CEUTA: LA GRAN MENTIRA Cómo el Gobierno local y la Delegación del Gobierno están vendiendo humo a los ceutíes mientras la ciudad se hunde
Mientras el presidente Juan Vivas celebra 2025 como "un año prometedor" y la delegada del Gobierno, Cristina Pérez, presume de "logros históricos", los datos oficiales cuentan una historia completamente diferente: Ceuta es la región más pobre de España, con casi la mitad de su población en riesgo de exclusión social, y el drama humanitario en su frontera alcanza dimensiones de tragedia.
No es una opinión. Son datos del INE, del Ministerio del Interior, de informes económicos oficiales. Datos que Vivas y Cristina Pérez prefieren ocultar bajo titulares triunfalistas e inauguraciones con foto.
EL ESPEJISMO DEL EMPLEO
Cuando escuchas al Gobierno local, te dicen: "El paro baja un 7,61% en 2025, con 722 desempleados menos. ¡Gran éxito!"
Pero no te dicen que:
Ceuta tiene una tasa de desempleo del 28,5%, prácticamente el doble de la media nacional que está en 15,9%. No solo es la más alta de España, sino que la distancia con el resto del país es abismal.
Tampoco te cuentan que de los 8.760 desempleados que todavía hay en Ceuta, el 63,5% son mujeres (5.558 mujeres frente a 3.202 hombres). Ni que casi la mitad de todos los parados, el 47,73% concretamente, tiene más de 45 años. Hablamos de 4.182 personas mayores de 45 años sin trabajo en una ciudad de apenas 83.000 habitantes.
Estos no son números, son familias. Son madres y padres que no encuentran empleo, son personas que después de los 45 años son descartadas del mercado laboral. Y el Gobierno local lo celebra como un éxito porque "baja el paro".
El truco es simple: Cuando partes de cifras catastróficas, cualquier reducción parece un logro. Pasar de tener el peor desempleo de España a seguir teniendo el peor desempleo de España, pero con 700 parados menos, no es un éxito. Es seguir siendo un fracaso, solo que un poco menos escandaloso.
Ni Vivas ni Cristina Pérez hablan del problema estructural de empleabilidad que sufre Ceuta. ¿Por qué hay tanta gente mayor de 45 años sin trabajo? ¿Por qué dos de cada tres parados son mujeres? ¿Dónde están los planes reales de formación, reconversión y empleo de calidad?
Silencio.
EL FRAUDE DEL "CRECIMIENTO ECONÓMICO"
El discurso oficial te bombardea con titulares: "Ceuta está creciendo", "hay más turismo", "más empresas", "más inversión". Suena bien. Hasta que miras los números reales.
El PIB per cápita de Ceuta en 2023 fue de 22.751 euros. La media española ese mismo año fue de 30.968 euros. Esto significa que cada ceutí produce y gana 8.217 euros menos al año que el promedio español. Es una diferencia brutal que representa solo el 73,5% de la media nacional.
Ceuta tiene el sexto PIB per cápita más bajo de todo el país, solo por delante de Andalucía, Canarias, Castilla-La Mancha, Extremadura y Melilla. Estamos hablando de estar en el fondo del barril económico español.
Y en 2023, Ceuta creció apenas un 1,7%, empatada con Melilla como las regiones con el crecimiento más bajo de toda España. En 2022 tampoco fue mejor: un 3,5%, el cuarto crecimiento más bajo del país.
¿Dónde está el crecimiento del que presumen?
Pero lo peor no es eso. Lo peor es el dato que Vivas y Cristina Pérez nunca mencionarán: el 45,9% de la población de Ceuta está en riesgo de pobreza o exclusión social según la tasa AROPE. Esto es más de 20 puntos por encima de la media española. Casi uno de cada dos ceutíes está en situación de vulnerabilidad.
Para que te hagas una idea: la diferencia entre el PIB per cápita de Madrid y Ceuta es de más de 19.000 euros anuales. Es como si fueran dos países diferentes.
El gran silencio: la economía sumergida
Aquí viene el engaño más grave de todos. Los indicadores económicos oficiales no captan el hundimiento de la economía informal de Ceuta tras el cierre fronterizo de 2020.
