Todo lo que querías saber sobre el censo electoral pero nunca te atreviste a preguntar
1-Hola, doctor. ¿Es cierto que Sánchez va a regularizar a medio millón de extranjeros que se encuentran ahora de forma irregular en España?
Sí. Antes de que acabe este año tendrán sus papeles en regla.
2- ¿Eso es malo, doctor?
No necesariamente. La gran mayoría de esas personas llegaron aquí buscando trabajo, y viven pacíficamente con nosotros desde hace años. Muchas de ellas trabajan en la economía sumergida y, al regularizarlos, ganarán un sueldo legalmente, cotizarán a la Seguridad Social y pagarán impuestos a Hacienda. Por otra parte, son personas que suelen trabajar en sectores donde la mano de obra española es difícil de conseguir: construcción, hostelería, agricultura, pesca, transporte, servicio doméstico, cuidado de ancianos, etcétera… Por lo tanto, la regularización tiene cosas muy positivas, y la han llevado a cabo gobiernos del PSOE y del PP, incluso de forma masiva.
3-Entonces todo es bueno, ¿verdad, doctor?
En absoluto. Regularizar masivamente a todo el que entra es enviar un mensaje muy claro a las mafias que los traen: “hacéis muy bien; no pasa nada; a la larga, lo conseguiréis”. Además, si la llegada de inmigrantes no se acompaña de un incremento paralelo en servicios sociales, tendremos un gran problema. Por ejemplo: si el número de guarderías, médicos, enfermeras, maestras, colegios, policías, jueces o viviendas no aumentan en proporción al número de regularizaciones tendremos lo siguiente: más listas de espera en sanidad, aulas masificadas, más delincuencia y vivienda más cara para todos.
4-Doctor. Supongo que sólo regularizaremos a quienes no tengan antecedentes penales, ¿verdad?
Depende. Si el extranjero ya ha delinquido en España o en la Unión Europea, no se regularizará. Pero si delinquió en su país, vete tú a saber. Se les exige un certificado de penales bien limpito, del cual, mucho me temo, también se podrían encargar las mafias. Pero si no pueden conseguir un certificado de penales, tampoco pasa nada: Sánchez y Podemos ya han pactado que basta con una “declaración responsable” del propio interesado para salvar el escollo. O sea: palabrita del Niño Jesús que no soy un pederasta, ni un violador, ni un asesino en serie, ni un yihadista que cortó cabezas cristianas en el Afganistán de los talibanes, o en el Califato sirio, o en la Nigeria islamista de Boko Haram. Palabrita del Niño Jesús. Palabrita.
5-Pero a ver, doctor. ¿Qué tiene que demostrar ahora un extranjero para que lo regularicemos?
Necesita demostrar que vivía en España antes del 1 de enero de 2026, y que llevaba haciéndolo durante al menos cinco meses consecutivos, aunque no tenga trabajo ni papeles. Para esa comprobación podría valer una cita médica, una entrada de cine, un papelito de una ONG, la palabra del cura de una parroquia o el tique de compra de una ferretería. O sea: documentos duros, imposibles de falsificar.
6-Y supongo, doctor, que el esfuerzo de acogida a esos inmigrantes regularizados se repartirá con proporcionalidad y equidad entre todas las provincias de España. ¿Verdad?
Pues no. Cataluña, para variar, comerá aparte en este asunto tal y como come aparte en tantos otros. El marido de Begoña, con la complicidad de Puigdemont, Sumar y Podemos, está ultimando un plan para traspasar a Cataluña las competencias de inmigración. Con esa Ley, los catalanes actuarán con los inmigrantes según les salga de los huevos. En otras palabras: si los inmigrantes molestan en Cataluña, delinquen, son muchos, causan problemas, no se integran, no aprenden el catalán o llevan burka, los Mossos d´Esquadra los enviarán directamente a Extremadura, Andalucía, Asturias, Castilla-La Mancha, Aragón o La Rioja, Comunidades Autónomas de segunda división por los terribles delitos de haber sido leales a la Constitución Española, de no tener movimientos separatistas que den el coñazo a los demás y de no haber dado Golpes de Estado para independizarse.
