Viernes, 09 de Octubre de 2026

Actualizada Viernes, 09 de Octubre de 2026 a las 15:20:04 horas

Redacción
Viernes, 09 de Octubre de 2026
Crisis en Ceuta

La crisis deja más de 74 millones de euros en pérdidas en Ceuta hasta septiembre

La Cámara de Comercio cifra el impacto acumulado entre 65,55 y 74,34 millones y alerta del deterioro del comercio, la hostelería, el puerto y el empleo, con efectos que ya alcanzan a la actividad prevista para 2027

La crisis ha provocado en Ceuta un impacto económico de entre 65.551.031 y 74.340.750 euros desde finales de julio hasta el 30 de septiembre, según la última estimación de la Cámara Oficial de Comercio, Industria, Servicios y Navegación. El informe constata que la pérdida de actividad se mantuvo durante septiembre e incorpora un nuevo foco de preocupación: la afección al puerto y el riesgo de que parte de sus operaciones se traslade a otros destinos.

 

La horquilla estimada equivale a entre el 3,53 % y el 4 % del PIB anual de Ceuta. La comparación no implicaque el PIB de la ciudad haya caído contablemente en esos porcentajes, sino que permite dimensionar unas pérdidas concentradas en apenas dos meses. En una economía con una fuerte presencia de pequeñas empresas y trabajadores autónomos, un golpe de esta magnitud amenaza la liquidez de los negocios, el empleo y la capacidad de recuperación.

 

El estudio combina una encuesta a 302 empresas con datos estadísticos oficiales y referencias económicas sectoriales. El diagnóstico es común: caen las ventas, el consumo y la llegada de visitantes, mientras las empresas pierden margen para sostener la actividad y conservar sus plantillas.

 

La Cámara toma como referencia principal un escenario central de 65,55 millones de euros; el extremo superior de la horquilla contempla una mayor afección portuaria. La estimación se basa en la información y las hipótesis disponibles y no abarca todos los perjuicios ocasionados por la crisis.

 

 

Septiembre prolonga las pérdidas y amplía el alcance del daño

Hasta el cierre de agosto, la Cámara había estimado unas pérdidas económicas directas de 33.038.768 euros. Durante septiembre, las pérdidas empresariales y la reducción del consumo añaden otros 18.599.743 euros, antes de incorporar el impacto específico sobre el puerto.

 

La afección portuaria estimada para septiembre se sitúa entre 13.912.520 y 22.702.239 euros, según el escenario considerado. Con ambos componentes, el impacto correspondiente únicamente a septiembre alcanza entre 32.512.263 y 41.301.982 euros.

 

Estos resultados muestran que la vuelta a la actividad habitual tras el verano no ha supuesto una recuperación suficiente. La reactivación puntual de algunas compras, como las vinculadas al inicio del curso escolar, ha convivido con una demanda todavía muy debilitada.

 

La prolongación de las pérdidas agrava la situación financiera de los negocios. Las empresas continúan afrontando nóminas, alquileres, suministros y pagos a proveedores con unos ingresos muy inferiores a los habituales. El daño acumulado reduce su capacidad para resistir y aumenta el riesgo de que una dificultad temporal termine comprometiendo su continuidad.

 

 

El comercio y la hostelería siguen facturando muy por debajo de lo habitual

Durante septiembre, la caída media de facturación declarada por las empresas que cuantificaron sus pérdidas fue del 50,9 % en el comercio y del 54,6 % en la hostelería. En las agencias de viajes alcanzó el 62,9 %; en los servicios, el 31,8 %; y en las actividades de ocio y turismo, aproximadamente el 75 %.

 

La reducción de ingresos responde tanto a la pérdida de visitantes como a la contracción del consumo de los residentes. La incertidumbre, las alteraciones de la movilidad y la salida temporal de parte de la población han afectado a actividades que dependen de la presencia diaria de clientes.

 

En una economía con una elevada presencia de pequeñas empresas y trabajadores autónomos, mantener durante semanas caídas de esta intensidad tiene consecuencias que van más allá de las ventas. Se debilita la tesorería, se aplazan inversiones y contrataciones y disminuye la capacidad de atender los compromisos del negocio.