Miles de familias ceutíes vivían del comercio transfronterizo con Marruecos. Cuando la frontera se cerró y luego se reabrió con restricciones, esa economía se hundió. Pero como era economía informal, no aparece en ninguna estadística oficial.
Como reconoce un informe citado en prensa: "los indicadores económicos no reflejan el impacto del cierre fronterizo ni captan el hundimiento de la economía informal, que por definición no deja registro contable".
¿Resultado? Empobrecimiento invisible. Familias enteras arruinadas que no aparecen en ningún titular. Y mientras tanto, Vivas y Cristina Pérez celebrando un crecimiento del turismo que no compensa ni de lejos la destrucción de la economía real de miles de ceutíes.
¿Dónde están los planes de reconversión para estas familias? ¿Dónde están las ayudas? ¿Dónde está aunque sea el reconocimiento del problema?
Silencio absoluto.
LOS FALSOS "HITOS HISTÓRICOS"
El cable eléctrico: veinte años de vergüenza
Vivas lo vende como uno de sus grandes logros de 2025: "Ceuta deja de ser isla energética gracias al cable eléctrico submarino".
La realidad: Este proyecto lleva más de 20 años reivindicándose. Dos décadas. Durante todo ese tiempo, miles de familias ceutíes han pagado facturas de electricidad desorbitadas porque la ciudad dependía de generación local mucho más cara.
Presentar como un "hito histórico" algo que debería haberse hecho hace dos décadas es como si un estudiante presumiera de aprobar un examen que suspendió 20 veces seguidas. No es un éxito, es la culminación de un fracaso político prolongado durante décadas.
¿Por qué tardó tanto? ¿Por qué ningún gobierno local presionó lo suficiente para que esto se hiciera antes? ¿Cuánto dinero extra pagaron los ceutíes durante 20 años de retraso?
Nadie te da esas respuestas. Solo titulares de victoria.
La vivienda: promesas sobre papel mojado
El otro gran anuncio: "Plan histórico de 1.000 viviendas con inversión de 95 millones de euros en tres años".
Suena impresionante. Hasta que preguntas: ¿dónde están esas viviendas?
Estamos en enero de 2026 y la realidad es esta:
Solo 29 viviendas en Huerta Téllez están realmente en marcha
Las 442 viviendas que dicen estar "en construcción" en 2026 representan apenas el 44% del plan total
El resto son proyectos, planes, anuncios, pero no ladrillos reales donde la gente pueda vivir
Mientras tanto, los precios de la vivienda en Ceuta siguen disparados por la especulación, los jóvenes no pueden independizarse, las familias viven hacinadas. Pero claro, el Gobierno local tiene un "plan histórico".
La pregunta que nadie responde: Si la vivienda era tan prioritaria, ¿por qué en 2026 apenas han empezado las obras? ¿Dónde están las 1.000 viviendas prometidas?
La estación marítima: lo mínimo exigible
Otro "logro histórico" de 2025: la nueva estación marítima.
¿En serio? Una estación marítima decente es lo mínimo que se puede esperar en una ciudad cuya conexión con la Península depende exclusivamente del mar. Presentar esto como un hito es como felicitar a un alcalde porque finalmente arregló las aceras rotas del centro.
Es infraestructura básica, no un logro extraordinario. Es lo mínimo exigible a cualquier administración competente después de décadas de dejadez.
LA TRAGEDIA QUE CALLAN: 46 MUERTOS EN LA FRONTERA
Este es el escándalo más grave. El que debería estar en todos los titulares. El que debería avergonzar profundamente a cualquier político con un mínimo de decencia.
En 2025 murieron al menos 46 personas intentando llegar a Ceuta. La mayoría ahogadas tratando de cruzar a nado desde Marruecos. El 3 de enero de 2026, solo tres días después de empezar el año, ya teníamos el primer muerto: un marroquí recuperado en el Tarajal.
Un muerto cada ocho días durante 2025. Y la tendencia va en aumento: las entradas irregulares por tierra crecieron un 40% en 2025, con 3.523 personas, frente a las 2.531 de 2024.
