Les llaman oposición cuando son vasallos
Esta semana se ha dado difusión a "la lucha histórica" del MDyC de integrar las Brigadas Verdes en Obimace, o sea, como personal del Ayuntamiento en una sociedad municipal, sin más trámite que un cambio de cromos y sin el preceptivo principio de "igualdad, mérito y capacidad", que ha de prevalecer en cualquier puesto de acceso público.
Hace unos meses un destacado sindicalista me decía que actuar de tal guisa era prevaricar. Hoy no debe serlo, porque en esta ciudad, suceden cosas tan inverosímiles como que a un enfermo mental se le permita llevar un arma con el que asesina a su esposa y sus jefes en jerarquía al frente de la policía local no son imputados por homicidio imprudente -'invigilando'-, porque ni la fiscalía ni la acusación particular deben apreciar que carecen de responsabilidad penal, cuando se me dice que "hubo un director general que dijo en su día entre otras cosas, que era obligatorio disponer de un armero y un cuarto de munición para que todos los policías locales dejasen las armas reglamentarias antes de abandonar el servicio". Y para cerciorarse de este asunto, no se ha llamado a nadie como testigo en el juicio mediático del policía local asesino de su esposa, como tampoco la prensa ha aludido a este importantísimo dato a tener muy en cuenta. Ya es extraño que el Superintendente sea un militar que obvia esto, que el consejero de Gobernación no haya sido cauteloso en controlar el estado mental de sus subordinados y que Juan Vivas tampoco haya sido lo suficiente vigilante para evitar una tragedia convertida en homicidio. Pero en Ceuta, nunca pasa nada cuando interesa que no suceda. Otra cosa es cuando se intenta destruir la vida de una persona con persecuciones de todo tipo para acabar con él. Las conductas mafiosas están a la orden del día porque se protege lo que se quiere, se obvia lo que da la gana y se persigue aquello que molesta.
"Lo de Vivas ya es absolutamente repugnante -me escribe un amigo a resultas de la integración de las Brigadas Verdes en Obimace-, tiene el Ayuntamiento con más bajas laborales del mundo y ahora se van a ampliar aún más". Es obvio que alude mi amigo a gentes que no quieren trabajar, a aquéllos que ni son vocacionales de una tarea ni les ha pasado por la imaginación serlo algún día. En esta España con un Gobierno que se autocalifica de progreso, se están generando vagos en cantidades industriales, gentes con un especial apego a las "paguitas", al salario mínimo vital, a las ayudas públicas, a no cotizar en la vida y a vivir del cuento. De esta manera, la que era la octava potencia económica mundial se va a convertir, con el paso de los años y del Gobierno "de progreso" de tendencia comunista, en un país donde ese supuesto "progreso" es un engaño más de la truculenta historia de un social-comunismo que nos quiere prohibir, incluso, que se juegue al fútbol en el patio de los colegios. El no va más, de la intolerancia y el control, peor que en su abominable era franquista, porque ahora se quiere controlar el acceso de los menores a la digitalización, aunque no tanto se pone empeño en que aborten las menores de 16 años, porque eso sí es "progresismo" y avance ideológico.
En Ceuta, el otro día telefonea el sátrapa Sánchez a Juan Vivas para interesarse por la situación del temporal (donde este Gobierno "sanchista" no se ha preocupado de las infraestructuras de los pentanos, necesitadas, como dice algún ingeniero, de atención ante el riesgo de catástrofes) y nuestro prócer se muestra satisfecho del telefonazo y lo que reclama es más dinero para la inmigración que nos desborda, él que fue quien apoyó junto al PSOE saliéndose de la línea de partido, apoyando la distribución de MENAS en CC.AA. Nada que decir, en cambio para qué siglo funcionará la Aduana Comercial, la frontera ágil en el tránsito de personas y la protección de las vallas fronterizas que son un coladero espectacular de inmigración, como tampoco pone énfasis Vivas en evitar que, desde Marruecos, Mauritania y países de origen salgan con las mafias tantísimas personas que se juegan la vida mientras el negocio de la inmigración sigue boyante a todos los niveles, porque ahí están presurosos los abogados y agencias de viaje en hacer caja con la regularización de inmigrantes, porque aquí, en esta España de pícaros, son muchos los que no dan puntada sin hilo.
