Sindicatos
UGT, CCOO y CSIF se desmarcan en Ceuta de la huelga general del 11 de noviembre
Los sindicatos rechazan parar la ciudad en plena crisis y defienden que Ceuta necesita recuperar la normalidad, aunque CSIF añade motivos de independencia sindical y cuestiona las connotaciones políticas de la convocatoria
La convocatoria de huelga general para el próximo 11 de noviembre, promovida por UGT y CCOO a nivel nacional por la situación de la vivienda, contará con una importante particularidad en Ceuta: las organizaciones sindicales locales de UGT y CCOO han anunciado que no secundarán el paro, a las que se suma CSIF, que también ha rechazado participar en la movilización.
La posición de UGT Ceuta se ha conocido este miércoles. El sindicato ha comunicado que no comparte que se pida a los trabajadores paralizar la ciudad el 11 de noviembre, al considerar que la situación extraordinaria que atraviesa Ceuta desde finales de julio exige precisamente recuperar la actividad y la normalidad social y económica.
UGT Ceuta sostiene que la ciudad lleva meses reclamando recursos y refuerzos para hacer frente a la presión sobre los trabajadores, los servicios públicos y el conjunto de la ciudadanía. Por ello, considera que no resulta coherente reclamar ahora una nueva paralización cuando, según defiende, la prioridad debe ser que Ceuta vuelva a funcionar con normalidad.
La organización ha trasladado su postura a la dirección confederal y ha dejado claro que su decisión no supone renunciar a sus reivindicaciones laborales ni cuestionar el derecho individual de los trabajadores a secundar la huelga. UGT Ceuta asegura que comparte las demandas relacionadas con el acceso a una vivienda digna, los salarios y las condiciones de vida, pero entiende que el paro nacional no responde a las necesidades específicas de la ciudad en este momento.
CCOO tampoco secundará el paro
La decisión de UGT se suma a la anunciada el martes por la sección sindical de CCOO en la Ciudad Autónoma de Ceuta, que comunicó que no promoverá ni participará en la huelga general.
La sección sindical, una de las estructuras más numerosas de CCOO en la ciudad, reconoce la preocupación existente por el acceso a la vivienda y las dificultades que tienen numerosos trabajadores para acceder a una vivienda digna debido a los precios de venta y alquiler. Sin embargo, considera que la prioridad en Ceuta pasa por recuperar primero la normalidad de la ciudad.
Su planteamiento se resume en una idea: para que haya vivienda tiene que haber primero ciudad, y la organización considera que Ceuta continúa afectada por las consecuencias de la crisis migratoria iniciada a finales de julio.
CSIF rechaza también la huelga
A estas dos organizaciones se suma CSIF, que ha anunciado igualmente que no secundará la huelga general convocada para este otoño.
En este caso, el argumento es diferente. CSIF señala que la convocatoria se produce pocas semanas antes de las elecciones generales del 29 de noviembre y considera que presenta unas connotaciones políticas que, a su juicio, no encajan con la independencia y el carácter estrictamente profesional de la organización.
El sindicato asegura que continuará centrando su actividad en las reivindicaciones laborales y reclama un pacto de Estado para abordar el problema de la vivienda. También pide medidas específicas para garantizar que los empleados públicos puedan acceder y permanecer en territorios donde el coste de la vivienda dificulta la cobertura de las plazas.
Una posición singular en plena crisis de Ceuta
De esta forma, UGT Ceuta, CCOO en la Ciudad Autónoma y CSIF se sitúan, al menos por el momento, al margen de la huelga general que sus organizaciones nacionales han planteado para el 11 de noviembre.
UGT y CCOO, dos de las centrales convocantes a nivel nacional, mantienen en la ciudad una posición diferenciada respecto a sus respectivas direcciones confederales. En ambos casos, la realidad excepcional que vive la ciudad aparece como uno de los argumentos principales para no respaldar el paro.
La huelga, finalmente fijada para el 11 de noviembre, se plantea a escala nacional para reclamar medidas frente a la crisis de la vivienda y mejorar las condiciones económicas de los trabajadores. La fecha se sitúa, además, apenas unas semanas antes de las elecciones generales del 29 de noviembre.