7-Pero doctor. ¿Regularizar inmigrantes es lo mismo que nacionalizarlos?
No. La regularización viene antes; pero luego, pasado un año, o dos, o tres, y sólo si el extranjero lo solicita, recibe la nacionalidad. La cosa transcurre en siete fases: (1) una mafia introduce al extranjero en España, lo cual ya es un delito; (2) las ONG (con fondos gubernamentales), o Cáritas, mantienen al extranjero durante años; (3) Podemos, Cáritas, las ONG, Izquierda Unida, los obispos y Sumar recogen firmas suficientes para pedir la regularización masiva de los extranjeros; (4) Sánchez aparca esas firmas porque sabe que la medida es muy impopular, pero acaba regularizándolos cuando necesita los votos de Podemos; (5) los extranjeros regularizados ya pueden votar a Podemos en las elecciones MUNICIPALES y, además, traer a España a toda su parentela; (6) pasado un tiempo, Sánchez otorga la nacionalidad española a los extranjeros regularizados; y (7) en ese momento ya pueden votar a Podemos en las elecciones GENERALES.
8-Es usted un canalla, doctor. Es usted un miserable y un propagador de bulos de la ultraderecha. Está usted insinuando (al igual que Vox y PP) que el interés de la izquierda española para regularizar masivamente a los extranjeros no es de tipo humanitario, sino político, para cambiar el censo electoral y atraerse el voto foráneo.
Amigo iluso. No soy yo quien ha dicho tal cosa. Han sido Irene Montero e Ione Belarra, anteayer mismo, en un mitin de Podemos en Zaragoza. Sus palabras exactas fueron: “Los migrantes deben meterse en política, pues sin la nacionalidad española sólo podrán votar en las elecciones municipales, porque tenemos un sufragio censitario racista. Pedimos a las personas migrantes y racializadas que no nos dejen solas con tanto facha. Hoy hemos conseguido papeles, regularización ya, y ahora vamos a por la nacionalidad o a cambiar la Ley para que puedan votar en las generales. Ojalá fuese verdad la teoría del reemplazo. Ojalá pudiéramos barrer de fachas y de racistas este país con gente migrante. Claro que queremos que haya reemplazo. Reemplazo de fachas y vividores por gente migrante trabajadora”.
9-Oh, doctor. Qué sorpresa tan desagradable. No lo sabía. Usted perdone por los insultos de antes. Pero no será para tanto, ¿verdad? ¿Cuántas personas extranjeras ha nacionalizado Sánchez desde que gobierna? O sea: ¿cuántos nuevos votantes extranjeros tenemos desde 2018?
Desde 2018, Sánchez ha convertido en españoles con derecho al voto a 1.400.000 extranjeros. Y el 20% de esa cifra (280.000 personas) son marroquíes.
10-Pordióbendito, doctor. No lo sabía. Y los 500.000 extranjeros que se van a regularizar ahora, ¿están ya incluidos en esa cifra?
Ya he dicho antes que no. La regularización actual sólo es el paso previo a la nacionalización. Esos 500.000 extranjeros no votarán en las elecciones generales del año que viene, pero sí en las sucesivas.
11-A ver, doctor. Supongo que ahí acabará la cosa, ¿verdad? No me dé usted más disgustos.
Pues tengo malas noticias. Como sabes, Sánchez y Bildu redactaron a cuatro manos la Ley de Memoria Democrática. En ella se otorgaba graciosamente la nacionalidad española a los hijos y nietos de los exiliados republicanos españoles. De esa manera, desde sus países actuales y sin necesidad de visitar España, esos supuestos descendientes podrán votar en todas nuestras elecciones generales. En este mismo instante hay 900.000 peticiones de nacionalidad española por la susodicha Ley de Memoria, la mayoría de ellas en Argentina, Méjico y Chile. Nuestros consulados, por orden de Sánchez, echan chispas para acelerar los procesos. La magnitud del asunto es enorme: Argentina, ahora mismo, es nuestra circunscripción electoral más numerosa tras Madrid, Barcelona, Valencia y Alicante. Y cuando acabe todo, tendremos a casi TRES MILLONES DE EXTRANJEROS decidiendo los asuntos de España en las elecciones generales (1.400.000 extranjeros ya con derecho al voto + 500.000 inmigrantes que vamos a regularizar este año + 900.000 descendientes de republicanos exiliados).
