Antonio Palomar García
Al PS ceutí
Anda el PSOE Ceutí callado, silente cual auditorio expectante en alamedas que refugian chicharras predispuestas a su concierto vespertino, ocultas y chirriantes, como las consecuencias de la cobardía.
Porque en estos días en los que Ceuta, la Ceuta de siempre, se echó a la calle para reclamar que lo suyo es, por naturaleza e historia, suyo, pues Ceuta ha escuchado el escandaloso silencio de quienes se esconden a la espera de mejores tiempos: el silencio socialista, el que unió sus votos a los populares (vean mi artículo anterior), para no reclamar a sus propios compañeros que Ceuta peligraba, que había moros en la costa reclamando tierras adentro, para solaz de quien les utilizaba como munición y les abandonaba peor que a perros.
Y el PSOE ceutí callado, silente, cómplice ¿involuntario?
No busquen mensajes en redes después del 28 de julio, ni en X ni en su web Local. Nada, absolutamente nada. Pura sumisión al amo que, a su vez, se arrodilla ante el propio, del que algunos se preguntan qué le debe... Porque su secretario general, el tal Sánchez, a quien le cantaban este domingo aquello de ¡Pedro Sánchez, hijo de p...! se había ido de vacaciones a La Mareta, cerquita de La Palma, donde también continúan esperándole…
Pobres socialistas ceutíes, sujetos de ninguna piedad por voluntad propia de permanecer callados, mientras decenas de miles de paisanos piden explicaciones por el abandono de sus compañeros de gobierno central, con el aconsejador de libros y canciones al frente.
Dicen del 102.2 de la Constitución. El buenismo y la civismo aún tiene sitio en nuestra sociedad, mientras la misma resulta avasallada y su responsable paseando por Tiktok. Alguien debería avisarle de que todo aguante tiene un límite, y que tiene a sus propios compañeros inútilmente agazapados tras el paso de un tiempo que no pasa, y la desesperación adueñándose de demasiadas voluntades hartas de tanta ignominia bañada de silencio (trenes, incendios, inundaciones, invasiones, todas mortales…).
Alguien debía advertir al PSC, me explico, Partido, no socialista, sino Silente Ceutí que, por encima de sus cargos políticos, estarán sus cargos de conciencia, si aún la conservan. Aquella con la que llegaron a sus escaños en las pasadas elecciones municipales y con la que pretenderán llegar a los próximos comicios, para volver a solicitar una confianza que, desde el pasado 30 de julio, se continúa perdiendo por las husillos de los alcantarillados caballas, que ya no dan más de sí ante tanta porquería como continúan evacuando.
Piénsenlo, señores y señoras socialistas ceutíes, por su jefe, el de Madrid, ese que hoy se baña en La Mareta y factura en Tiktok, con miles de metros cuadrados protegidos de invasores y decenas de policías para evitar molestias, por ese jefe, plantéense si merece su trabajo diario y la vergüenza que están pasando por representarle, porque ustedes, a día de hoy, siguen siendo el (PSC) Pedro Sánchez de Ceuta .
¿De verdad les merece la pena antes que su propia tierra, nuestra querida Ceuta?
Anda el PSOE Ceutí callado, silente cual auditorio expectante en alamedas que refugian chicharras predispuestas a su concierto vespertino, ocultas y chirriantes, como las consecuencias de la cobardía.
Porque en estos días en los que Ceuta, la Ceuta de siempre, se echó a la calle para reclamar que lo suyo es, por naturaleza e historia, suyo, pues Ceuta ha escuchado el escandaloso silencio de quienes se esconden a la espera de mejores tiempos: el silencio socialista, el que unió sus votos a los populares (vean mi artículo anterior), para no reclamar a sus propios compañeros que Ceuta peligraba, que había moros en la costa reclamando tierras adentro, para solaz de quien les utilizaba como munición y les abandonaba peor que a perros.
Y el PSOE ceutí callado, silente, cómplice ¿involuntario?
No busquen mensajes en redes después del 28 de julio, ni en X ni en su web Local. Nada, absolutamente nada. Pura sumisión al amo que, a su vez, se arrodilla ante el propio, del que algunos se preguntan qué le debe... Porque su secretario general, el tal Sánchez, a quien le cantaban este domingo aquello de ¡Pedro Sánchez, hijo de p...! se había ido de vacaciones a La Mareta, cerquita de La Palma, donde también continúan esperándole…
Pobres socialistas ceutíes, sujetos de ninguna piedad por voluntad propia de permanecer callados, mientras decenas de miles de paisanos piden explicaciones por el abandono de sus compañeros de gobierno central, con el aconsejador de libros y canciones al frente.
Dicen del 102.2 de la Constitución. El buenismo y la civismo aún tiene sitio en nuestra sociedad, mientras la misma resulta avasallada y su responsable paseando por Tiktok. Alguien debería avisarle de que todo aguante tiene un límite, y que tiene a sus propios compañeros inútilmente agazapados tras el paso de un tiempo que no pasa, y la desesperación adueñándose de demasiadas voluntades hartas de tanta ignominia bañada de silencio (trenes, incendios, inundaciones, invasiones, todas mortales…).
Alguien debía advertir al PSC, me explico, Partido, no socialista, sino Silente Ceutí que, por encima de sus cargos políticos, estarán sus cargos de conciencia, si aún la conservan. Aquella con la que llegaron a sus escaños en las pasadas elecciones municipales y con la que pretenderán llegar a los próximos comicios, para volver a solicitar una confianza que, desde el pasado 30 de julio, se continúa perdiendo por las husillos de los alcantarillados caballas, que ya no dan más de sí ante tanta porquería como continúan evacuando.
Piénsenlo, señores y señoras socialistas ceutíes, por su jefe, el de Madrid, ese que hoy se baña en La Mareta y factura en Tiktok, con miles de metros cuadrados protegidos de invasores y decenas de policías para evitar molestias, por ese jefe, plantéense si merece su trabajo diario y la vergüenza que están pasando por representarle, porque ustedes, a día de hoy, siguen siendo el (PSC) Pedro Sánchez de Ceuta .
¿De verdad les merece la pena antes que su propia tierra, nuestra querida Ceuta?
La opinión de Ceuta Ahora se refleja únicamente en sus editoriales. La libertad de expresión, la libertad en general, es una máxima de filosofía de este medio que puede compartir o no las opiniones de sus articulistas






















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.18