Crisis en Ceuta
La crisis de Ceuta dispara las pérdidas económicas directas de hasta 33 millones y pone en riesgo la recuperación
La Cámara de Comercio eleva un 19% su primera estimación, cifra en 170 millones el daño potencial a la imagen de la ciudad y advierte de que la inseguridad y la falta de normalidad pueden prolongar el impacto económico durante los próximos meses
La crisis que atraviesa Ceuta desde la entrada invasión registrada a finales de julio ha provocado ya unas pérdidas económicas directas de 33.038.768 euros, según el balance actualizado elaborado por la Cámara Oficial de Comercio, Industria, Servicios y Navegación. La cifra supera en más de 5,2 millones la primera estimación realizada a comienzos de agosto y confirma que el deterioro de la actividad económica ha sido más intenso y prolongado de lo inicialmente previsto.
El nuevo estudio eleva en cerca de un 19% la previsión inicial de pérdidas y dibuja un escenario especialmente preocupante para el tejido empresarial ceutí. Lejos de producirse una recuperación tras los primeros días de la crisis y la cancelación de las Fiestas Patronales, la actividad continuó deteriorándose durante el resto del mes de agosto.
La Cámara ha actualizado sus cálculos con los datos aportados por 302 empresas, una muestra que representa aproximadamente el 9,3% de las 3.236 compañías activas en Ceuta. El resultado es contundente: las pérdidas producidas durante la segunda parte de agosto alcanzaron los 15,7 millones de euros, frente a los 10,4 millones inicialmente previstos, lo que supone un incremento cercano al 51%.
El organismo empresarial divide el impacto directo en tres grandes bloques: 7 millones de euros correspondientes a los primeros días de la crisis; más de 10,2 millones derivados de la cancelación de las Fiestas Patronales; y otros 15,7 millones acumulados durante el resto de agosto.
Comercio y hostelería, los sectores más castigados
Los datos reflejan una auténtica sacudida para dos de los principales motores de la economía local. El comercio ha sufrido una reducción media de facturación cercana al 53%, mientras que la hostelería y la restauración registraron una caída del 50,7%.
La pérdida de actividad ha coincidido, además, con uno de los periodos tradicionalmente más importantes del año para estos sectores. A la caída del consumo se sumaron la suspensión de la Feria, la reducción de visitantes, las cancelaciones y la acumulación de productos adquiridos para una temporada que finalmente no se desarrolló en condiciones normales.
La situación es especialmente delicada para pequeñas empresas y autónomos que, pese a la drástica reducción de ingresos, han tenido que continuar haciendo frente a alquileres, nóminas, suministros y pagos a proveedores.
El turismo se desploma un 90%
La crisis también ha tenido un impacto devastador sobre el turismo. La Cámara estima que la llegada de visitantes ordinarios y procedentes de la Península se redujo alrededor de un 90%, una caída que ha repercutido en alojamientos, comercio, restauración, transporte y actividades vinculadas al ocio.
El estudio advierte de que la menor caída registrada en la facturación hotelera, situada en torno al 50%, no debe interpretarse como una recuperación. Parte de las habitaciones que dejaron vacantes los turistas fueron ocupadas por efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, militares, profesionales de medios de comunicación y personal desplazado a Ceuta como consecuencia de la emergencia.
La preocupación se traslada ahora a septiembre, cuando ese efecto extraordinario podría desaparecer mientras persiste la ausencia del turismo convencional. El sector hotelero prevé cancelaciones de entre el 80 y el 90%.
El impacto comienza a trasladarse al empleo
Las consecuencias de la crisis ya han comenzado a afectar directamente a la organización laboral de las empresas. El 74% de las compañías consultadas ha introducido cambios en sus plantillas, mediante reducción de jornadas, reorganización de turnos, aplazamiento de contrataciones o decisiones de no cubrir vacantes.
El porcentaje se eleva hasta el 85,4% en el comercio y alcanza el 90,9% en la hostelería, los dos sectores más castigados por la caída de la facturación.
