Lunes, 09 de Marzo de 2026

Actualizada Domingo, 08 de Marzo de 2026 a las 18:38:49 horas

MDyC
Domingo, 08 de Marzo de 2026

Sí, aún queda mucho camino por recorrer, pero también hay que frenar a una ultraderecha que busca el retroceso de la lucha feminista

Como cada 8 de marzo, se conmemora el Día Internacional de la Mujer, una fecha que rememora la lucha de las mujeres por su participación en la sociedad y su desarrollo en igualdad de oportunidades con el hombre. 

 

Son muchos los eslóganes que acompañan cada año a la efeméride del 8M pero, si hay uno que se repite especialmente es aquel que dice que “aún queda mucho camino por recorrer”. Este leitmotiv rinde homenaje a todos los derechos conquistados (sí, conquistados) por la lucha feminista, pero también nos apela a no bajar la guardia.

 

Estamos de acuerdo en que aún queda mucho por hacer en términos de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres. Precisamente, esta semana conocíamos los datos del paro y comprobábamos cómo detrás de estas cifras siguen consolidándose listas con nombres y rostros de mujer. Si cae el paro nos encontramos con que son las mujeres quienes más dificultades han tenido y tienen para poder acceder a un empleo, si sube el paro, nos encontramos con que ellas son las primeras en perder un puesto de trabajo. 

 

A cuestiones tan importantes como esta nos referimos cuando decimos que todos los días deberían de ser 8M. Pero más allá de este debate, que no es baladí, ocurre que nos encontramos en un momento en el que la ultraderecha está lanzando una ofensiva para destruir el progreso y dar paso al retroceso. Y lo preocupante es que lo están haciendo a golpe de marcar la agenda de los temas de interés, como llevan haciendo desde hace algunas semanas con la prohibición del burka y el niqab. 

 

Es realmente preocupante que haya que debatir propuestas que se centran en prohibiciones hacia las mujeres, porque lo único que pretenden es decidir por ellas. Cuando no les molesta que las mujeres lleven mucha ropa, les molesta que lleven poca. Pero la realidad es que a la ultraderecha no le importan las mujeres, sino legislar sobre sus cuerpos, porque la misoginia es el pilar sobre el que se sostienen sus estatutos. 

 

Sí, aún queda mucho camino por recorrer, pero ahora tenemos un reto común por delante y es el de proteger los derechos conquistados por la lucha feminista. Porque la ultraderecha no está especialmente preocupada en levantar un muro a los derechos por conquistar, sino en romper la base de aquellos derechos que ya habían sido conquistados.

La opinión de Ceuta Ahora se refleja únicamente en sus editoriales. La libertad de expresión, la libertad en general, es una máxima de filosofía de este medio que puede compartir o no las opiniones de sus articulistas

Comentarios
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.219

Todavía no hay comentarios

Más contenidos

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.