Miércoles, 13 de Mayo de 2026

Actualizada Miércoles, 13 de Mayo de 2026 a las 09:14:29 horas

Redacción
Martes, 12 de Mayo de 2026
Sanidad

Las enfermeras de Ceuta, al frente de la revolución digital sanitaria: “La tecnología suma, pero el cuidado humano es irremplazable”

El Colegio de Enfermería reúne en la Facultad de Ciencias de la Salud a expertos en IA, drones, telemedicina y ética para reivindicar liderazgo profesional, innovación segura y humanización de los cuidados

El Colegio de Enfermería de Ceuta celebró este lunes en la Facultad de Ciencias de la Salud la jornada “Inteligencia Artificial, drones y más allá”, un encuentro de alto nivel científico que sitúa a la profesión en la vanguardia de la sanidad. La apertura institucional sirvió para reforzar una idea compartida por los ponentes: la innovación puede transformar procesos y ganar eficiencia, pero debe avanzar con brújula ética y con el paciente en el centro.

 

La presidenta del Colegio, Rosa María Fuentes, subrayó el “esfuerzo añadido” que supone para una ciudad como Ceuta organizar un evento de esta envergadura y reivindicó la capacidad de adaptación de un colectivo que evoluciona al ritmo de la sociedad. En su intervención fue tajante: “La tecnología nunca sustituirá el juicio clínico, la empatía ni la capacidad humana de cuidar”. Fuentes vinculó este posicionamiento al nuevo Código Ético y Deontológico como base para liderar el cambio sin perder la esencia de la profesión.

 

La directora de ISFOS, Pilar Fernández, insistió en que las tecnologías emergentes ya no son promesas futuristas, sino realidades que impactan en la gestión de los cuidados y la investigación. En ese contexto, llamó al liderazgo enfermero y defendió la formación en competencias digitales como una “nueva forma de cuidar”: “Los profesionales deben ser protagonistas y no meros espectadores”, afirmó.

 

En la misma línea, el decano accidental de la facultad, Luciano Rodríguez, reclamó aprender a trabajar con la inteligencia artificial para potenciar una profesión basada en el conocimiento y la cercanía. A su juicio, el reto pasa por integrar innovación, humanización y ciencia, y recordó el compromiso de la Universidad de Granada con la formación de profesionales críticos preparados para un modelo asistencial innovador y seguro.

 

La consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina, inauguró oficialmente las jornadas y definió a las enfermeras como el “punto de equilibrio” que evita que la tecnología pierda su sentido humano. “La inteligencia artificial debe ser abordada siempre por personas”, señaló, porque solo el profesional puede discernir el cómo, el cuándo y el porqué de cada proceso, garantizando una cercanía y una escucha que ninguna máquina puede sustituir.

 

 

 

Análisis de la enfermería del siglo XXI

La jornada técnica arrancó con la ponencia de Juan Luis Rubio, vicerrector de la UDIMA, quien analizó el uso de la inteligencia artificial y los drones como herramientas ya presentes en la gestión de los cuidados y la asistencia en emergencias. Rubio destacó que el despliegue de drones sanitarios puede mejorar drásticamente la supervivencia en contextos críticos, aunque advirtió de que su éxito depende de una coordinación extrema y de una integración fluida entre tecnología y equipos humanos.

 

El ponente señaló, no obstante, el principal freno actual: la carga burocrática y regulatoria. Según explicó, la normativa vigente limita el vuelo inmediato de estos dispositivos ante una urgencia si no se cumplen protocolos previos, un obstáculo que abre el debate sobre cómo simplificar procedimientos para que la innovación sea plenamente efectiva en el sistema de salud.

 

La segunda ponencia, a cargo de César Rodríguez, socio de TalamIA, se centró en el impacto clínico de las tecnologías emergentes en un sistema sanitario sometido a una creciente presión asistencial. Rodríguez defendió un ecosistema basado en tres pilares —inteligencia artificial, dispositivos médicos digitales y conectividad remota— diseñado no para sustituir al profesional, sino para optimizar tiempos y reforzar la toma de decisiones en los casos más complejos.

 

Con ejemplos como proyectos de vanguardia en neuromodulación y monitorización, el experto describió cómo la telemedicina y los algoritmos proactivos permiten ajustar tratamientos a distancia y reducir carga hospitalaria. Su conclusión fue clara: las herramientas digitales empoderan a la enfermería en liderazgo y gestión de cuidados; la transformación no reside en las máquinas, sino en la capacidad de los profesionales para dirigir estos nuevos modelos.

 

El bloque dedicado a innovación en la formación continuó con Manuel Revuelta, supervisor de Formación, Docencia e Innovación del Hospital Universitario Puerta de Hierro-Majadahonda. Revuelta compartió claves para modernizar la capacitación enfermera y presentó una aplicación móvil implantada en la sanidad madrileña, con más de 58.000 usuarios, que integra recursos como mapas virtuales para mejorar la organización del trabajo. “La inteligencia artificial no llega para desplazar al profesional, sino para potenciar sus capacidades”, resumió, animando a mantener una “mente abierta” para liderar el cambio.

 

La vertiente investigadora tomó el relevo con Alejandra González, enfermera escolar en Ceuta, quien analizó cómo la IA se ha convertido en aliada para la producción científica: desde búsquedas y organización de ideas hasta la elaboración de borradores. Con todo, advirtió de que su uso debe ser complementario y nunca sustitutivo, y alertó sobre las “alucinaciones” de la IA —cuando el sistema inventa información—, lo que hace imprescindible la validación humana constante.

 

El factor humano y el liderazgo transformador protagonizaron la intervención de Almudena Santano, directora gerente del Hospital Infanta Cristina, que defendió la empatía como herramienta para “ponerse en los zapatos del otro” y reclamó un liderazgo que sitúe a los profesionales en el centro, con espacios de escucha y representación donde el valor humano sea el motor del futuro.

 

El cierre matinal lo puso Alfonso Peralta, magistrado y miembro del Comité Consultivo de Inteligencia Artificial del Consejo de Europa, con una mirada legal y ética. Peralta abordó el temor al reemplazo profesional y sostuvo que, ante la enfermedad, el paciente no busca la frialdad de un robot, sino la presencia del cuidado humano. Advirtió además de riesgos críticos de fiabilidad en la IA generativa —incluidas las “alucinaciones”— y exigió que cualquier servicio basado en algoritmos cuente con garantías de seguridad, calidad y responsabilidad equivalentes a las de un producto sanitario.

 

Balance. Como balance de la jornada, los expertos coincidieron en que la inteligencia artificial y las herramientas digitales representan un avance sin precedentes, pero no pueden sustituir la empatía, el juicio clínico ni la escucha activa. La tecnología, recalcaron, debe sumar capacidades bajo criterios éticos y con el liderazgo de profesionales que aseguren cuidados seguros, cercanos y humanizados.

Comentarios
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.36

Todavía no hay comentarios

Más contenidos

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.