Antonio Palomar García
P.S. el hombre del tiempo
Mientras “el tretas” anda de trampa en trampa, una tras otra, los demás pican en la carnaza y se entretienen con asuntos de los que el sujeto ya poco espera, disponiéndose a lo siguiente en su agenda, ganando un tiempo que sus rivales parecen no caer en la cuenta que es con lo que siempre juega, ganar tiempo al tiempo.
Así, cuando los demás partidos se enfangan en el barrizal de la ley de nietos o en el tristemente famoso decreto Mari Carmen, P.S. ya estará preparando su debate electoral si es que no está con su discurso para la noche del 29N.
Es lo que tiene este PSOE de hoy, el que ha perdido toda medida moral desde el momento en que ve a su líder renunciar, incluso, a la condición de esposo de su mujer, cosa que muchos vimos venir, con tal de no asumir responsabilidad alguna, si es que eso le nómina como autor de alguna de las tretas de la señora. Para eso también parece haber encontrado, según algunos, una salida, con tal de seguir sumando tiempo.
Como gana tiempo cuando la ética judicial en España dice que debe ralentizar sus actuaciones para no influir en una campaña electoral.
Y P.S. puede ganar toda esa ventaja temporal sin perder de vista los asuntos mencionados, porque para eso tiene casi un millar de asesores pagados con dinero público (entre los que no consta ningún ceutí), pero no a disposición del presidente sino, en esta ocasión, del secretario general del PSOE, que parece igual, pero, como él bien conoce, no es lo mismo.
Lo último, dentro de un sinfín de inventos sociatas, ha sido lo de lanzar una huelga general ¡contra la oposición! Y para promocionarla María Jesús Montero, quién mejor que ella para vender semejante sinsentido. Pues en eso también picó el PP, que viendo cómo en el PSOE todos estaban movilizados, como nunca dejan de estarlo, día a día -perdón por la rambada-, y por encima de sus propias vergüenzas, reciben de Feijóo el mensaje de movilizarse para... ¿para no regalar más tiempo? En VOX ese mensaje nunca hizo falta.
La campaña, aún sin lemas ni programas -de esos que después se olvidan-, se puede decir que ya ha comenzado. Para P.S. empezó hace tiempo. Especialmente desde que se vio sin sus compañeros de viaje, hoy respondiendo ante la Justicia. Desde ese momento sin fecha marcada en ningún calendario, viene haciendo campaña a su manera, gobernando cómo advirtió de espaldas al Congreso, de despacho en despacho de podemitas, separatistas y filoetarras mendigando votos, para conseguir cada día unos meses más de estancia en el burladero que convirtió La Moncloa frente a la oposición y la Justicia. Y los de Feijóo a su rebufo todo ese mismo tiempo...
Urge, pues, acelerar a la parte diestra de Las Cortes, y comenzar a llevar la voz cantante ante un tipo empeñado en comprar voluntades sin ningún tipo de reparo hasta pocas horas antes de dejar su voto en la urna. Son las formas de siempre que le asemeja gravemente a aquellos en los que quiere reflejarse (lo del alumno peor que el maestro. Su despechado Felipe ya lo hizo).
Cuando todo se haya escrito y no haya que pelear por un segundo más, nos tocará a los españoles de siempre, y a los sobrevenidos a la fuerza, poner a España en la senda que entre todos decidamos: la de la democracia que conocimos, la que respetaba a vencedores, o la de la que nos hicieron conocer, forzando mayorías para terminar atrincherados en Palacio, esperando que pase el tiempo para, llegado el momento, tratar de recuperarlo.
Mientras “el tretas” anda de trampa en trampa, una tras otra, los demás pican en la carnaza y se entretienen con asuntos de los que el sujeto ya poco espera, disponiéndose a lo siguiente en su agenda, ganando un tiempo que sus rivales parecen no caer en la cuenta que es con lo que siempre juega, ganar tiempo al tiempo.
Así, cuando los demás partidos se enfangan en el barrizal de la ley de nietos o en el tristemente famoso decreto Mari Carmen, P.S. ya estará preparando su debate electoral si es que no está con su discurso para la noche del 29N.
Es lo que tiene este PSOE de hoy, el que ha perdido toda medida moral desde el momento en que ve a su líder renunciar, incluso, a la condición de esposo de su mujer, cosa que muchos vimos venir, con tal de no asumir responsabilidad alguna, si es que eso le nómina como autor de alguna de las tretas de la señora. Para eso también parece haber encontrado, según algunos, una salida, con tal de seguir sumando tiempo.
Como gana tiempo cuando la ética judicial en España dice que debe ralentizar sus actuaciones para no influir en una campaña electoral.
Y P.S. puede ganar toda esa ventaja temporal sin perder de vista los asuntos mencionados, porque para eso tiene casi un millar de asesores pagados con dinero público (entre los que no consta ningún ceutí), pero no a disposición del presidente sino, en esta ocasión, del secretario general del PSOE, que parece igual, pero, como él bien conoce, no es lo mismo.
Lo último, dentro de un sinfín de inventos sociatas, ha sido lo de lanzar una huelga general ¡contra la oposición! Y para promocionarla María Jesús Montero, quién mejor que ella para vender semejante sinsentido. Pues en eso también picó el PP, que viendo cómo en el PSOE todos estaban movilizados, como nunca dejan de estarlo, día a día -perdón por la rambada-, y por encima de sus propias vergüenzas, reciben de Feijóo el mensaje de movilizarse para... ¿para no regalar más tiempo? En VOX ese mensaje nunca hizo falta.
La campaña, aún sin lemas ni programas -de esos que después se olvidan-, se puede decir que ya ha comenzado. Para P.S. empezó hace tiempo. Especialmente desde que se vio sin sus compañeros de viaje, hoy respondiendo ante la Justicia. Desde ese momento sin fecha marcada en ningún calendario, viene haciendo campaña a su manera, gobernando cómo advirtió de espaldas al Congreso, de despacho en despacho de podemitas, separatistas y filoetarras mendigando votos, para conseguir cada día unos meses más de estancia en el burladero que convirtió La Moncloa frente a la oposición y la Justicia. Y los de Feijóo a su rebufo todo ese mismo tiempo...
Urge, pues, acelerar a la parte diestra de Las Cortes, y comenzar a llevar la voz cantante ante un tipo empeñado en comprar voluntades sin ningún tipo de reparo hasta pocas horas antes de dejar su voto en la urna. Son las formas de siempre que le asemeja gravemente a aquellos en los que quiere reflejarse (lo del alumno peor que el maestro. Su despechado Felipe ya lo hizo).
Cuando todo se haya escrito y no haya que pelear por un segundo más, nos tocará a los españoles de siempre, y a los sobrevenidos a la fuerza, poner a España en la senda que entre todos decidamos: la de la democracia que conocimos, la que respetaba a vencedores, o la de la que nos hicieron conocer, forzando mayorías para terminar atrincherados en Palacio, esperando que pase el tiempo para, llegado el momento, tratar de recuperarlo.
La opinión de Ceuta Ahora se refleja únicamente en sus editoriales. La libertad de expresión, la libertad en general, es una máxima de filosofía de este medio que puede compartir o no las opiniones de sus articulistas






















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.123