Ramón Rodríguez Casaubón
PSOE vs PSOE ¡y aún de vacaciones!
¡Sí, fue una comparecencia oficial! De la Ministra de Defensa, Margarita Robles, ante la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados. Comparecencia oficial. Nos surgen preguntas como: ¿Se puede mentir en una comparecencia parlamentaria?
A diferencia de los testigos en un juicio judicial que declaran bajo juramento y se exponen al delito de falso testimonio un ministro o miembro del Gobierno no incurre en un delito penal por mentir u ocultar información en la sede del Congreso de los Diputados. ¿Mintió Robles? Según el Delegado del Gobierno en Ceuta ¡Sí! Mediante nota oficial contradice a la Ministra de Defensa.
Esto implica que o Margarita o Triano, es decir, ministra o Delegado del Gobierno en Ceuta, deben dimitir. O no se enteran o mienten. Ambos han actuado en el ámbito de sus funciones para cuestionar la labor y las declaraciones del otro.
La comparecencia de la ministra está sujeta a responsabilidades políticas y normativas parlamentarias estrictas. En concreto el artículo 108 de la Constitución Española (Responsabilidad y Control Político): “El Gobierno responde solidariamente en su gestión política ante el Congreso de los Diputados” Es decir, responde políticamente de su gestión ante el Congreso. Faltar a la verdad en el Parlamento destruye la confianza institucional y puede desencadenar consecuencias políticas como:
- Reprobación parlamentaria de la ministra.
- Moción de censura.
- Exigencia de dimisión inmediata por pérdida de confianza.
Me quedo con la tercera opción para cualquiera de los dos aludidos.
Por otro lado no podemos olvidar la obligación de los citados de actuar con transparencia en la gestión de los asuntos públicos, de acuerdo con los principios de eficacia, economía y eficiencia y con el objetivo de satisfacer el interés general en función del Artículo 26. Principios de buen gobierno, de la Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno. Es evidente que, al menos, uno de ellos no lo ha hecho. Incluso, tal vez, los dos.
Margarita Robles defendió que el CNI (Centro Nacional de Inteligencia) y el CIFAS (Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas) hicieron su trabajo y compartieron con Interior y la Delegación del Gobierno los informes preventivos sobre la crisis en Ceuta. Si esto fue así ¡dimisión del Delegado del Gobierno, ya! Si por el contrario, no ocurrió, ¡dimisión de la Ministra de Defensa, ya! y cierre inmediato de CNI junto a reestructuración de CIFAS.
De una forma u otra lo que queda claro es que el PSOE no es capaz de coordinarse ni para hacer una declaración conjunta ¿nos extraña que no sea capaz de solucionar la crisis en Ceuta?
En otro orden de cosas. La ciudadanía, aunque solo sea una mínima parte de ella, no puede tomarse la justicia por su mano. No puede actuar como una turba sedienta de odio. Debe confiar en sus instituciones y exigirles a ellas que resuelvan los problemas. A ellas deben señalar. Ante ellas deben manifestarse. Debemos plantearnos si queremos permitir que el racismo campe a sus anchas por nuestras calles o defender la solidaridad como esencia de la comunidad diversa y multicultural que realmente somos. Vivas se ha subido al caballo de Abascal junto a Tellado y el PSOE viendo los toros desde la barrera. Entre unos y otros la tensión va en aumento y es solo cuestión de tiempo que algún inocente sea víctima de la presión a la que están sometiendo a la ciudadanía ceutí tanto el PP como el PSOE. El Delegado del Gobierno debería haber dimitido hace mucho y Vivas dejarse de jueguecitos que nos van a llevar a la ruina.
No confundamos musulmán con enemigo ni a los niños con invasores. A finales de julio entraron en Ceuta 80.000 personas, de toda índole, pero especialmente gente que busca una vida mejor. Entre ellos hay delincuentes, no hay más que ver los casos de violaciones. Chicas y mujeres que necesitan de la protección de una gran ciudad como es Ceuta y de un maravilloso país como es España. ¡Otra cosa bien diferente son sus Gobiernos: el nacional como máximo responsable y el local como cómplice necesario! Reitero, “80.000 personas, de toda índole, pero especialmente gente que busca una vida mejor”.
En Ceuta se está jugando una partida política en la que no se sabe quién ganará pero sí quién pierde, la humanidad. Fruto de esta pérdida llega la división. Tras ella el enfrentamiento. Y Marruecos consiguiendo lo que pretendía.
Lo dijo Soul Etspes: “Quien gobierne en Ceuta tiene la obligación de mantener la cohesión social y la unidad de la comunidad, quien desee invadirla por la fuerza solo debe provocar el enfrentamiento interno para conseguir la fragmentación que lleve a la disolución” Esta máxima se convierte en axioma en sociedades multiculturales.