"Ceuta se cae a pedazos y nadie hace nada", recibo en un mensaje de un ciudadano amigo sensible con la situación que vivimos en esta tierra donde la dejadez campa a sus anchas. El repunte de la inmigración en Ceuta coincide con la tendencia general en España donde hubo un descenso del 58,4 por ciento, mientras en Ceuta, el aumento fue del 378,7 por ciento. Un artículo de El Debate, recoge esta situación bajo el título "Qué hay detrás del repunte migratorio sin precedentes en Ceuta, mientras el Gobierno apuesta por la regularización".
Luego tenemos una Asamblea de la Ciudad, donde se produce un hecho inaudito: que el grupo de "no adscritos" se convirtiera en la segunda "fuerza política", es síntoma del nivel de traidores, desafectados de la política, desertores de ideología y aprovechados del escaño público, a la sombra de un Juan Vivas que, pese al pacto anti transfuguismo PP-PSOE, por aquello de que el papel lo soporta todo, se ampara en estos "desheredados" de las instituciones y acoge su voto cautivo a cambio de prebendas, ventajas y, por qué no decirlo, dinero como resultado de subvenciones, por lo que no son realmente oposición alguna, sino unos desafectados de la dignidad, el honor y el ejemplo a seguir, convertidos en unos vasallos que sirven con vileza y deshonor a su señor: Juan Vivas.
El "panorama" del elenco es para vomitar: Un imputado por presunto narcotráfico, hasta hace bien poco una exdiputada en el Congreso de un partido y que fue colocada en prensa del Ceuta y ahora obtuvo una plaza de celadora, un portavoz de Vox que perdió la ideología en el tránsito de una legislatura a otra, dos exsocialistas que de ideología deberían tener lo que cualquiera de desertor del arado. Un conglomerado al que la consejera de Hacienda llamó "los sensatos" por apoyar los presupuestos al Gobierno de Juan Vivas, denigrando el término con tanta frivolidad como poca vergüenza tiene la propia calificadora del mismo. Es obvio que, no mencionó el dineral otorgado para los mataderos móviles ni las aspiraciones del individuo en cuestión para "forrarse" con un tanatorio musulmán como pretendió en épocas precedentes, porque para conocer a cada uno sólo hay que seguir el rastro del dinero.
Lo mejor que tiene Juan Vivas es que sabe que juega en ventaja con gentes que "se venden" muy fácil. Sus conciencias no dan para más ni tampoco su integridad. Y por ello, juega con cartas marcadas. Ahora se avecina una buena de absentismo laboral con bajas en la Brigadas Verdes como si no fuera suficiente con Servilimpce cuando el absentismo laboral lastra la economía en Ceuta con un impacto cercano a los 40 millones de euros, semejante a las pérdidas cuando Rajoy anuló la paga extra de los funcionarios en Navidad.
Antes Vivas actuaba solapadamente, con disimulo; ahora es descarado y sus métodos al uso son cada vez más escandalosos y burdos, porque son muchos los que suspiran y anhelan esa "paguita" que sale de nuestros impuestos. Por ello, entiendo que vanagloriarse porque los "no adscritos" sean un grupo numeroso en la Asamblea y, encima se les considere "sensatos", es el mayor insulto a nuestra inteligencia que podía generar un Gobierno local plagado de insensatez, desdoro moral y carente de escrúpulos con el mayor de los descaros, utilizando términos insultantes para tratar de justificar sus métodos de actuación.