12-Pero vamos a ver, doctor. ¿Quién coño decide si un fulano es descendiente de un exiliado?
Según la Ley de Memoria, las solicitudes de nacionalización registradas en nuestros consulados habrán de tener el visto bueno de algunas de las organizaciones que durante nuestra guerra civil lucharon en el bando republicano. Concretamente menciona a las siguientes: Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Unión General de Trabajadores (UGT), Partido Comunista de España (PCE), Confederación Nacional de Trabajadores (CNT), Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Esquerra Republicana de Cataluña (ERC). Como se puede observar, todo muy aséptico y neutral: nuevos votantes sin pizca de sesgo político.
13-Pero doctor. ¿De verdad habrá tres millones de extranjeros eligiendo a nuestros representantes para el Congreso de los Diputados, la sagrada sede de la Soberanía Nacional? ¿Está usted seguro?
Completamente. Te lo resumo bajo la suposición de que cada cuatro años habrá nuevas elecciones generales: (A) en las generales de 2027 votarán 1.400.000 extranjeros ya nacionalizados; (B) en las generales de 2031 les sumaremos los extranjeros izquierdistas nacionalizados con la Ley de Memoria Democrática, por lo que tendremos un total de 2.300.000 extranjeros nacionalizados; y (C) en las generales de 2035 habremos sumado a lo anterior los emigrantes que ahora se regularizan, y ya serán los casi TRES MILLONES que te he dicho. Es un cambio completo del cuerpo electoral español, una cacicada descomunal y un pucherazo en diferido urdido por el Partido Sanchista, Pudimos, Izquierda Hundida, Esquerra Rufianesca y Bildueta.
14-Pues ya me ha puesto usted nervioso, doctor. ¿Podemos hacer algo? ¿Podemos? ¿Podemos?
Sí. Podemos. Piénsalo bien y me vas diciendo.
Firmado:
Pagador de impuestos.

1-Hola, doctor. ¿Es cierto que Sánchez va a regularizar a medio millón de extranjeros que se encuentran ahora de forma irregular en España?
Sí. Antes de que acabe este año tendrán sus papeles en regla.
2- ¿Eso es malo, doctor?
No necesariamente. La gran mayoría de esas personas llegaron aquí buscando trabajo, y viven pacíficamente con nosotros desde hace años. Muchas de ellas trabajan en la economía sumergida y, al regularizarlos, ganarán un sueldo legalmente, cotizarán a la Seguridad Social y pagarán impuestos a Hacienda. Por otra parte, son personas que suelen trabajar en sectores donde la mano de obra española es difícil de conseguir: construcción, hostelería, agricultura, pesca, transporte, servicio doméstico, cuidado de ancianos, etcétera… Por lo tanto, la regularización tiene cosas muy positivas, y la han llevado a cabo gobiernos del PSOE y del PP, incluso de forma masiva.
3-Entonces todo es bueno, ¿verdad, doctor?
En absoluto. Regularizar masivamente a todo el que entra es enviar un mensaje muy claro a las mafias que los traen: “hacéis muy bien; no pasa nada; a la larga, lo conseguiréis”. Además, si la llegada de inmigrantes no se acompaña de un incremento paralelo en servicios sociales, tendremos un gran problema. Por ejemplo: si el número de guarderías, médicos, enfermeras, maestras, colegios, policías, jueces o viviendas no aumentan en proporción al número de regularizaciones tendremos lo siguiente: más listas de espera en sanidad, aulas masificadas, más delincuencia y vivienda más cara para todos.
4-Doctor. Supongo que sólo regularizaremos a quienes no tengan antecedentes penales, ¿verdad?
