Jesús Carretero, el catedrático vinculado a Ceuta y al periodismo local
He conocido el fallecimiento de Jesús Carretero, gran amigo desde el año 1.979, compañero en El Faro de Ceuta, donde llevaba la sección de Deportes ( cuando lo dirigía mi cuñado Tato Ferrer y era propietario mi suegro, Joaquín Ferrer) y con quien compartí a principios de los ochenta una abrupta experiencia, cuando su sentido crítico no fue tolerado por una directiva bisoña que presidía Arjandas Darwani y de la que formaba parte Francisco Fráiz Armada, a la sazón portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, quien intercedió para anular la declaración de "persona non grata" que se le otorgó con prohibición de desarrollar su actividad periodística dentro del estadio Alfonso Murube y hubo de acceder al recinto deportivo sacando entrada.
Rememoraba con frecuencia Jesús Carretero sus inicios radiofónicos en Radio Perla, que dirigía José Ríos Claro y donde llevaba el programa "Vértice Deportivo"; eran años de inquietud periodística, cuando jóvenes como Antonio Gómez, José Luis González Castillejo y otros, se mostraban proclives al atractivo periodístico de las ondas. Jesús Carretero también colaboró en la Cope, RNE y en la Ser, con espacios deportivos, así como en las páginas de El Faro y El Pueblo de Ceuta. En este último medio, su etapa más postrera la dedicó a comentarios de opinión política, él que en una de sus fases existenciales había sido concejal en su pueblo natal.
En Ceuta, donde residió prácticamente toda su vida profesional como catedrático de Griego y Latín en el instituto "Siete Colinas", se jubiló a la edad límite de 70 años, aunque aún mantuvo la docencia a título privado con media docena de alumnos durante un par de años a quienes impartía clases particulares, hasta que tomó conciencia que debía regresar a sus raíces, como le reclamaba, decía, una hermana. Hermana de la que contaba, de forma anecdótica para referenciar su rectitud como docente, que incluso la suspendió en una ocasión sin tener en cuenta los estrechos lazos familiares.
Tuvo una vida variopinta, en la que llegó a ser patrocinador de un joven torero de su tierra, porque el mundo de los toros le atraía especialmente, como vínculo que corresponde a un nativo de tierras taurinas donde las dehesas de toros bravos son un atractivo.
Nacido en Piedrahita un pueblo de 1.637 habitantes, Jesús Carretero, siempre hablaba con entusiasmo de este enclave abulense, como también lo hacía de Palencia y Salamanca, poblaciones que conocía muy bien, a las que frecuentaba como tantas otras, porque si de algo no se privó en su larga existencia fue en adquirir vehículos de alta gama, su gran capricho, por la seguridad que le daban en la carretera y el placer de conducirlos.
Nunca fue rácano Jesús a la hora de entregarse a los placeres de la vida: Vivió durante largo tiempo en el Parador Hotel La Muralla, donde habitaba en una de las bóvedas con toda comodidad, lujo que sólo recuerdo del juez Villar Padín que "fundó" el famoso "Rincón del Muralla, con sempiternos tertulianos como Ricardo Muñoz, Hernández Losillo, Aurelio Puya, Emilio Cózar, Albert y numerosos políticos.
Jesús Carretero frecuentaba la comunicación telefónica conmigo, si bien en los últimos años, aprecié ciertas anomalías en cuanto a su coherencia en el diálogo hasta que dejó de comunicarse hace dos años. Me extrañó desconocer su vida en esta última etapa. Ahora, cuando supe de su fallecimiento, lamento la pérdida de un gran amigo con quien compartí tiempo y vivencias, quien hizo de nuestra amistad con fluidas tertulias una conexión leal y entrañable. D.E. P. el prolífico docente y colaborador periodístico.
He conocido el fallecimiento de Jesús Carretero, gran amigo desde el año 1.979, compañero en El Faro de Ceuta, donde llevaba la sección de Deportes ( cuando lo dirigía mi cuñado Tato Ferrer y era propietario mi suegro, Joaquín Ferrer) y con quien compartí a principios de los ochenta una abrupta experiencia, cuando su sentido crítico no fue tolerado por una directiva bisoña que presidía Arjandas Darwani y de la que formaba parte Francisco Fráiz Armada, a la sazón portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, quien intercedió para anular la declaración de "persona non grata" que se le otorgó con prohibición de desarrollar su actividad periodística dentro del estadio Alfonso Murube y hubo de acceder al recinto deportivo sacando entrada.
Rememoraba con frecuencia Jesús Carretero sus inicios radiofónicos en Radio Perla, que dirigía José Ríos Claro y donde llevaba el programa "Vértice Deportivo"; eran años de inquietud periodística, cuando jóvenes como Antonio Gómez, José Luis González Castillejo y otros, se mostraban proclives al atractivo periodístico de las ondas. Jesús Carretero también colaboró en la Cope, RNE y en la Ser, con espacios deportivos, así como en las páginas de El Faro y El Pueblo de Ceuta. En este último medio, su etapa más postrera la dedicó a comentarios de opinión política, él que en una de sus fases existenciales había sido concejal en su pueblo natal.
En Ceuta, donde residió prácticamente toda su vida profesional como catedrático de Griego y Latín en el instituto "Siete Colinas", se jubiló a la edad límite de 70 años, aunque aún mantuvo la docencia a título privado con media docena de alumnos durante un par de años a quienes impartía clases particulares, hasta que tomó conciencia que debía regresar a sus raíces, como le reclamaba, decía, una hermana. Hermana de la que contaba, de forma anecdótica para referenciar su rectitud como docente, que incluso la suspendió en una ocasión sin tener en cuenta los estrechos lazos familiares.
Tuvo una vida variopinta, en la que llegó a ser patrocinador de un joven torero de su tierra, porque el mundo de los toros le atraía especialmente, como vínculo que corresponde a un nativo de tierras taurinas donde las dehesas de toros bravos son un atractivo.
Nacido en Piedrahita un pueblo de 1.637 habitantes, Jesús Carretero, siempre hablaba con entusiasmo de este enclave abulense, como también lo hacía de Palencia y Salamanca, poblaciones que conocía muy bien, a las que frecuentaba como tantas otras, porque si de algo no se privó en su larga existencia fue en adquirir vehículos de alta gama, su gran capricho, por la seguridad que le daban en la carretera y el placer de conducirlos.
Nunca fue rácano Jesús a la hora de entregarse a los placeres de la vida: Vivió durante largo tiempo en el Parador Hotel La Muralla, donde habitaba en una de las bóvedas con toda comodidad, lujo que sólo recuerdo del juez Villar Padín que "fundó" el famoso "Rincón del Muralla, con sempiternos tertulianos como Ricardo Muñoz, Hernández Losillo, Aurelio Puya, Emilio Cózar, Albert y numerosos políticos.
Jesús Carretero frecuentaba la comunicación telefónica conmigo, si bien en los últimos años, aprecié ciertas anomalías en cuanto a su coherencia en el diálogo hasta que dejó de comunicarse hace dos años. Me extrañó desconocer su vida en esta última etapa. Ahora, cuando supe de su fallecimiento, lamento la pérdida de un gran amigo con quien compartí tiempo y vivencias, quien hizo de nuestra amistad con fluidas tertulias una conexión leal y entrañable. D.E. P. el prolífico docente y colaborador periodístico.
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