Viernes, 07 de Agosto de 2026

Actualizada Viernes, 07 de Agosto de 2026 a las 14:09:30 horas

Ramón Rodríguez Casaubón Ramón Rodríguez Casaubón
Viernes, 07 de Agosto de 2026

Sensaciones y realidades caballas

Hay novelas que describen situaciones y situaciones que parecen noveladas ¿En cuál encaja Ceuta? Lo primero que me viene a la mente es la sensación de que el realismo mágico, en esta tierra se convierte en dramatismo real. Si han leído El desierto de los tártaros de Dino Buzzati les resultará difícil no respirar profundamente y sentir que entiende perfectamente al protagonista. Les hablo de un relato breve de menos de trescientas páginas que narra la espera interminable del oficial Drogo en un fuerte fronterizo aislado, vigilando un horizonte vacío donde nunca pasa nada, hasta que el verdadero sentido de la existencia se consume en la propia expectativa ¿Cuál es la propia expectativa de Ceuta? El autor perfila una magistral fábula sobre lo sencillo que resulta caer en el vacío cuando la existencia se convierte en una expectativa. Cuando se permanece continuamente en alerta, mientras se persevera en el aislamiento y crece el sentimiento de abandono. Lo que nunca cambia o lo que no llega. ¿Cómo trasladamos esto a Ceuta? Lo que nunca cambia es la sensación de precariedad dentro de la estructura territorial española: no somos Comunidad Autónoma y el Rey no puede visitarnos por no herir a la monarquía alauita; lo que nunca llega es la tranquilidad derivada de la continua y perenne presión marroquí cuya intensidad crece exponencialmente a partir de 2020 cuyo fruto material es una guerra híbrida, que no crisis migratoria, que en este verano se ha transformado en algo sumamente inquietante. Ya lo ha dicho, ha tardado, pero lo ha hecho, el Presidente de la Ciudad Autónoma: Marruecos “ha demostrado que no es fiable”

 

         Retomando la obra citada, los capítulos nos van dejando un regusto amargo conforme avanzamos en la lectura, pues proyecta los efectos del tiempo sobre nuestras ilusiones y ánimo. ¿Y qué tiene esto que ver con Ceuta? ¡Todo, absolutamente todo! El caballa se encuentra sometido a una tortura diaria como el de la gota de agua, a medio camino entre el existencialismo y la metáfora poética, subordinado a una opresión narcotizante, especialmente trágica por su origen: el orgullo de sentirse español a la par que constatar el olvido por parte del resto del país y por extensión de Europa.

 

         Lo mejor la ciudadanía, que una vez más da una lección extraordinaria a la gestión política, hasta ahora inexistente. Lo peor, además de lo expuesto, las mentiras, particularmente del Ministro del Interior, la indolencia del Delegado del Gobierno que más allá de estar confeccionando su particular álbum de fotos nada ha hecho, la instrumentalización de la pobreza por parte de Marruecos y por supuesto, ante todo, las pérdidas de vidas humanas intentando conseguir un futuro que el país vecino les niega.

 

 

         Epílogo: la gran mentira entre las mentiras.

 

         No nos encontramos ante una crisis, y menos migratoria. Han sido tres, una migratoria de un pueblo abusado por su propio país y que busca una oportunidad en Europa; una crisis geoestratégica que se sirve de la anteriormente señalada como arma de guerra híbrida contra España pero ¡ojo, también frente a la Unión Europea! y una crisis diplomática que se oculta para que Marruecos no tome represalias y porque Mohamed VI está apoyado por Trump y Netanyahu. Sin necesidad de acudir a Gramsci, somos conocedores de que el lenguaje no es un instrumento neutral, sino un campo fundamental de disputa política, un producto histórico-social y el vehículo principal a través del cual se construye la hegemonía y el sendero discursivo de los pueblos.

 

         Según Soul Etspes: “Un pueblo olvidado por sus instituciones solo puede sobrevivir desde sus propias convicciones”.

 

         Para concluir un poema ¿o es algo más?

 

                                    “Razones caballas”

En esta tierra por políticos olvidada

por Marruecos asediada

con una UE indiferente

de discurso fácil e indolente

suena con fuerza un latido

¡negro y blanco!

con el aroma de cuatro culturas

acariciada por dos mares

uno de ellos océano

maltratada por todas partes

su alma herida

sigue en pie 

¡fiel!

fiel y leal

¡Lo que con ella no sé es!

En este puerto cruce de luceros

de esperanzas e ilusiones

quedan demasiados sueños rotos

entre ellos de propios caballas

La valla sangra

siendo el azul conquistado

más tantos en él mueren 

                              mueren 

                              ahogados

no siendo culpables, sino víctimas

A las que un ceutí

                       cansado

rinde tributo

con estos torpes versos

¡eso sí, sinceros!

En la plenitud de la inquietud

el silencio no es opción

¡menos aún la sumisión!

El niño que fuimos

ya no admite piruletas

ni tretas, ni mentiras

ni ninguna nueva excusa

¡Espera soluciones!

¡Qué las razones ya las tenemos!

 

Ramón Rodríguez Casaubón

La opinión de Ceuta Ahora se refleja únicamente en sus editoriales. La libertad de expresión, la libertad en general, es una máxima de filosofía de este medio que puede compartir o no las opiniones de sus articulistas

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