Política
Chandiramani defiende en el Senado el papel estratégico de Ceuta para el futuro de España
La vicepresidenta segunda subraya que la fiscalidad especial es un instrumento de equilibrio territorial y destaca el crecimiento del sector tecnológico y la resiliencia de la ciudad tras varias crisis
La vicepresidenta segunda de la Ciudad y consejera de Hacienda, Transición Económica y Transformación Digital, Kissy Chandiramani, ha reivindicado este viernes en el Senado el papel de Ceuta como territorio estratégico para el futuro económico, social y geopolítico de España, durante su intervención en la Jornada de Contabilidad y Administración Pública celebrada en la Cámara Alta y organizada por el Grupo Popular.
El encuentro, que ha reunido a representantes de entidades locales de toda España, senadores, responsables públicos, técnicos, expertos y estudiantes universitarios, ha servido como espacio de reflexión sobre los retos actuales de la administración pública y la gestión contable.
Durante su intervención, Chandiramani agradeció la invitación a la apertura de la jornada y reconoció el impulso de la senadora Esther del Brío a este foro de debate, que —según apuntó— contribuye a visibilizar las singularidades de los territorios extrapeninsulares. En este contexto, destacó que Ceuta, pese a su condición periférica, ocupa una posición central en el debate sobre el modelo de Estado.
La vicepresidenta definió a Ceuta como una “frontera viva de Europa” y un “puente entre continentes”, subrayando su enclave estratégico en el Estrecho de Gibraltar y recordando que se trata de la única frontera terrestre de la Unión Europea con África, una circunstancia que condiciona de forma directa su realidad política, económica y social.
Chandiramani expuso que la ciudad avanza en la consolidación de un modelo económico propio basado en tres pilares fundamentales: una fiscalidad diferenciada, la estabilidad regulatoria y la apuesta por la digitalización y los sectores emergentes. En este sentido, defendió que el régimen económico y fiscal especial de Ceuta no constituye un privilegio, sino un auténtico instrumento de equilibrio territorial destinado a compensar desventajas estructurales derivadas de su situación geográfica.
La consejera recordó asimismo que en los últimos años la ciudad ha tenido que hacer frente a tres crisis de gran impacto —la pandemia de la COVID-19, la crisis migratoria de mayo de 2021 y el cierre de la aduana comercial con Marruecos— que alteraron profundamente las dinámicas económicas tradicionales. Pese a ello, destacó la capacidad de resiliencia institucional de Ceuta y los avances logrados en la transformación de su modelo productivo.
En el ámbito económico, puso el acento en el crecimiento del sector tecnológico, que ya representa en torno al 12% del PIB, así como en la consolidación de Ceuta como un nodo digital emergente. A ello se suma el aumento del empleo vinculado a actividades digitales y la reducción del desempleo general y juvenil en un contexto especialmente complejo, según señaló.
Más allá de los indicadores económicos, Chandiramani destacó a Ceuta como un ejemplo de convivencia, diversidad cultural y cohesión social, resaltando factores como la seguridad, la cercanía institucional y el acceso ágil a los servicios públicos como elementos clave para la calidad de vida y la atracción de talento.
En el tramo final de su intervención, la vicepresidenta reconoció la persistencia de retos estructurales como la diversificación económica, la mejora de las infraestructuras, la reducción del desempleo y el fortalecimiento del tejido empresarial local. En este marco, hizo un llamamiento a reforzar el compromiso del Estado con Ceuta mediante políticas sostenidas y adaptadas a su singularidad territorial: “Ceuta no necesita ser explicada, necesita ser entendida y respaldada”, concluyó.

La vicepresidenta segunda de la Ciudad y consejera de Hacienda, Transición Económica y Transformación Digital, Kissy Chandiramani, ha reivindicado este viernes en el Senado el papel de Ceuta como territorio estratégico para el futuro económico, social y geopolítico de España, durante su intervención en la Jornada de Contabilidad y Administración Pública celebrada en la Cámara Alta y organizada por el Grupo Popular.
El encuentro, que ha reunido a representantes de entidades locales de toda España, senadores, responsables públicos, técnicos, expertos y estudiantes universitarios, ha servido como espacio de reflexión sobre los retos actuales de la administración pública y la gestión contable.
Durante su intervención, Chandiramani agradeció la invitación a la apertura de la jornada y reconoció el impulso de la senadora Esther del Brío a este foro de debate, que —según apuntó— contribuye a visibilizar las singularidades de los territorios extrapeninsulares. En este contexto, destacó que Ceuta, pese a su condición periférica, ocupa una posición central en el debate sobre el modelo de Estado.
La vicepresidenta definió a Ceuta como una “frontera viva de Europa” y un “puente entre continentes”, subrayando su enclave estratégico en el Estrecho de Gibraltar y recordando que se trata de la única frontera terrestre de la Unión Europea con África, una circunstancia que condiciona de forma directa su realidad política, económica y social.
Chandiramani expuso que la ciudad avanza en la consolidación de un modelo económico propio basado en tres pilares fundamentales: una fiscalidad diferenciada, la estabilidad regulatoria y la apuesta por la digitalización y los sectores emergentes. En este sentido, defendió que el régimen económico y fiscal especial de Ceuta no constituye un privilegio, sino un auténtico instrumento de equilibrio territorial destinado a compensar desventajas estructurales derivadas de su situación geográfica.
La consejera recordó asimismo que en los últimos años la ciudad ha tenido que hacer frente a tres crisis de gran impacto —la pandemia de la COVID-19, la crisis migratoria de mayo de 2021 y el cierre de la aduana comercial con Marruecos— que alteraron profundamente las dinámicas económicas tradicionales. Pese a ello, destacó la capacidad de resiliencia institucional de Ceuta y los avances logrados en la transformación de su modelo productivo.
En el ámbito económico, puso el acento en el crecimiento del sector tecnológico, que ya representa en torno al 12% del PIB, así como en la consolidación de Ceuta como un nodo digital emergente. A ello se suma el aumento del empleo vinculado a actividades digitales y la reducción del desempleo general y juvenil en un contexto especialmente complejo, según señaló.
Más allá de los indicadores económicos, Chandiramani destacó a Ceuta como un ejemplo de convivencia, diversidad cultural y cohesión social, resaltando factores como la seguridad, la cercanía institucional y el acceso ágil a los servicios públicos como elementos clave para la calidad de vida y la atracción de talento.
En el tramo final de su intervención, la vicepresidenta reconoció la persistencia de retos estructurales como la diversificación económica, la mejora de las infraestructuras, la reducción del desempleo y el fortalecimiento del tejido empresarial local. En este marco, hizo un llamamiento a reforzar el compromiso del Estado con Ceuta mediante políticas sostenidas y adaptadas a su singularidad territorial: “Ceuta no necesita ser explicada, necesita ser entendida y respaldada”, concluyó.






















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