Crisis Migratoria
Vivas sube el tono contra el Gobierno y exige devolver a los inmigrantes en un plazo de 30 días
El presidente también ha reclamado al Estado información sobre el número de expedientes de expulsión
El presidente de Ceuta, Juan Vivas, ha denunciado este lunes el "abandono" que, a su juicio, está sufriendo la ciudad por parte del Estado casi 20 días después de la entrada masiva de inmigrantes. Tras un Consejo de Gobierno extraordinario para analizar la situación, Vivas ha advertido de que Ceuta continúa sin recuperar la normalidad y se encuentra en una situación de "alto riesgo" que afecta a la seguridad, los servicios públicos, la convivencia y la seguridad nacional.
Uno de los principales motivos de preocupación señalados por Vivas es el desconocimiento sobre el número real de personas que continúan en Ceuta. El presidente ha recordado que el Gobierno aseguró que, 48 horas después de los acontecimientos, únicamente quedarían unas 2.500 personas, pero ha lamentado que desde entonces se haya producido una "pasividad absoluta". Casi 20 días después, ha asegurado, no están identificadas todas las personas que permanecen en la ciudad y "no sabemos cuántas son".
Para Vivas, esta ausencia de información resulta especialmente grave porque impide conocer con precisión la dimensión actual de la situación. "No es ninguna exageración ni es intención de alarmar de forma indebida", ha defendido, insistiendo en que su obligación como presidente de Ceuta es contar lo que está ocurriendo. A ello suma el desconocimiento sobre los expedientes de devolución que se han abierto y sobre las actuaciones concretas que el Estado pretende desarrollar para recuperar la normalidad.
El presidente ceutí ha situado precisamente la devolución de los inmigrantes a Marruecos como condición indispensable para superar la crisis. "La normalidad pasa por el regreso a Marruecos de todos los que perturbaron el orden de la ciudad", ha señalado. Vivas ha reclamado al Gobierno que utilice todos los instrumentos legales disponibles para ejecutar las devoluciones y ha rechazado que se alegue falta de medios para hacerlo.
En este sentido, Vivas ha fijado un plazo de 30 días para que el Estado alcance ese objetivo. Según ha defendido, el Gobierno "cuenta con medios" suficientes para conseguir que, dentro de la ley, se produzca la devolución de los inmigrantes ilegales que permanecen en Ceuta. "No nos vale que nos digan que no se puede", ha remarcado, reclamando una actuación contundente y con un horizonte temporal concreto.
La falta de respuesta no se limita, según Vivas, a las devoluciones. El presidente ha denunciado también que la Ciudad desconoce qué medidas se han adoptado o se prevé adoptar para blindar Ceuta, su frontera y su integridad territorial, así como qué actuaciones se pondrán en marcha para reactivar económicamente a la ciudad. "No sabemos" qué se está haciendo en estos ámbitos, ha insistido, reclamando al Estado que explique cuál es su estrategia para recuperar la normalidad.
Ante esta situación, Vivas se ha preguntado cuál es la razón por la que el Gobierno no actúa "con la contundencia debida". Ha planteado tres posibles explicaciones: la "ineptitud", que considera grave; la "irresponsabilidad", que juzga todavía más grave; o que no se quiera actuar "para no molestar al vecino". Sobre esta última posibilidad, ha expresado su deseo de que no sea la razón de la falta de respuesta ante lo que considera un intento de "golpear desde el otro lado hasta la caída de Ceuta".
Vivas ha resumido finalmente su reclamación en dos palabras: "devolución y blindaje". El presidente ha defendido que su posición responde a la "lealtad a los vecinos" y ha asegurado que "defender a Ceuta es la mejor manera de defender a España". Aunque ha reconocido que los ceutíes se sienten "abandonados" y "embargados por la tristeza", ha cerrado su comparecencia con un mensaje de resistencia: "No nos vamos a rendir".

El presidente de Ceuta, Juan Vivas, ha denunciado este lunes el "abandono" que, a su juicio, está sufriendo la ciudad por parte del Estado casi 20 días después de la entrada masiva de inmigrantes. Tras un Consejo de Gobierno extraordinario para analizar la situación, Vivas ha advertido de que Ceuta continúa sin recuperar la normalidad y se encuentra en una situación de "alto riesgo" que afecta a la seguridad, los servicios públicos, la convivencia y la seguridad nacional.
Uno de los principales motivos de preocupación señalados por Vivas es el desconocimiento sobre el número real de personas que continúan en Ceuta. El presidente ha recordado que el Gobierno aseguró que, 48 horas después de los acontecimientos, únicamente quedarían unas 2.500 personas, pero ha lamentado que desde entonces se haya producido una "pasividad absoluta". Casi 20 días después, ha asegurado, no están identificadas todas las personas que permanecen en la ciudad y "no sabemos cuántas son".
Para Vivas, esta ausencia de información resulta especialmente grave porque impide conocer con precisión la dimensión actual de la situación. "No es ninguna exageración ni es intención de alarmar de forma indebida", ha defendido, insistiendo en que su obligación como presidente de Ceuta es contar lo que está ocurriendo. A ello suma el desconocimiento sobre los expedientes de devolución que se han abierto y sobre las actuaciones concretas que el Estado pretende desarrollar para recuperar la normalidad.
El presidente ceutí ha situado precisamente la devolución de los inmigrantes a Marruecos como condición indispensable para superar la crisis. "La normalidad pasa por el regreso a Marruecos de todos los que perturbaron el orden de la ciudad", ha señalado. Vivas ha reclamado al Gobierno que utilice todos los instrumentos legales disponibles para ejecutar las devoluciones y ha rechazado que se alegue falta de medios para hacerlo.
En este sentido, Vivas ha fijado un plazo de 30 días para que el Estado alcance ese objetivo. Según ha defendido, el Gobierno "cuenta con medios" suficientes para conseguir que, dentro de la ley, se produzca la devolución de los inmigrantes ilegales que permanecen en Ceuta. "No nos vale que nos digan que no se puede", ha remarcado, reclamando una actuación contundente y con un horizonte temporal concreto.
La falta de respuesta no se limita, según Vivas, a las devoluciones. El presidente ha denunciado también que la Ciudad desconoce qué medidas se han adoptado o se prevé adoptar para blindar Ceuta, su frontera y su integridad territorial, así como qué actuaciones se pondrán en marcha para reactivar económicamente a la ciudad. "No sabemos" qué se está haciendo en estos ámbitos, ha insistido, reclamando al Estado que explique cuál es su estrategia para recuperar la normalidad.
Ante esta situación, Vivas se ha preguntado cuál es la razón por la que el Gobierno no actúa "con la contundencia debida". Ha planteado tres posibles explicaciones: la "ineptitud", que considera grave; la "irresponsabilidad", que juzga todavía más grave; o que no se quiera actuar "para no molestar al vecino". Sobre esta última posibilidad, ha expresado su deseo de que no sea la razón de la falta de respuesta ante lo que considera un intento de "golpear desde el otro lado hasta la caída de Ceuta".
Vivas ha resumido finalmente su reclamación en dos palabras: "devolución y blindaje". El presidente ha defendido que su posición responde a la "lealtad a los vecinos" y ha asegurado que "defender a Ceuta es la mejor manera de defender a España". Aunque ha reconocido que los ceutíes se sienten "abandonados" y "embargados por la tristeza", ha cerrado su comparecencia con un mensaje de resistencia: "No nos vamos a rendir".




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