Depende. Si el extranjero ya ha delinquido en España o en la Unión Europea, no se regularizará. Pero si delinquió en su país, vete tú a saber. Se les exige un certificado de penales bien limpito, del cual, mucho me temo, también se podrían encargar las mafias. Pero si no pueden conseguir un certificado de penales, tampoco pasa nada: Sánchez y Podemos ya han pactado que basta con una “declaración responsable” del propio interesado para salvar el escollo. O sea: palabrita del Niño Jesús que no soy un pederasta, ni un violador, ni un asesino en serie, ni un yihadista que cortó cabezas cristianas en el Afganistán de los talibanes, o en el Califato sirio, o en la Nigeria islamista de Boko Haram. Palabrita del Niño Jesús. Palabrita.
5-Pero a ver, doctor. ¿Qué tiene que demostrar ahora un extranjero para que lo regularicemos?
Necesita demostrar que vivía en España antes del 1 de enero de 2026, y que llevaba haciéndolo durante al menos cinco meses consecutivos, aunque no tenga trabajo ni papeles. Para esa comprobación podría valer una cita médica, una entrada de cine, un papelito de una ONG, la palabra del cura de una parroquia o el tique de compra de una ferretería. O sea: documentos duros, imposibles de falsificar.
6-Y supongo, doctor, que el esfuerzo de acogida a esos inmigrantes regularizados se repartirá con proporcionalidad y equidad entre todas las provincias de España. ¿Verdad?
Pues no. Cataluña, para variar, comerá aparte en este asunto tal y como come aparte en tantos otros. El marido de Begoña, con la complicidad de Puigdemont, Sumar y Podemos, está ultimando un plan para traspasar a Cataluña las competencias de inmigración. Con esa Ley, los catalanes actuarán con los inmigrantes según les salga de los huevos. En otras palabras: si los inmigrantes molestan en Cataluña, delinquen, son muchos, causan problemas, no se integran, no aprenden el catalán o llevan burka, los Mossos d´Esquadra los enviarán directamente a Extremadura, Andalucía, Asturias, Castilla-La Mancha, Aragón o La Rioja, Comunidades Autónomas de segunda división por los terribles delitos de haber sido leales a la Constitución Española, de no tener movimientos separatistas que den el coñazo a los demás y de no haber dado Golpes de Estado para independizarse.
7-Pero doctor. ¿Regularizar inmigrantes es lo mismo que nacionalizarlos?
No. La regularización viene antes; pero luego, pasado un año, o dos, o tres, y sólo si el extranjero lo solicita, recibe la nacionalidad. La cosa transcurre en siete fases: (1) una mafia introduce al extranjero en España, lo cual ya es un delito; (2) las ONG (con fondos gubernamentales), o Cáritas, mantienen al extranjero durante años; (3) Podemos, Cáritas, las ONG, Izquierda Unida, los obispos y Sumar recogen firmas suficientes para pedir la regularización masiva de los extranjeros; (4) Sánchez aparca esas firmas porque sabe que la medida es muy impopular, pero acaba regularizándolos cuando necesita los votos de Podemos; (5) los extranjeros regularizados ya pueden votar a Podemos en las elecciones MUNICIPALES y, además, traer a España a toda su parentela; (6) pasado un tiempo, Sánchez otorga la nacionalidad española a los extranjeros regularizados; y (7) en ese momento ya pueden votar a Podemos en las elecciones GENERALES.
8-Es usted un canalla, doctor. Es usted un miserable y un propagador de bulos de la ultraderecha. Está usted insinuando (al igual que Vox y PP) que el interés de la izquierda española para regularizar masivamente a los extranjeros no es de tipo humanitario, sino político, para cambiar el censo electoral y atraerse el voto foráneo.
Amigo iluso. No soy yo quien ha dicho tal cosa. Han sido Irene Montero e Ione Belarra, anteayer mismo, en un mitin de Podemos en Zaragoza. Sus palabras exactas fueron: “Los migrantes deben meterse en política, pues sin la nacionalidad española sólo podrán votar en las elecciones municipales, porque tenemos un sufragio censitario racista. Pedimos a las personas migrantes y racializadas que no nos dejen solas con tanto facha. Hoy hemos conseguido papeles, regularización ya, y ahora vamos a por la nacionalidad o a cambiar la Ley para que puedan votar en las generales. Ojalá fuese verdad la teoría del reemplazo. Ojalá pudiéramos barrer de fachas y de racistas este país con gente migrante. Claro que queremos que haya reemplazo. Reemplazo de fachas y vividores por gente migrante trabajadora”.