¡Sí, fue una comparecencia oficial! De la Ministra de Defensa, Margarita Robles, ante la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados. Comparecencia oficial. Nos surgen preguntas como: ¿Se puede mentir en una comparecencia parlamentaria?
A diferencia de los testigos en un juicio judicial que declaran bajo juramento y se exponen al delito de falso testimonio un ministro o miembro del Gobierno no incurre en un delito penal por mentir u ocultar información en la sede del Congreso de los Diputados. ¿Mintió Robles? Según el Delegado del Gobierno en Ceuta ¡Sí! Mediante nota oficial contradice a la Ministra de Defensa.
Esto implica que o Margarita o Triano, es decir, ministra o Delegado del Gobierno en Ceuta, deben dimitir. O no se enteran o mienten. Ambos han actuado en el ámbito de sus funciones para cuestionar la labor y las declaraciones del otro.
La comparecencia de la ministra está sujeta a responsabilidades políticas y normativas parlamentarias estrictas. En concreto el artículo 108 de la Constitución Española (Responsabilidad y Control Político): “El Gobierno responde solidariamente en su gestión política ante el Congreso de los Diputados” Es decir, responde políticamente de su gestión ante el Congreso. Faltar a la verdad en el Parlamento destruye la confianza institucional y puede desencadenar consecuencias políticas como:
- Reprobación parlamentaria de la ministra.
- Moción de censura.
- Exigencia de dimisión inmediata por pérdida de confianza.
Me quedo con la tercera opción para cualquiera de los dos aludidos.
Por otro lado no podemos olvidar la obligación de los citados de actuar con transparencia en la gestión de los asuntos públicos, de acuerdo con los principios de eficacia, economía y eficiencia y con el objetivo de satisfacer el interés general en función del Artículo 26. Principios de buen gobierno, de la Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno. Es evidente que, al menos, uno de ellos no lo ha hecho. Incluso, tal vez, los dos.
Margarita Robles defendió que el CNI (Centro Nacional de Inteligencia) y el CIFAS (Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas) hicieron su trabajo y compartieron con Interior y la Delegación del Gobierno los informes preventivos sobre la crisis en Ceuta. Si esto fue así ¡dimisión del Delegado del Gobierno, ya! Si por el contrario, no ocurrió, ¡dimisión de la Ministra de Defensa, ya! y cierre inmediato de CNI junto a reestructuración de CIFAS.
De una forma u otra lo que queda claro es que el PSOE no es capaz de coordinarse ni para hacer una declaración conjunta ¿nos extraña que no sea capaz de solucionar la crisis en Ceuta?
En otro orden de cosas. La ciudadanía, aunque solo sea una mínima parte de ella, no puede tomarse la justicia por su mano. No puede actuar como una turba sedienta de odio. Debe confiar en sus instituciones y exigirles a ellas que resuelvan los problemas. A ellas deben señalar. Ante ellas deben manifestarse. Debemos plantearnos si queremos permitir que el racismo campe a sus anchas por nuestras calles o defender la solidaridad como esencia de la comunidad diversa y multicultural que realmente somos. Vivas se ha subido al caballo de Abascal junto a Tellado y el PSOE viendo los toros desde la barrera. Entre unos y otros la tensión va en aumento y es solo cuestión de tiempo que algún inocente sea víctima de la presión a la que están sometiendo a la ciudadanía ceutí tanto el PP como el PSOE. El Delegado del Gobierno debería haber dimitido hace mucho y Vivas dejarse de jueguecitos que nos van a llevar a la ruina.
No confundamos musulmán con enemigo ni a los niños con invasores. A finales de julio entraron en Ceuta 80.000 personas, de toda índole, pero especialmente gente que busca una vida mejor. Entre ellos hay delincuentes, no hay más que ver los casos de violaciones. Chicas y mujeres que necesitan de la protección de una gran ciudad como es Ceuta y de un maravilloso país como es España. ¡Otra cosa bien diferente son sus Gobiernos: el nacional como máximo responsable y el local como cómplice necesario! Reitero, “80.000 personas, de toda índole, pero especialmente gente que busca una vida mejor”.
En Ceuta se está jugando una partida política en la que no se sabe quién ganará pero sí quién pierde, la humanidad. Fruto de esta pérdida llega la división. Tras ella el enfrentamiento. Y Marruecos consiguiendo lo que pretendía.
Lo dijo Soul Etspes: “Quien gobierne en Ceuta tiene la obligación de mantener la cohesión social y la unidad de la comunidad, quien desee invadirla por la fuerza solo debe provocar el enfrentamiento interno para conseguir la fragmentación que lleve a la disolución” Esta máxima se convierte en axioma en sociedades multiculturales.
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