Esta semana se ha dado difusión a "la lucha histórica" del MDyC de integrar las Brigadas Verdes en Obimace, o sea, como personal del Ayuntamiento en una sociedad municipal, sin más trámite que un cambio de cromos y sin el preceptivo principio de "igualdad, mérito y capacidad", que ha de prevalecer en cualquier puesto de acceso público.
Hace unos meses un destacado sindicalista me decía que actuar de tal guisa era prevaricar. Hoy no debe serlo, porque en esta ciudad, suceden cosas tan inverosímiles como que a un enfermo mental se le permita llevar un arma con el que asesina a su esposa y sus jefes en jerarquía al frente de la policía local no son imputados por homicidio imprudente -'invigilando'-, porque ni la fiscalía ni la acusación particular deben apreciar que carecen de responsabilidad penal, cuando se me dice que "hubo un director general que dijo en su día entre otras cosas, que era obligatorio disponer de un armero y un cuarto de munición para que todos los policías locales dejasen las armas reglamentarias antes de abandonar el servicio". Y para cerciorarse de este asunto, no se ha llamado a nadie como testigo en el juicio mediático del policía local asesino de su esposa, como tampoco la prensa ha aludido a este importantísimo dato a tener muy en cuenta. Ya es extraño que el Superintendente sea un militar que obvia esto, que el consejero de Gobernación no haya sido cauteloso en controlar el estado mental de sus subordinados y que Juan Vivas tampoco haya sido lo suficiente vigilante para evitar una tragedia convertida en homicidio. Pero en Ceuta, nunca pasa nada cuando interesa que no suceda. Otra cosa es cuando se intenta destruir la vida de una persona con persecuciones de todo tipo para acabar con él. Las conductas mafiosas están a la orden del día porque se protege lo que se quiere, se obvia lo que da la gana y se persigue aquello que molesta.
"Lo de Vivas ya es absolutamente repugnante -me escribe un amigo a resultas de la integración de las Brigadas Verdes en Obimace-, tiene el Ayuntamiento con más bajas laborales del mundo y ahora se van a ampliar aún más". Es obvio que alude mi amigo a gentes que no quieren trabajar, a aquéllos que ni son vocacionales de una tarea ni les ha pasado por la imaginación serlo algún día. En esta España con un Gobierno que se autocalifica de progreso, se están generando vagos en cantidades industriales, gentes con un especial apego a las "paguitas", al salario mínimo vital, a las ayudas públicas, a no cotizar en la vida y a vivir del cuento. De esta manera, la que era la octava potencia económica mundial se va a convertir, con el paso de los años y del Gobierno "de progreso" de tendencia comunista, en un país donde ese supuesto "progreso" es un engaño más de la truculenta historia de un social-comunismo que nos quiere prohibir, incluso, que se juegue al fútbol en el patio de los colegios. El no va más, de la intolerancia y el control, peor que en su abominable era franquista, porque ahora se quiere controlar el acceso de los menores a la digitalización, aunque no tanto se pone empeño en que aborten las menores de 16 años, porque eso sí es "progresismo" y avance ideológico.
En Ceuta, el otro día telefonea el sátrapa Sánchez a Juan Vivas para interesarse por la situación del temporal (donde este Gobierno "sanchista" no se ha preocupado de las infraestructuras de los pentanos, necesitadas, como dice algún ingeniero, de atención ante el riesgo de catástrofes) y nuestro prócer se muestra satisfecho del telefonazo y lo que reclama es más dinero para la inmigración que nos desborda, él que fue quien apoyó junto al PSOE saliéndose de la línea de partido, apoyando la distribución de MENAS en CC.AA. Nada que decir, en cambio para qué siglo funcionará la Aduana Comercial, la frontera ágil en el tránsito de personas y la protección de las vallas fronterizas que son un coladero espectacular de inmigración, como tampoco pone énfasis Vivas en evitar que, desde Marruecos, Mauritania y países de origen salgan con las mafias tantísimas personas que se juegan la vida mientras el negocio de la inmigración sigue boyante a todos los niveles, porque ahí están presurosos los abogados y agencias de viaje en hacer caja con la regularización de inmigrantes, porque aquí, en esta España de pícaros, son muchos los que no dan puntada sin hilo.