9-Oh, doctor. Qué sorpresa tan desagradable. No lo sabía. Usted perdone por los insultos de antes. Pero no será para tanto, ¿verdad? ¿Cuántas personas extranjeras ha nacionalizado Sánchez desde que gobierna? O sea: ¿cuántos nuevos votantes extranjeros tenemos desde 2018?
Desde 2018, Sánchez ha convertido en españoles con derecho al voto a 1.400.000 extranjeros. Y el 20% de esa cifra (280.000 personas) son marroquíes.
10-Pordióbendito, doctor. No lo sabía. Y los 500.000 extranjeros que se van a regularizar ahora, ¿están ya incluidos en esa cifra?
Ya he dicho antes que no. La regularización actual sólo es el paso previo a la nacionalización. Esos 500.000 extranjeros no votarán en las elecciones generales del año que viene, pero sí en las sucesivas.
11-A ver, doctor. Supongo que ahí acabará la cosa, ¿verdad? No me dé usted más disgustos.
Pues tengo malas noticias. Como sabes, Sánchez y Bildu redactaron a cuatro manos la Ley de Memoria Democrática. En ella se otorgaba graciosamente la nacionalidad española a los hijos y nietos de los exiliados republicanos españoles. De esa manera, desde sus países actuales y sin necesidad de visitar España, esos supuestos descendientes podrán votar en todas nuestras elecciones generales. En este mismo instante hay 900.000 peticiones de nacionalidad española por la susodicha Ley de Memoria, la mayoría de ellas en Argentina, Méjico y Chile. Nuestros consulados, por orden de Sánchez, echan chispas para acelerar los procesos. La magnitud del asunto es enorme: Argentina, ahora mismo, es nuestra circunscripción electoral más numerosa tras Madrid, Barcelona, Valencia y Alicante. Y cuando acabe todo, tendremos a casi TRES MILLONES DE EXTRANJEROS decidiendo los asuntos de España en las elecciones generales (1.400.000 extranjeros ya con derecho al voto + 500.000 inmigrantes que vamos a regularizar este año + 900.000 descendientes de republicanos exiliados).
12-Pero vamos a ver, doctor. ¿Quién coño decide si un fulano es descendiente de un exiliado?
Según la Ley de Memoria, las solicitudes de nacionalización registradas en nuestros consulados habrán de tener el visto bueno de algunas de las organizaciones que durante nuestra guerra civil lucharon en el bando republicano. Concretamente menciona a las siguientes: Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Unión General de Trabajadores (UGT), Partido Comunista de España (PCE), Confederación Nacional de Trabajadores (CNT), Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Esquerra Republicana de Cataluña (ERC). Como se puede observar, todo muy aséptico y neutral: nuevos votantes sin pizca de sesgo político.
13-Pero doctor. ¿De verdad habrá tres millones de extranjeros eligiendo a nuestros representantes para el Congreso de los Diputados, la sagrada sede de la Soberanía Nacional? ¿Está usted seguro?
Completamente. Te lo resumo bajo la suposición de que cada cuatro años habrá nuevas elecciones generales: (A) en las generales de 2027 votarán 1.400.000 extranjeros ya nacionalizados; (B) en las generales de 2031 les sumaremos los extranjeros izquierdistas nacionalizados con la Ley de Memoria Democrática, por lo que tendremos un total de 2.300.000 extranjeros nacionalizados; y (C) en las generales de 2035 habremos sumado a lo anterior los emigrantes que ahora se regularizan, y ya serán los casi TRES MILLONES que te he dicho. Es un cambio completo del cuerpo electoral español, una cacicada descomunal y un pucherazo en diferido urdido por el Partido Sanchista, Pudimos, Izquierda Hundida, Esquerra Rufianesca y Bildueta.
14-Pues ya me ha puesto usted nervioso, doctor. ¿Podemos hacer algo? ¿Podemos? ¿Podemos?
Sí. Podemos. Piénsalo bien y me vas diciendo.
Firmado:
Pagador de impuestos.
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