Aunque la Cámara no cuantifica todavía el número concreto de empleos que podrían verse afectados, advierte de que la prolongación de la crisis puede conducir a medidas laborales más severas, cierres empresariales y pérdida permanente de puestos de trabajo. Más del 80% de las empresas consultadas anticipa que continuará registrando pérdidas durante septiembre.
170 millones por el daño a la imagen de Ceuta
El informe incorpora además por primera vez una valoración del daño provocado a la imagen exterior de la ciudad, a la confianza y a su capacidad de atraer visitantes e inversiones. La Cámara sitúa inicialmente ese impacto en 170,1 millones de euros.
Se trata de una cifra independiente que no se suma a los 33 millones de pérdidas directas, ya que responde a una metodología diferente y algunos de sus efectos podrían coincidir. La propia institución advierte de que se trata de una primera estimación que deberá ser revisada conforme evolucione la situación.
La preocupación empresarial radica en que el deterioro de la imagen de Ceuta puede prolongar sus efectos mucho más allá de la fase inmediata de la crisis, afectando a las decisiones de turistas, inversores y empresas.
La seguridad, condición para recuperar la economía
El informe deja clara cuál es la principal preocupación del empresariado ceutí. El 80% de las empresas sitúa la recuperación de la seguridad como prioridad absoluta, por delante incluso de las ayudas directas, reclamadas por el 78%.
Para la Cámara, la recuperación económica no será posible mientras persista una situación que genere incertidumbre y percepción de inseguridad. La normalización de la actividad comercial, la movilidad, el consumo y el regreso de visitantes dependen, según el estudio, del restablecimiento de unas condiciones de estabilidad.
El balance económico conocido este sábado confirma así que las consecuencias de la crisis van mucho más allá de la emergencia inicial. Los más de 33 millones de euros cuantificados corresponden únicamente al impacto directo registrado hasta el cierre de agosto y no incluyen otros costes como el gasto extraordinario de las administraciones, la pérdida de ingresos públicos, los efectos futuros sobre el empleo o las inversiones paralizadas.
La Cámara advierte de que el tiempo juega en contra de Ceuta. La prioridad, sostiene, no puede limitarse a compensar las pérdidas ya producidas, sino que debe dirigirse a impedir que una crisis excepcional termine provocando cierres empresariales, destrucción de empleo y un deterioro duradero de la capacidad económica de la ciudad.

La crisis que atraviesa Ceuta desde la entrada invasión registrada a finales de julio ha provocado ya unas pérdidas económicas directas de 33.038.768 euros, según el balance actualizado elaborado por la Cámara Oficial de Comercio, Industria, Servicios y Navegación. La cifra supera en más de 5,2 millones la primera estimación realizada a comienzos de agosto y confirma que el deterioro de la actividad económica ha sido más intenso y prolongado de lo inicialmente previsto.
El nuevo estudio eleva en cerca de un 19% la previsión inicial de pérdidas y dibuja un escenario especialmente preocupante para el tejido empresarial ceutí. Lejos de producirse una recuperación tras los primeros días de la crisis y la cancelación de las Fiestas Patronales, la actividad continuó deteriorándose durante el resto del mes de agosto.
La Cámara ha actualizado sus cálculos con los datos aportados por 302 empresas, una muestra que representa aproximadamente el 9,3% de las 3.236 compañías activas en Ceuta. El resultado es contundente: las pérdidas producidas durante la segunda parte de agosto alcanzaron los 15,7 millones de euros, frente a los 10,4 millones inicialmente previstos, lo que supone un incremento cercano al 51%.
El organismo empresarial divide el impacto directo en tres grandes bloques: 7 millones de euros correspondientes a los primeros días de la crisis; más de 10,2 millones derivados de la cancelación de las Fiestas Patronales; y otros 15,7 millones acumulados durante el resto de agosto.
Comercio y hostelería, los sectores más castigados
Los datos reflejan una auténtica sacudida para dos de los principales motores de la economía local. El comercio ha sufrido una reducción media de facturación cercana al 53%, mientras que la hostelería y la restauración registraron una caída del 50,7%.
