Crisis en Ceuta
Desalojo del Trampolín: un despliegue policial vacía el asentamiento que se convirtió en refugio de miles de inmigrantes
Policía Nacional y Guardia Civil inician desde primera hora la operación para sacar de la playa a los inmigrantes que permanecían allí desde la entrada masiva del 30 y 31 de julio
La playa del Trampolín ha comenzado a recuperar este jueves su condición de espacio público después de casi tres semanas convertida en un asentamiento improvisado para miles de inmigrantes llegados a Ceuta durante la crisis fronteriza de los días 30 y 31 de julio. Desde las 07.30 horas, un amplio dispositivo de Policía Nacional y Guardia Civil participa en el desalojo de la zona, en una operación destinada a vaciar progresivamente uno de los principales focos de concentración de personas que permanecían en situación de calle.
El dispositivo se ha desplegado desde primera hora de la mañana para ordenar la salida de los ocupantes y evitar que la operación derive en incidentes. En el Trampolín se concentraban alrededor de 4.000 personas, según las estimaciones manejadas en los últimos días, aunque las cifras han variado en función del momento y de la fuente. La propia atención humanitaria había llegado a alcanzar a miles de personas en una sola jornada.
La playa llevaba desde finales de julio convertida en un campamento improvisado. Allí se habían instalado personas procedentes tanto del África subsahariana como del Magreb, obligadas a permanecer al aire libre ante la saturación del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). Con el paso de los días, el asentamiento fue adquiriendo una estructura propia, con zonas para dormir, puntos de agua, duchas, baños, reparto de alimentos y espacios improvisados para protegerse del sol.
Dos espacios temporales para absorber la primera salida
El desalojo coincide con la puesta en marcha del dispositivo extraordinario diseñado por el Gobierno central y la Ciudad Autónoma para sacar de las calles y de las playas a quienes carecen de alojamiento.
Los primeros traslados se están realizando hacia dos instalaciones temporales habilitadas en Loma Margarita y en el aparcamiento de El Embolsamiento, con una capacidad inicial conjunta de alrededor de 1.800 personas. Estos espacios serán gestionados por entidades sociales, entre ellas Accem y Engloba, dentro del dispositivo de emergencia acordado entre las administraciones.
La capacidad, sin embargo, está muy lejos de absorber de una sola vez a todos los inmigrantes que permanecen fuera de los recursos ordinarios. Por ello, el operativo se desarrolla por fases y está previsto que se habiliten y amplíen nuevos espacios temporales en los próximos días.
La prioridad inmediata es que las personas que permanecían en el Trampolín y en otros puntos de concentración de la ciudad dispongan de un lugar donde dormir, reciban atención básica y puedan ser identificadas y derivadas en función de su situación administrativa, nacionalidad, edad y necesidades de protección.
El desalojo no significa el final de la crisis
La operación policial permite liberar la playa, pero no resuelve por sí sola el problema migratorio generado por la entrada masiva de finales de julio.
Todavía quedan numerosos inmigrantes fuera de los asentamientos principales. Algunos permanecen ocultos en zonas de monte y otros se han dispersado por diferentes barrios y calles de Ceuta. También continúan concentrándose personas en el entorno del Polígono del Tarajal y en otros puntos de la periferia, mientras las autoridades tratan de localizar, identificar y canalizar a quienes todavía no han entrado en los dispositivos de acogida.
A este grupo se suma una realidad especialmente compleja: mujeres y menores, cuya situación requiere una respuesta diferenciada y que, en conjunto con el resto de personas todavía dispersas por la ciudad, elevaría el número de personas que permanecen en Ceuta muy por encima de los ocupantes que esta mañana estaban concentrados en el Trampolín.
La propia evolución de la crisis ha demostrado que las cifras han ido cambiando rápidamente y que existe una importante población inmigrante fuera de los principales puntos controlados. De hecho, distintos recuentos realizados durante las últimas semanas han mostrado diferencias importantes entre las estimaciones oficiales y las personas detectadas por organismos públicos y entidades sociales.