En julio de 2025, 54 menores llegaron a nado aprovechando un temporal. Niños. Arriesgando sus vidas en el agua. Y se sumaron a otros 460 menores que ya estaban siendo tutelados por la ciudad.
¿Qué hacen Vivas y Cristina Pérez ante esta tragedia humanitaria?
Vivas: Se fotografía en inauguraciones. Habla de "logros históricos". Celebra el turismo. Presume del AD Ceuta. Pero sobre los 46 muertos, sobre los menores arriesgando sus vidas, sobre el drama humano en la frontera: silencio o, en el mejor de los casos, declaraciones genéricas responsabilizando exclusivamente a Marruecos.
Cristina Pérez: Presenta el Real Decreto de traslado de menores como un éxito. Han trasladado 184 menores desde su aplicación. Mientras tanto, llegan cientos más. La situación sigue siendo "crítica", "cuestión de Estado", según el propio Gobierno local. Pero no hay propuestas reales, no hay soluciones, no hay un plan.
El contraste obsceno: No puedes hablar de "año prometedor", de "hitos históricos", de crecimiento turístico, cuando hay 46 cadáveres en tu frontera. No puedes presumir de éxitos mientras personas desesperadas se ahogan intentando llegar a tu ciudad.
La hipocresía es insoportable. El cinismo, imperdonable.
SANIDAD: EL SECRETO MEJOR GUARDADO
Aquí hay datos que ni Vivas ni Cristina Pérez mencionarán jamás en sus ruedas de prensa triunfalistas:
Ceuta tiene 2 camas hospitalarias por cada 1.000 habitantes. Es la última posición de toda España. La media en Cataluña es de 3,9 camas por cada 1.000 habitantes. Casi el doble.
Ceuta tiene 1,66 médicos especialistas por cada 1.000 habitantes. Antepenúltima posición nacional.
El 24,1% de la población ceutí sufre obesidad, casi 7 puntos por encima de la media española que está en 17,4%.
Estos son datos de 2018, los últimos disponibles desagregados. Han pasado casi ocho años y la situación no ha mejorado significativamente.
La excusa permanente
Cuando se les pregunta por esto, la respuesta oficial es siempre la misma: "No gestionamos directamente la sanidad porque Ceuta no es una comunidad autónoma plena".
Traducción: No es culpa nuestra.
La verdad: Llevan décadas en el poder sin exigir realmente al Estado la equiparación sanitaria con el resto de España. Es más cómodo usar esta excusa que asumir responsabilidades políticas.
El propio Vivas lo admitió en diciembre de 2025: "Igualar la calidad de la sanidad y la educación de Ceuta con la del resto de España es un derecho fundamental de los ceutíes".
Si es tan fundamental, si es un derecho, ¿por qué después de tantos años en el gobierno local no lo han conseguido? ¿Por qué siguen siendo los últimos en camas y especialistas?
EL PRESUPUESTO 2026: MÁS DE LO MISMO
424 millones de euros con un incremento de apenas 1,68% respecto a 2025.
Suena bien hasta que consideras que la inflación en Ceuta alcanzó el 3% en agosto de 2025.
Matemática simple: si el presupuesto sube un 1,68% pero la inflación es del 3%, el presupuesto real está en retroceso. Hay menos dinero disponible en términos reales que el año anterior.
Pero hay algo más grave: este presupuesto fue aprobado únicamente con el voto del PP (9 diputados) y 4 diputados no adscritos. El rechazo de toda la oposición fue unánime. PSOE, Vox, MDyC, Caballas: todos votaron en contra.
Un presupuesto sin consenso, sin apoyo amplio, en una ciudad en crisis estructural, es un presupuesto condenado al fracaso. Es gobernar de espaldas a la ciudadanía.
La pregunta incómoda: Si 2025 fue tan "prometedor" como dice Vivas, si hubo tantos "logros históricos", ¿por qué el presupuesto de 2026 apenas crece? ¿Dónde está la inversión masiva para transformar realmente Ceuta? ¿Dónde están los recursos para sacar a casi la mitad de la población del riesgo de pobreza?
