencias. Según explicó, el plan establece como uno de los indicadores de una situación de catástrofe que se produzcan más de 90 atenciones en Urgencias durante un periodo de cuatro o cinco horas. “Esto se cumplió desde el día 1”, aseguró.
La revelación vuelve a dar relevancia a la información publicada por Ceuta Ahora el 12 de agosto, cuando este medio puso sobre la mesa la existencia de ese plan específico y planteó una pregunta que continúa sin una respuesta clara: si INGESA disponía de un protocolo diseñado precisamente para afrontar una situación de saturación extrema, ¿por qué no se activó desde el inicio de la crisis?
![[Img #27864]](https://ceutaahora.com/upload/images/08_2026/5972_captura-de-pantalla-2026-08-16-a-las-221422.png)
3.370 urgencias en apenas doce días
Nanwani cifró en 3.370 las urgencias atendidas entre el 30 de julio y el 10 de agosto, aunque advirtió de que durante las primeras jornadas ni siquiera fue posible contabilizar correctamente a todos los pacientes debido al volumen de personas que acudían al centro.
“Esto para nosotros no es una avalancha, es lo siguiente”, resumió la facultativa.
La dimensión de esas cifras adquiere especial relevancia al compararse con los criterios recogidos en el protocolo. La médica explicó que el nivel 1 contempla, entre otros parámetros, la presión sobre las emergencias, mientras que el nivel 2incorpora además el volumen de ingresos hospitalarios.
La activación del plan, según explicó, no es una mera declaración administrativa. Supone establecer un mando único, garantizar la disponibilidad de los profesionales y poner determinados medios a disposición del dispositivo asistencial.
Precisamente ahí sitúa Nanwani una de sus principales críticas: a pesar de que el hospital habría mantenido durante estas semanas su actividad ordinaria, incluidos los quirófanos, lo habría hecho bajo una presión extraordinaria sobre sus profesionales.
La propia facultativa aseguró que se llegaron a mantener hasta siete médicos en las puertas de Urgencias para afrontar el incremento de pacientes.
Un hospital que siguió funcionando gracias al sobreesfuerzo
La denuncia de la jefa de Oftalmología introduce otro elemento en el debate. Que el Hospital Universitario haya continuado realizando operaciones y manteniendo su actividad habitual no significaría necesariamente que la situación no fuera extraordinaria, sino que los profesionales consiguieron sostener el funcionamiento ordinario del centro pese a la sobrecarga.
Nanwani atribuyó esa capacidad de respuesta fundamentalmente al “sobreesfuerzo” realizado por los trabajadores sanitarios.
Es precisamente este punto el que convierte en especialmente relevante la información publicada por Ceuta Ahora el 12 de agosto. La existencia previa de un protocolo específico demuestra que la Administración sanitaria no partía de cero ante una eventual emergencia. Había un instrumento diseñado para determinar cuándo una presión asistencial dejaba de ser una situación ordinaria y pasaba a requerir una respuesta extraordinaria.
La cuestión que ahora plantean los profesionales es por qué ese mecanismo no se puso en marcha cuando, según sus propios criterios, comenzaron a cumplirse los indicadores.
“Ceuta es España y no puede estar dejándonos de la mano de Dios”
La protesta de Nanwani fue también una reivindicación de mayor atención hacia Ceuta por parte del Ministerio de Sanidad.
La facultativa, que se presentó como delegada de Médicos Unidos por sus Derechos (MUD) en la ciudad, reclamó un estatuto propio para los médicos y una mayor representación del colectivo, pero insistió especialmente en las necesidades de la sanidad ceutí.
“Ceuta es España y no puede estar dejándonos de la mano de Dios”, afirmó.
También reclamó que se atiendan las necesidades de los servicios sanitarios y pidió que las fronteras sean “impermeabilizadas”, al considerar que la presión derivada de la crisis fronteriza ha terminado repercutiendo directamente sobre un sistema sanitario que ya afrontaba importantes limitaciones.
“Tenemos que ser atendidos. No podemos seguir así y le pedimos ayuda”, manifestó.
Una visita ministerial que llega dos semanas después
Nanwani cuestionó además el momento elegido por Mónica García para desplazarse a Ceuta. A su juicio, la presencia del Ministerio y de INGESA debería haberse producido desde el comienzo de la emergencia y no cuando habían transcurrido ya alrededor de dos semanas desde el inicio de la crisis.
Y ahí aparece una de las particularidades de Ceuta: las competencias sanitarias no están transferidas a la Ciudad Autónoma. La asistencia sanitaria depende directamente de INGESA, organismo dependiente del Ministerio de Sanidad.
“Ceuta no tiene transferidas las competencias sanitarias. Ceuta es INGESA, dependemos directamente de ella”, recordó la facultativa.
Por eso considera especialmente difícil de justificar que ante una situación que, según sostiene, reunía desde los primeros días los criterios contemplados en el plan de catástrofes, la respuesta extraordinaria no se hubiera producido desde el primer momento.
“Ante una catástrofe sanitaria como la que estamos viviendo, tendría que haber estado aquí en el minuto uno”, concluyó.
La comparecencia de Nanwani devuelve así al primer plano una información que Ceuta Ahora adelantó el pasado 12 de agosto y que ahora adquiere una nueva dimensión: Ceuta contaba con un protocolo específico para afrontar una catástrofe sanitaria y los médicos sostienen que varios de sus criterios se cumplieron desde el comienzo de la crisis, pero no se aplicó hasta quince días después..




Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.61