En Ceuta, sin embargo, las organizaciones que se han desmarcado consideran que las circunstancias de la ciudad requieren otra prioridad: recuperar la normalidad, reforzar los servicios públicos y obtener respuestas del Estado ante la situación que atraviesa la ciudad desde finales de julio.

La convocatoria de huelga general para el próximo 11 de noviembre, promovida por UGT y CCOO a nivel nacional por la situación de la vivienda, contará con una importante particularidad en Ceuta: las organizaciones sindicales locales de UGT y CCOO han anunciado que no secundarán el paro, a las que se suma CSIF, que también ha rechazado participar en la movilización.
La posición de UGT Ceuta se ha conocido este miércoles. El sindicato ha comunicado que no comparte que se pida a los trabajadores paralizar la ciudad el 11 de noviembre, al considerar que la situación extraordinaria que atraviesa Ceuta desde finales de julio exige precisamente recuperar la actividad y la normalidad social y económica.
UGT Ceuta sostiene que la ciudad lleva meses reclamando recursos y refuerzos para hacer frente a la presión sobre los trabajadores, los servicios públicos y el conjunto de la ciudadanía. Por ello, considera que no resulta coherente reclamar ahora una nueva paralización cuando, según defiende, la prioridad debe ser que Ceuta vuelva a funcionar con normalidad.
La organización ha trasladado su postura a la dirección confederal y ha dejado claro que su decisión no supone renunciar a sus reivindicaciones laborales ni cuestionar el derecho individual de los trabajadores a secundar la huelga. UGT Ceuta asegura que comparte las demandas relacionadas con el acceso a una vivienda digna, los salarios y las condiciones de vida, pero entiende que el paro nacional no responde a las necesidades específicas de la ciudad en este momento.
CCOO tampoco secundará el paro
La decisión de UGT se suma a la anunciada el martes por la sección sindical de CCOO en la Ciudad Autónoma de Ceuta, que comunicó que no promoverá ni participará en la huelga general.
La sección sindical, una de las estructuras más numerosas de CCOO en la ciudad, reconoce la preocupación existente por el acceso a la vivienda y las dificultades que tienen numerosos trabajadores para acceder a una vivienda digna debido a los precios de venta y alquiler. Sin embargo, considera que la prioridad en Ceuta pasa por recuperar primero la normalidad de la ciudad.
Su planteamiento se resume en una idea: para que haya vivienda tiene que haber primero ciudad, y la organización considera que Ceuta continúa afectada por las consecuencias de la crisis migratoria iniciada a finales de julio.
CSIF rechaza también la huelga
A estas dos organizaciones se suma CSIF, que ha anunciado igualmente que no secundará la huelga general convocada para este otoño.
En este caso, el argumento es diferente. CSIF señala que la convocatoria se produce pocas semanas antes de las elecciones generales del 29 de noviembre y considera que presenta unas connotaciones políticas que, a su juicio, no encajan con la independencia y el carácter estrictamente profesional de la organización.
El sindicato asegura que continuará centrando su actividad en las reivindicaciones laborales y reclama un pacto de Estado para abordar el problema de la vivienda. También pide medidas específicas para garantizar que los empleados públicos puedan acceder y permanecer en territorios donde el coste de la vivienda dificulta la cobertura de las plazas.
Una posición singular en plena crisis de Ceuta
De esta forma, UGT Ceuta, CCOO en la Ciudad Autónoma y CSIF se sitúan, al menos por el momento, al margen de la huelga general que sus organizaciones nacionales han planteado para el 11 de noviembre.
UGT y CCOO, dos de las centrales convocantes a nivel nacional, mantienen en la ciudad una posición diferenciada respecto a sus respectivas direcciones confederales. En ambos casos, la realidad excepcional que vive la ciudad aparece como uno de los argumentos principales para no respaldar el paro.
La huelga, finalmente fijada para el 11 de noviembre, se plantea a escala nacional para reclamar medidas frente a la crisis de la vivienda y mejorar las condiciones económicas de los trabajadores. La fecha se sitúa, además, apenas unas semanas antes de las elecciones generales del 29 de noviembre.
En Ceuta, sin embargo, las organizaciones que se han desmarcado consideran que las circunstancias de la ciudad requieren otra prioridad: recuperar la normalidad, reforzar los servicios públicos y obtener respuestas del Estado ante la situación que atraviesa la ciudad desde finales de julio.






















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