LA HUMILLACIÓN MARROQUÍ
Aquí viene uno de los episodios más vergonzosos de la gestión de Vivas y la complicidad de Cristina Pérez: la relación con Marruecos.
Tras dos años de retraso, España finalmente acepta las condiciones impuestas por Marruecos para crear una aduana en Ceuta. El empresariado local rechazó frontalmente este acuerdo. Pero al Gobierno le daba igual.
La realidad que nadie quiere ver:
Marruecos controla el perímetro fronterizo a su antojo. Abre y cierra cuando le conviene políticamente. Genera colas de hasta 5 horas en el Tarajal sin que España pueda hacer nada al respecto.
Las decisiones sobre la frontera de Ceuta no las toma España, las toma Rabat. Y Ceuta está a merced de esas decisiones sin capacidad de respuesta.
Cuando Marruecos quiere presionar, cierra la frontera. Cuando quiere mejorar relaciones, la abre. Ceuta es una moneda de cambio en la relación bilateral hispano-marroquí. Y ni Vivas ni Cristina Pérez hacen nada para cambiar esta dinámica.
¿Por qué? Porque confrontar a Marruecos es políticamente incómodo. Es más fácil aceptar la sumisión, callar, y esperar que nadie se dé cuenta.
Pero los ceutíes se dan cuenta cada vez que están cinco horas esperando en el Tarajal. Se dan cuenta cada vez que Marruecos decide unilateralmente cerrar parcialmente la frontera. Se dan cuenta de que su ciudad está rehén de decisiones que se toman en Rabat, no en Madrid ni en Ceuta.
Es humillante. Y es la consecuencia directa de décadas de política débil y cortoplacista.
PAN Y CIRCO: EL FENÓMENO AD CEUTA
El Gobierno local calificó al AD Ceuta como "el fenómeno sociológico más importante de 2025 en Ceuta, una inyección de moral, ánimo e ilusión difícilmente superable".
Dejemos algo claro: nadie está en contra de que la gente disfrute del fútbol. El deporte une, genera ilusión, alegra. Eso está bien.
Pero usar el fútbol como cortina de humo es de manual totalitario.
Mientras la ciudad celebra victorias del AD Ceuta, mientras los titulares hablan de ascensos y goles, no se habla de:
El 45,9% en riesgo de pobreza
El 28,5% de desempleo
Los 46 muertos en la frontera
La peor sanidad de España
La economía informal hundida
La sumisión a Marruecos
Pan y circo. La fórmula más antigua del mundo para mantener a la población entretenida mientras todo se cae a pedazos.
El fútbol está bien. El problema es cuando el Gobierno usa el fútbol para que no hables de lo importante. Para que no preguntes dónde están las 1.000 viviendas. Para que no exijas que paren las muertes en la frontera. Para que no reclames una sanidad digna.
LA COMPLICIDAD DE CRISTINA PÉREZ
La delegada del Gobierno en Ceuta, Cristina Pérez, no es una espectadora inocente. Es parte activa del engaño.
Su papel como representante del Gobierno central debería ser garantizar que Ceuta recibe el mismo trato, los mismos recursos, la misma atención que cualquier otro territorio español.
En cambio, lo que hace es:
Sobre inmigración: Minimiza el drama humanitario. Habla de "control fronterizo" y "colaboración con Marruecos" pero nunca aborda de frente las 46 muertes de 2025. Nunca propone soluciones estructurales.
Sobre el Real Decreto de menores: Lo presenta como un gran éxito cuando solo se han trasladado 184 menores y el problema persiste y empeora. En julio llegaron 54 menores más a nado.
Sobre inversiones del Estado: Anuncia planes que tardan años en materializarse o directamente nunca se ejecutan. Promesas que se evaporan.
Sobre la equiparación con el resto de España: Discurso vacío. Ceuta sigue teniendo los peores indicadores sociales y sanitarios del país, pero ella se dedica a inaugurar cosas y dar discursos.
Cristina Pérez no es una vigilante de los derechos de los ceutíes. Es un aparato propagandístico más que ayuda a mantener el relato de que "todo va bien" cuando los datos gritan lo contrario.
