Antonio Gil
Por alusiones, otra más del día a día
Créanme que no soy partidario de contestar a nadie sobre artículos de opinión que yo he firmado, publicado, entre otras porque las opiniones suelen tener una buena carga de subjetividad, como es lógico, y eso aguanta poco debate. Otra cosa es que, como en este caso, el interpelante base su alegato en una encendida defensa de un “informe oficial” de cuya existencia yo no tenía ni idea y al que, por mi experiencia, le doy ¡ya! de antemano, un cero patatero, como solía decir un ex consejero ya fallecido de este Ayuntamiento en una etapa anterior.
Me temo que este oportuno y conveniente informe, por cierto, siempre aparece. Siempre sesgado, siempre conveniente, habrá sido de plena satisfacción para sus promotores. Y… me hago la siguiente pregunta: ¿que vincula, que mandata, establece un antes y un después, en base a qué, para qué sirve, que aclara?
Supongo que el señor Karin, al que no conozco, forma parte de los servicios jurídicos del Ayuntamiento o tiene buena mano para que se lo hayan filtrado siendo éste parte de un proceso administrativo en curso. Habrá que ver si el contenido y la filtración no han confrontado con la ley de protección de datos, en fin, procuraré hacerme con él, por curiosidad.
Casi siempre, este tipo de defensa no busca la objetividad, la verdad, se lleva a cabo por una persona agradecida que entiende que, con esta réplica, defiende a otra a la que le está agradecida, de algún modo, y le desagradó dicha opinión.
No digo que este sea el caso, entiéndase. Dices: “no se garantizó plenamente el anonimato de los aspirantes” refiriéndose a que algunos aspirantes al rellenar la hoja del examen, pusieron su nombre y apellidos, por lo que incurrieron en una anormalidad ellos mismos, por lo que, posiblemente, deban ser suspendidos. Pero… fueron los propios opositores en el momento del examen.
Sobre la custodia, no he leído una mamarrachada más grande en mi vida, a menos que, en los demás procesos llevados a cabo en las distintas ofertas públicas de empleo en la ciudad los exámenes hayan estado custodiados por la guardia civil día y noche.
En fin, por mi experiencia, ya le digo que, de todos los procedimientos que he presenciado, éste está siendo, pese a quien le pese y con toda la controversia provocada deliberadamente por algunos, uno de los procesos más transparentes y limpios que han existido.
En cuanto a mi trayectoria en defensa de los trabajadores tengo que decirle, Sr. Karin, que no sólo no me he desviado ni un solo milímetro de mi camino, si no que le puedo decir que con el tiempo te vuelves más ladino y apuntas mejor, defines mejor y te vuelves más eficaz, por eso lo prioritario es defender a los trabajadores que están siendo juzgados mediáticamente, vilipendiados y calumniados en toda su extensión, como son los miembros del tribunal que están dando la cara y son trabajadores igualmente. Por favor, cuando elija defender a algunos trabajadores, hágalo bien, apunte bien. Se lo digo yo, Sr. Karin, que valgo más por lo que callo.
Créanme que no soy partidario de contestar a nadie sobre artículos de opinión que yo he firmado, publicado, entre otras porque las opiniones suelen tener una buena carga de subjetividad, como es lógico, y eso aguanta poco debate. Otra cosa es que, como en este caso, el interpelante base su alegato en una encendida defensa de un “informe oficial” de cuya existencia yo no tenía ni idea y al que, por mi experiencia, le doy ¡ya! de antemano, un cero patatero, como solía decir un ex consejero ya fallecido de este Ayuntamiento en una etapa anterior.
Me temo que este oportuno y conveniente informe, por cierto, siempre aparece. Siempre sesgado, siempre conveniente, habrá sido de plena satisfacción para sus promotores. Y… me hago la siguiente pregunta: ¿que vincula, que mandata, establece un antes y un después, en base a qué, para qué sirve, que aclara?
Supongo que el señor Karin, al que no conozco, forma parte de los servicios jurídicos del Ayuntamiento o tiene buena mano para que se lo hayan filtrado siendo éste parte de un proceso administrativo en curso. Habrá que ver si el contenido y la filtración no han confrontado con la ley de protección de datos, en fin, procuraré hacerme con él, por curiosidad.
Casi siempre, este tipo de defensa no busca la objetividad, la verdad, se lleva a cabo por una persona agradecida que entiende que, con esta réplica, defiende a otra a la que le está agradecida, de algún modo, y le desagradó dicha opinión.
No digo que este sea el caso, entiéndase. Dices: “no se garantizó plenamente el anonimato de los aspirantes” refiriéndose a que algunos aspirantes al rellenar la hoja del examen, pusieron su nombre y apellidos, por lo que incurrieron en una anormalidad ellos mismos, por lo que, posiblemente, deban ser suspendidos. Pero… fueron los propios opositores en el momento del examen.
Sobre la custodia, no he leído una mamarrachada más grande en mi vida, a menos que, en los demás procesos llevados a cabo en las distintas ofertas públicas de empleo en la ciudad los exámenes hayan estado custodiados por la guardia civil día y noche.
En fin, por mi experiencia, ya le digo que, de todos los procedimientos que he presenciado, éste está siendo, pese a quien le pese y con toda la controversia provocada deliberadamente por algunos, uno de los procesos más transparentes y limpios que han existido.
En cuanto a mi trayectoria en defensa de los trabajadores tengo que decirle, Sr. Karin, que no sólo no me he desviado ni un solo milímetro de mi camino, si no que le puedo decir que con el tiempo te vuelves más ladino y apuntas mejor, defines mejor y te vuelves más eficaz, por eso lo prioritario es defender a los trabajadores que están siendo juzgados mediáticamente, vilipendiados y calumniados en toda su extensión, como son los miembros del tribunal que están dando la cara y son trabajadores igualmente. Por favor, cuando elija defender a algunos trabajadores, hágalo bien, apunte bien. Se lo digo yo, Sr. Karin, que valgo más por lo que callo.
La opinión de Ceuta Ahora se refleja únicamente en sus editoriales. La libertad de expresión, la libertad en general, es una máxima de filosofía de este medio que puede compartir o no las opiniones de sus articulistas






















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.207