Crisis en Ceuta
CSIF exige que los centros educativos de Ceuta estén preparados antes del 1 de septiembre
El sindicato reclama que limpieza, seguridad, reparaciones y refuerzos de personal estén plenamente operativos antes de la incorporación de docentes y equipos directivos
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) exige que todas las medidas anunciadas para garantizar el inicio del curso escolar en Ceuta se encuentren completamente ejecutadas y verificadas antes del 1 de septiembre, fecha prevista para la incorporación de los equipos directivos y del profesorado.
El sindicato considera insuficientes los compromisos que no se traduzcan en actuaciones concretas y reclama que los docentes no tengan que incorporarse a centros que presenten deficiencias de limpieza, seguridad, mantenimiento o falta de personal. Para CSIF, la apertura de las aulas el próximo 8 de septiembre no puede ser el único indicador de normalidad.
Entre sus principales reivindicaciones, la organización sindical reclama que la limpieza, desinfección y reparación de todos los centros educativos finalicen antes del 1 de septiembre, sin excepciones, y que se garantice durante todo el curso una limpieza diaria y suficiente mediante la contratación del personal necesario.
CSIF también pide un incremento inmediato de las plantillas de los centros para asegurar una atención adecuada al alumnado y evitar que la falta de recursos humanos termine recayendo sobre el profesorado.
En materia de seguridad, el sindicato exige que el dispositivo previsto esté plenamente desplegado antes del 1 de septiembre y que contemple no solo los accesos a los colegios e institutos, sino también los entornos escolares, las rutas, las paradas de transporte y los momentos de entrada, salida y recreo.
Otra de las demandas se centra en el refuerzo de los equipos de orientación y la incorporación de especialistas, incluyendo la presencia de un psicólogo o psicóloga en cada centro educativo. CSIF sostiene que el profesorado no puede asumir en solitario funciones que requieren intervención profesional especializada.
El sindicato reclama asimismo la activación inmediata del plan psicosocial, con profesionales y medios suficientes para atender las necesidades del alumnado, las familias y los trabajadores de los centros educativos.
A estas medidas suma la necesidad de dotar a los centros de los recursos humanos y materiales necesarios para garantizar aulas matutinas y vespertinas, con el objetivo de facilitar la conciliación laboral y familiar y reforzar la protección de los menores.
CSIF insiste en que la normalidad educativa no consiste únicamente en abrir las aulas el 8 de septiembre. A su juicio, esa normalidad debe comenzar el 1 de septiembre, cuando el profesorado se incorpore a centros limpios, seguros, reparados, organizados y suficientemente dotados.
La organización sindical reclama, además, que las administraciones responsables informen públicamente del grado de ejecución de cada una de las medidas anunciadas. "Los anuncios deben convertirse en hechos verificables, no en declaraciones de intenciones", sostiene CSIF.
El sindicato advierte de que permanecerá vigilante y exigirá responsabilidades si las actuaciones comprometidas no están culminadas en plazo. CSIF considera que la comunidad educativa de Ceuta no puede afrontar otro curso con deficiencias que, a su juicio, afectan a las condiciones de trabajo del profesorado y a la calidad de la atención educativa.
Para la organización, garantizar seguridad, higiene, plantillas suficientes y apoyo especializado no constituye una medida extraordinaria, sino una condición imprescindible para que docentes y alumnos puedan comenzar el curso con las mismas garantías que en el resto de España.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) exige que todas las medidas anunciadas para garantizar el inicio del curso escolar en Ceuta se encuentren completamente ejecutadas y verificadas antes del 1 de septiembre, fecha prevista para la incorporación de los equipos directivos y del profesorado.
El sindicato considera insuficientes los compromisos que no se traduzcan en actuaciones concretas y reclama que los docentes no tengan que incorporarse a centros que presenten deficiencias de limpieza, seguridad, mantenimiento o falta de personal. Para CSIF, la apertura de las aulas el próximo 8 de septiembre no puede ser el único indicador de normalidad.
Entre sus principales reivindicaciones, la organización sindical reclama que la limpieza, desinfección y reparación de todos los centros educativos finalicen antes del 1 de septiembre, sin excepciones, y que se garantice durante todo el curso una limpieza diaria y suficiente mediante la contratación del personal necesario.
CSIF también pide un incremento inmediato de las plantillas de los centros para asegurar una atención adecuada al alumnado y evitar que la falta de recursos humanos termine recayendo sobre el profesorado.
En materia de seguridad, el sindicato exige que el dispositivo previsto esté plenamente desplegado antes del 1 de septiembre y que contemple no solo los accesos a los colegios e institutos, sino también los entornos escolares, las rutas, las paradas de transporte y los momentos de entrada, salida y recreo.
Otra de las demandas se centra en el refuerzo de los equipos de orientación y la incorporación de especialistas, incluyendo la presencia de un psicólogo o psicóloga en cada centro educativo. CSIF sostiene que el profesorado no puede asumir en solitario funciones que requieren intervención profesional especializada.
El sindicato reclama asimismo la activación inmediata del plan psicosocial, con profesionales y medios suficientes para atender las necesidades del alumnado, las familias y los trabajadores de los centros educativos.
A estas medidas suma la necesidad de dotar a los centros de los recursos humanos y materiales necesarios para garantizar aulas matutinas y vespertinas, con el objetivo de facilitar la conciliación laboral y familiar y reforzar la protección de los menores.
CSIF insiste en que la normalidad educativa no consiste únicamente en abrir las aulas el 8 de septiembre. A su juicio, esa normalidad debe comenzar el 1 de septiembre, cuando el profesorado se incorpore a centros limpios, seguros, reparados, organizados y suficientemente dotados.
La organización sindical reclama, además, que las administraciones responsables informen públicamente del grado de ejecución de cada una de las medidas anunciadas. "Los anuncios deben convertirse en hechos verificables, no en declaraciones de intenciones", sostiene CSIF.
El sindicato advierte de que permanecerá vigilante y exigirá responsabilidades si las actuaciones comprometidas no están culminadas en plazo. CSIF considera que la comunidad educativa de Ceuta no puede afrontar otro curso con deficiencias que, a su juicio, afectan a las condiciones de trabajo del profesorado y a la calidad de la atención educativa.
Para la organización, garantizar seguridad, higiene, plantillas suficientes y apoyo especializado no constituye una medida extraordinaria, sino una condición imprescindible para que docentes y alumnos puedan comenzar el curso con las mismas garantías que en el resto de España.




Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.105