 

 

La ocupación extraordinaria no equivale a una recuperación del turismo

El estudio estima que la demanda turística ordinaria se mantuvo durante septiembre alrededor de un 80 % por debajo de sus niveles habituales. La pérdida afecta a los alojamientos y también al gasto que esos visitantes habrían realizado en restaurantes, comercios, transportes, actividades de ocio y otros servicios.

 

La presencia de fuerzas y cuerpos de seguridad, personal militar, funcionarios, medios de comunicación y otros profesionales desplazados por la emergencia ha sostenido temporalmente parte de la ocupación hotelera. Esa demanda está vinculada a la gestión de la crisis y no puede interpretarse como una recuperación de los flujos turísticos habituales.

 

Tampoco garantiza la continuidad de la actividad cuando disminuyan los dispositivos extraordinarios. Recuperar visitantes será necesario para sostener tanto los ingresos de los alojamientos como el consumo que el turismo genera en el conjunto de la ciudad.

 

 

El puerto incorpora una nueva dimensión al impacto económico

La actualización incorpora la afección a una infraestructura estratégica para Ceuta. Desde la activación del nivel 2 de protección el 8 de septiembre, las dificultades operativas y el contexto de incertidumbre añaden presión sobre una actividad que compite con puertos próximos y depende de las decisiones de navieras, armadores y operadores.

 

Las empresas de transporte y logística consultadas declararon una reducción media de facturación del 40 % durante septiembre, acompañada de un incremento de sus costes del 17,3 %. La combinación de menores ingresos y mayores gastos estrecha los márgenes y dificulta el mantenimiento de la actividad.

 

El informe recoge la cancelación de ocho escalas de cruceros previstas para 2026, con una pérdida directa estimada en 728.000 euros, incluida en la valoración portuaria de septiembre. También recoge la cancelación de toda la programación de escalas de 2027. Estas últimas cancelaciones no se suman al balance acumulado hasta septiembre, pero muestran que las consecuencias ya alcanzan a la actividad futura.

 

La recuperación de esas operaciones puede requerir más tiempo que la normalización de las condiciones del puerto. Una vez reorganizadas las rutas y contratados servicios en otros destinos, el regreso de la actividad no es automático.

 

 

El empleo vinculado a la emergencia crece mientras retrocede en los sectores que deben sostener la recuperación

La mejora de los indicadores generales de empleo durante septiembre no refleja una recuperación de la actividad económica ordinaria. El descenso del paro registrado y el aumento de la contratación y la afiliación se producen en un contexto en el que el crecimiento del empleo se concentra principalmente en actividades directamente vinculadas a la gestión de la crisis, como la seguridad, la limpieza, el mantenimiento, la sanidad y los servicios sociales.

 

Mientras aumentan estas necesidades extraordinarias de personal, pierden empleo sectores que sostienen habitualmente la economía de Ceuta y que deberán seguir haciéndolo cuando termine la emergencia. Durante septiembre, el comercio perdió aproximadamente 40 afiliados; la hostelería, 58; y el transporte, 62. En conjunto, estos tres sectores registraron una reducción de alrededor de 160 afiliados.

 

Esta pérdida de empleo es coherente con las fuertes caídas de facturación que están sufriendo sus empresas. La prolongación de los menores ingresos, mientras se mantienen los costes de funcionamiento, está agotando su capacidad para preservar las plantillas. El 37,5 % de las empresas encuestadas manifiesta haber adoptado ya medidas que afectan al personal o a su organización laboral.

 

El riesgo es que el empleo extraordinario generado para atender la crisis oculte un debilitamiento del tejido empresarial que debe sostener la recuperación. Cuando disminuyan los dispositivos de emergencia, también desaparecerá parte de las necesidades de contratación asociadas a ellos. Si para entonces el comercio, la hostelería, el transporte y otras actividades han perdido empresas y puestos de trabajo, Ceuta afrontará esa nueva etapa con una menor capacidad para generar empleo estable.

 

Por ello, la mejora de las cifras generales no debe llevar a restar urgencia al apoyo a los sectores afectados. Proteger ahora la continuidad de las empresas y sus plantillas es necesario para evitar que, una vez superada la emergencia, permanezca una pérdida estructural de actividad y empleo.