La pérdida de actividad ha coincidido, además, con uno de los periodos tradicionalmente más importantes del año para estos sectores. A la caída del consumo se sumaron la suspensión de la Feria, la reducción de visitantes, las cancelaciones y la acumulación de productos adquiridos para una temporada que finalmente no se desarrolló en condiciones normales.
La situación es especialmente delicada para pequeñas empresas y autónomos que, pese a la drástica reducción de ingresos, han tenido que continuar haciendo frente a alquileres, nóminas, suministros y pagos a proveedores.
El turismo se desploma un 90%
La crisis también ha tenido un impacto devastador sobre el turismo. La Cámara estima que la llegada de visitantes ordinarios y procedentes de la Península se redujo alrededor de un 90%, una caída que ha repercutido en alojamientos, comercio, restauración, transporte y actividades vinculadas al ocio.
El estudio advierte de que la menor caída registrada en la facturación hotelera, situada en torno al 50%, no debe interpretarse como una recuperación. Parte de las habitaciones que dejaron vacantes los turistas fueron ocupadas por efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, militares, profesionales de medios de comunicación y personal desplazado a Ceuta como consecuencia de la emergencia.
La preocupación se traslada ahora a septiembre, cuando ese efecto extraordinario podría desaparecer mientras persiste la ausencia del turismo convencional. El sector hotelero prevé cancelaciones de entre el 80 y el 90%.
El impacto comienza a trasladarse al empleo
Las consecuencias de la crisis ya han comenzado a afectar directamente a la organización laboral de las empresas. El 74% de las compañías consultadas ha introducido cambios en sus plantillas, mediante reducción de jornadas, reorganización de turnos, aplazamiento de contrataciones o decisiones de no cubrir vacantes.
El porcentaje se eleva hasta el 85,4% en el comercio y alcanza el 90,9% en la hostelería, los dos sectores más castigados por la caída de la facturación.
Aunque la Cámara no cuantifica todavía el número concreto de empleos que podrían verse afectados, advierte de que la prolongación de la crisis puede conducir a medidas laborales más severas, cierres empresariales y pérdida permanente de puestos de trabajo. Más del 80% de las empresas consultadas anticipa que continuará registrando pérdidas durante septiembre.
170 millones por el daño a la imagen de Ceuta
El informe incorpora además por primera vez una valoración del daño provocado a la imagen exterior de la ciudad, a la confianza y a su capacidad de atraer visitantes e inversiones. La Cámara sitúa inicialmente ese impacto en 170,1 millones de euros.
Se trata de una cifra independiente que no se suma a los 33 millones de pérdidas directas, ya que responde a una metodología diferente y algunos de sus efectos podrían coincidir. La propia institución advierte de que se trata de una primera estimación que deberá ser revisada conforme evolucione la situación.
La preocupación empresarial radica en que el deterioro de la imagen de Ceuta puede prolongar sus efectos mucho más allá de la fase inmediata de la crisis, afectando a las decisiones de turistas, inversores y empresas.
La seguridad, condición para recuperar la economía
El informe deja clara cuál es la principal preocupación del empresariado ceutí. El 80% de las empresas sitúa la recuperación de la seguridad como prioridad absoluta, por delante incluso de las ayudas directas, reclamadas por el 78%.
Para la Cámara, la recuperación económica no será posible mientras persista una situación que genere incertidumbre y percepción de inseguridad. La normalización de la actividad comercial, la movilidad, el consumo y el regreso de visitantes dependen, según el estudio, del restablecimiento de unas condiciones de estabilidad.
El balance económico conocido este sábado confirma así que las consecuencias de la crisis van mucho más allá de la emergencia inicial. Los más de 33 millones de euros cuantificados corresponden únicamente al impacto directo registrado hasta el cierre de agosto y no incluyen otros costes como el gasto extraordinario de las administraciones, la pérdida de ingresos públicos, los efectos futuros sobre el empleo o las inversiones paralizadas.
La Cámara advierte de que el tiempo juega en contra de Ceuta. La prioridad, sostiene, no puede limitarse a compensar las pérdidas ya producidas, sino que debe dirigirse a impedir que una crisis excepcional termine provocando cierres empresariales, destrucción de empleo y un deterioro duradero de la capacidad económica de la ciudad.




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