"Ceuta se cae a pedazos y nadie hace nada", recibo en un mensaje de un ciudadano amigo sensible con la situación que vivimos en esta tierra donde la dejadez campa a sus anchas. El repunte de la inmigración en Ceuta coincide con la tendencia general en España donde hubo un descenso del 58,4 por ciento, mientras en Ceuta, el aumento fue del 378,7 por ciento. Un artículo de El Debate, recoge esta situación bajo el título "Qué hay detrás del repunte migratorio sin precedentes en Ceuta, mientras el Gobierno apuesta por la regularización".
Luego tenemos una Asamblea de la Ciudad, donde se produce un hecho inaudito: que el grupo de "no adscritos" se convirtiera en la segunda "fuerza política", es síntoma del nivel de traidores, desafectados de la política, desertores de ideología y aprovechados del escaño público, a la sombra de un Juan Vivas que, pese al pacto anti transfuguismo PP-PSOE, por aquello de que el papel lo soporta todo, se ampara en estos "desheredados" de las instituciones y acoge su voto cautivo a cambio de prebendas, ventajas y, por qué no decirlo, dinero como resultado de subvenciones, por lo que no son realmente oposición alguna, sino unos desafectados de la dignidad, el honor y el ejemplo a seguir, convertidos en unos vasallos que sirven con vileza y deshonor a su señor: Juan Vivas.
El "panorama" del elenco es para vomitar: Un imputado por presunto narcotráfico, hasta hace bien poco una exdiputada en el Congreso de un partido y que fue colocada en prensa del Ceuta y ahora obtuvo una plaza de celadora, un portavoz de Vox que perdió la ideología en el tránsito de una legislatura a otra, dos exsocialistas que de ideología deberían tener lo que cualquiera de desertor del arado. Un conglomerado al que la consejera de Hacienda llamó "los sensatos" por apoyar los presupuestos al Gobierno de Juan Vivas, denigrando el término con tanta frivolidad como poca vergüenza tiene la propia calificadora del mismo. Es obvio que, no mencionó el dineral otorgado para los mataderos móviles ni las aspiraciones del individuo en cuestión para "forrarse" con un tanatorio musulmán como pretendió en épocas precedentes, porque para conocer a cada uno sólo hay que seguir el rastro del dinero.
Lo mejor que tiene Juan Vivas es que sabe que juega en ventaja con gentes que "se venden" muy fácil. Sus conciencias no dan para más ni tampoco su integridad. Y por ello, juega con cartas marcadas. Ahora se avecina una buena de absentismo laboral con bajas en la Brigadas Verdes como si no fuera suficiente con Servilimpce cuando el absentismo laboral lastra la economía en Ceuta con un impacto cercano a los 40 millones de euros, semejante a las pérdidas cuando Rajoy anuló la paga extra de los funcionarios en Navidad.
Antes Vivas actuaba solapadamente, con disimulo; ahora es descarado y sus métodos al uso son cada vez más escandalosos y burdos, porque son muchos los que suspiran y anhelan esa "paguita" que sale de nuestros impuestos. Por ello, entiendo que vanagloriarse porque los "no adscritos" sean un grupo numeroso en la Asamblea y, encima se les considere "sensatos", es el mayor insulto a nuestra inteligencia que podía generar un Gobierno local plagado de insensatez, desdoro moral y carente de escrúpulos con el mayor de los descaros, utilizando términos insultantes para tratar de justificar sus métodos de actuación.
La opinión de Ceuta Ahora se refleja únicamente en sus editoriales. La libertad de expresión, la libertad en general, es una máxima de filosofía de este medio que puede compartir o no las opiniones de sus articulistas






















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.84