![[Img #27927]](https://ceutaahora.com/upload/images/08_2026/6651_captura-de-pantalla-2026-08-20-a-las-104208.png)
Identificación, atención y eventual salida de Ceuta
Una vez trasladados a los recursos temporales, los inmigrantes deberán quedar sometidos al correspondiente proceso de identificación, registro y valoración individual de su situación. El destino posterior dependerá de cada caso.
Para quienes no tengan derecho a permanecer en España se mantienen los procedimientos previstos por la legislación de extranjería, incluidas las actuaciones encaminadas a su retorno cuando legalmente proceda. La situación es distinta para quienes puedan solicitar protección internacional o para los menores, que quedan sujetos a los mecanismos específicos de protección y tutela.
En el caso de los menores no acompañados, la salida de Ceuta pasa por los procedimientos de protección de menores y por las derivaciones a otras comunidades autónomas que se están preparando para aliviar la presión extraordinaria soportada por la Ciudad. El Gobierno ya contempla el traslado de centenares de menores a la Península dentro de la respuesta a la emergencia. Y eso choca directamente con lo expuesto por la Comision Europea, lo solicitado por el Gobierno de Ceuta y la oposición política al Gobierno de Sánchez, que piden retornarlos a Marruecos.
El objetivo inmediato, por tanto, es doble: desmantelar los asentamientos improvisados y ordenar la población inmigrante que permanece en la ciudad (21 días después), separando las situaciones que requieren protección de aquellas en las que corresponda iniciar procedimientos de retorno.
Una playa convertida en símbolo de una crisis que todavía no ha terminado
El desalojo del Trampolín constituye así un primer paso para recuperar la normalidad en el litoral (limpieza del arenal y desinfeccion aparte), pero la operación será efectiva únicamente si va acompañada de la localización de quienes permanecen dispersos, la identificación individual, la atención a los colectivos vulnerables y la aplicación de los procedimientos que correspondan a cada persona.
La playa puede quedar vacía en las próximas horas. La crisis migratoria, sin embargo, continúa todavía en las calles, en los montes, en los barrios, en el Tarajal y en los distintos recursos de emergencia habilitados en una ciudad que sigue intentando recuperar con muchas dificultades la normalidad.

La playa del Trampolín ha comenzado a recuperar este jueves su condición de espacio público después de casi tres semanas convertida en un asentamiento improvisado para miles de inmigrantes llegados a Ceuta durante la crisis fronteriza de los días 30 y 31 de julio. Desde las 07.30 horas, un amplio dispositivo de Policía Nacional y Guardia Civil participa en el desalojo de la zona, en una operación destinada a vaciar progresivamente uno de los principales focos de concentración de personas que permanecían en situación de calle.
El dispositivo se ha desplegado desde primera hora de la mañana para ordenar la salida de los ocupantes y evitar que la operación derive en incidentes. En el Trampolín se concentraban alrededor de 4.000 personas, según las estimaciones manejadas en los últimos días, aunque las cifras han variado en función del momento y de la fuente. La propia atención humanitaria había llegado a alcanzar a miles de personas en una sola jornada.
La playa llevaba desde finales de julio convertida en un campamento improvisado. Allí se habían instalado personas procedentes tanto del África subsahariana como del Magreb, obligadas a permanecer al aire libre ante la saturación del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). Con el paso de los días, el asentamiento fue adquiriendo una estructura propia, con zonas para dormir, puntos de agua, duchas, baños, reparto de alimentos y espacios improvisados para protegerse del sol.
Dos espacios temporales para absorber la primera salida
El desalojo coincide con la puesta en marcha del dispositivo extraordinario diseñado por el Gobierno central y la Ciudad Autónoma para sacar de las calles y de las playas a quienes carecen de alojamiento.
Los primeros traslados se están realizando hacia dos instalaciones temporales habilitadas en Loma Margarita y en el aparcamiento de El Embolsamiento, con una capacidad inicial conjunta de alrededor de 1.800 personas. Estos espacios serán gestionados por entidades sociales, entre ellas Accem y Engloba, dentro del dispositivo de emergencia acordado entre las administraciones.