 

 

El daño a la imagen de Ceuta se proyecta más allá de la emergencia

El estudio actualiza a 198,41 millones de euros la valoración del deterioro económico asociado a la reputación, la confianza y la capacidad de atracción de Ceuta, frente a los 170,1 millones estimados al cierre de agosto.

 

Esta valoración no se suma a los entre 65,55 y 74,34 millones de impacto acumulado. Responde a una metodología diferente, basada en hipótesis sobre el valor económico de la reputación territorial, y no constituye una tasación certificada.

 

Su finalidad es dimensionar un perjuicio que puede prolongarse después de la emergencia: la dificultad para recuperar visitantes, atraer inversiones, reactivar proyectos y volver a incorporarse a las programaciones de operadores turísticos y portuarios.

 

La mejora de la situación deberá ir acompañada de un trabajo sostenido para reconstruir la confianza en Ceuta como destino para visitar, invertir y desarrollar una actividad empresarial.

 

 

Recuperar la seguridad, reforzar las ayudas y reactivar el consumo en Ceuta

Restablecer la seguridad y recuperar plenamente la normalidad es la primera condición para la recuperación económica. El 88 % de las empresas señala esta necesidad como una prioridad. Los establecimientos deben poder desarrollar su actividad con normalidad, los trabajadores y los clientes necesitan desplazarse con confianza y los visitantes tienen que volver a considerar Ceuta como un destino al que acudir. Por ello, la Cámara reclama reforzar las medidas necesarias para recuperar esas condiciones y restablecer la confianza.

 

Junto a la seguridad, la prolongación de la crisis exige reforzar las medidas de apoyo y aumentar las ayudas directas a las empresas para preservar su actividad y el empleo. El 80,2 % de las empresas reclama ayudas directas; el 62,3 %, bonificaciones fiscales o sobre las cuotas empresariales; y el 34,9 %, apoyo financiero y medidas de liquidez.

 

Las pérdidas acumuladas están reduciendo la capacidad de los negocios para mantener sus plantillas y atender sus gastos. La respuesta debe adaptarse a la duración y a la dimensión del daño, con recursos suficientes y procedimientos ágiles que permitan actuar antes de que las dificultades se traduzcan en nuevos recortes de empleo o cierres. Las ayudas económicas y el refuerzo de la seguridad deben avanzar de forma coordinada, para que las empresas puedan resistir mientras se recupera la demanda.

 

Proteger a las empresas supone proteger los puestos de trabajo que Ceuta necesita ahora y que deberá conservar cuando termine la emergencia. Las contrataciones extraordinarias vinculadas a la gestión de la crisis tienen un carácter temporal. Por ello, es imprescindible sostener a los sectores que generan actividad y empleo de forma habitual y sobre los que deberá apoyarse la recuperación.

 

El balance acumulado no recoge la totalidad del perjuicio. Quedan fuera de esa cifra el impacto sobre las cuentas públicas, las inversiones aplazadas o canceladas y otros efectos que todavía no pueden cuantificarse con suficiente precisión. Tampoco se incorporan las pérdidas futuras ni se suman las proyecciones portuarias para el cierre del año.

 

Junto a las medidas de seguridad y apoyo económico, es necesario reactivar, en la medida de lo posible, el consumo interno. La Cámara hace un llamamiento a los ceutíes para que, dentro de sus posibilidades, apoyen a los comercios, establecimientos de hostelería y empresas de servicios de la ciudad. Cada compra y cada consumo realizados en Ceuta contribuyen a mantener la actividad de los negocios, el empleo y los ingresos de muchas familias.

 

 

Comprar en Ceuta y consumir en Ceuta es también ayudar a Ceuta y a su futuro. El compromiso de la ciudadanía, acompañado de la recuperación de la seguridad y de medidas de apoyo suficientes, puede contribuir a sostener el tejido empresarial en un momento decisivo. Evitar nuevas pérdidas de actividad y empleo es fundamental para preservar la capacidad de la ciudad para recuperarse.

 

 

 

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