La capacidad, sin embargo, está muy lejos de absorber de una sola vez a todos los inmigrantes que permanecen fuera de los recursos ordinarios. Por ello, el operativo se desarrolla por fases y está previsto que se habiliten y amplíen nuevos espacios temporales en los próximos días.
La prioridad inmediata es que las personas que permanecían en el Trampolín y en otros puntos de concentración de la ciudad dispongan de un lugar donde dormir, reciban atención básica y puedan ser identificadas y derivadas en función de su situación administrativa, nacionalidad, edad y necesidades de protección.
El desalojo no significa el final de la crisis
La operación policial permite liberar la playa, pero no resuelve por sí sola el problema migratorio generado por la entrada masiva de finales de julio.
Todavía quedan numerosos inmigrantes fuera de los asentamientos principales. Algunos permanecen ocultos en zonas de monte y otros se han dispersado por diferentes barrios y calles de Ceuta. También continúan concentrándose personas en el entorno del Polígono del Tarajal y en otros puntos de la periferia, mientras las autoridades tratan de localizar, identificar y canalizar a quienes todavía no han entrado en los dispositivos de acogida.
A este grupo se suma una realidad especialmente compleja: mujeres y menores, cuya situación requiere una respuesta diferenciada y que, en conjunto con el resto de personas todavía dispersas por la ciudad, elevaría el número de personas que permanecen en Ceuta muy por encima de los ocupantes que esta mañana estaban concentrados en el Trampolín.
La propia evolución de la crisis ha demostrado que las cifras han ido cambiando rápidamente y que existe una importante población inmigrante fuera de los principales puntos controlados. De hecho, distintos recuentos realizados durante las últimas semanas han mostrado diferencias importantes entre las estimaciones oficiales y las personas detectadas por organismos públicos y entidades sociales.
![[Img #27927]](https://ceutaahora.com/upload/images/08_2026/6651_captura-de-pantalla-2026-08-20-a-las-104208.png)
Identificación, atención y eventual salida de Ceuta
Una vez trasladados a los recursos temporales, los inmigrantes deberán quedar sometidos al correspondiente proceso de identificación, registro y valoración individual de su situación. El destino posterior dependerá de cada caso.
Para quienes no tengan derecho a permanecer en España se mantienen los procedimientos previstos por la legislación de extranjería, incluidas las actuaciones encaminadas a su retorno cuando legalmente proceda. La situación es distinta para quienes puedan solicitar protección internacional o para los menores, que quedan sujetos a los mecanismos específicos de protección y tutela.
En el caso de los menores no acompañados, la salida de Ceuta pasa por los procedimientos de protección de menores y por las derivaciones a otras comunidades autónomas que se están preparando para aliviar la presión extraordinaria soportada por la Ciudad. El Gobierno ya contempla el traslado de centenares de menores a la Península dentro de la respuesta a la emergencia. Y eso choca directamente con lo expuesto por la Comision Europea, lo solicitado por el Gobierno de Ceuta y la oposición política al Gobierno de Sánchez, que piden retornarlos a Marruecos.
El objetivo inmediato, por tanto, es doble: desmantelar los asentamientos improvisados y ordenar la población inmigrante que permanece en la ciudad (21 días después), separando las situaciones que requieren protección de aquellas en las que corresponda iniciar procedimientos de retorno.
Una playa convertida en símbolo de una crisis que todavía no ha terminado
El desalojo del Trampolín constituye así un primer paso para recuperar la normalidad en el litoral (limpieza del arenal y desinfeccion aparte), pero la operación será efectiva únicamente si va acompañada de la localización de quienes permanecen dispersos, la identificación individual, la atención a los colectivos vulnerables y la aplicación de los procedimientos que correspondan a cada persona.
La playa puede quedar vacía en las próximas horas. La crisis migratoria, sin embargo, continúa todavía en las calles, en los montes, en los barrios, en el Tarajal y en los distintos recursos de emergencia habilitados en una ciudad que sigue intentando recuperar con muchas dificultades la normalidad.




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