LA GRAN PREGUNTA
Después de leer todo esto, después de ver los datos reales, la pregunta es inevitable:
Si después de décadas de gobierno del PP en Ceuta, con el apoyo de distintos gobiernos centrales (PP y PSOE), la ciudad sigue siendo la más pobre de España, con los peores indicadores sociales, con el desempleo más alto del país, con 46 muertos en su frontera... ¿no es hora de admitir que el modelo ha fracasado?
No es ideología. Son datos. Hechos. Realidades que ningún titular triunfalista puede ocultar.
Ceuta lleva décadas escuchando las mismas promesas:
"Vamos a crear empleo"
"Vamos a impulsar la economía"
"Vamos a igualar los servicios con el resto de España"
"Vamos a solucionar el problema migratorio"
Y décadas después:
Peor desempleo de España
Sexto PIB más bajo del país
Casi la mitad en riesgo de pobreza
Peor sanidad de España
46 muertos en la frontera en un solo año
¿Cuánto tiempo más hay que esperar para que las promesas se cumplan? ¿Otras dos décadas? ¿Tres?
CONCLUSIÓN: EXIGIR HONESTIDAD
Los ceutíes merecen honestidad, no propaganda. Merecen que sus gobernantes reconozcan los problemas reales en lugar de maquillarlos con inauguraciones y cifras manipuladas.
Cuando Vivas te dice que 2025 fue "un año prometedor", pregúntale por los 46 muertos.
Cuando Cristina Pérez te habla de "logros históricos", pregúntale por qué Ceuta sigue siendo la región más pobre de España.
Cuando te dicen que "el paro baja", recuérdales que sigue siendo el doble que la media nacional.
Cuando presuman del cable eléctrico, pregúntales por qué tardó 20 años.
Cuando hablen de "crecimiento económico", muéstrales que es el más bajo de España.
La verdad es incómoda. Por eso la esconden.
Pero los datos están ahí. Públicos. Verificables. Del INE, del Ministerio del Interior, de informes oficiales. No son opiniones, son hechos.
Y los hechos dicen que Ceuta está siendo engañada por quienes dicen gobernarla. Que detrás de los titulares triunfalistas hay una ciudad que sufre, que se empobrece, que pierde a su juventud, que ve morir a decenas de personas en su frontera cada año.
Hasta que Vivas y Cristina Pérez dejen de vender humo y empiecen a enfrentar la realidad, Ceuta seguirá siendo la gran mentira del Estrecho.
Y los ceutíes seguirán pagando el precio de tanta incompetencia disfrazada de éxito
Mientras el presidente Juan Vivas celebra 2025 como "un año prometedor" y la delegada del Gobierno, Cristina Pérez, presume de "logros históricos", los datos oficiales cuentan una historia completamente diferente: Ceuta es la región más pobre de España, con casi la mitad de su población en riesgo de exclusión social, y el drama humanitario en su frontera alcanza dimensiones de tragedia.
No es una opinión. Son datos del INE, del Ministerio del Interior, de informes económicos oficiales. Datos que Vivas y Cristina Pérez prefieren ocultar bajo titulares triunfalistas e inauguraciones con foto.
EL ESPEJISMO DEL EMPLEO
Cuando escuchas al Gobierno local, te dicen: "El paro baja un 7,61% en 2025, con 722 desempleados menos. ¡Gran éxito!"
Pero no te dicen que:
Ceuta tiene una tasa de desempleo del 28,5%, prácticamente el doble de la media nacional que está en 15,9%. No solo es la más alta de España, sino que la distancia con el resto del país es abismal.
Tampoco te cuentan que de los 8.760 desempleados que todavía hay en Ceuta, el 63,5% son mujeres (5.558 mujeres frente a 3.202 hombres). Ni que casi la mitad de todos los parados, el 47,73% concretamente, tiene más de 45 años. Hablamos de 4.182 personas mayores de 45 años sin trabajo en una ciudad de apenas 83.000 habitantes.
Estos no son números, son familias. Son madres y padres que no encuentran empleo, son personas que después de los 45 años son descartadas del mercado laboral. Y el Gobierno local lo celebra como un éxito porque "baja el paro".
El truco es simple: Cuando partes de cifras catastróficas, cualquier reducción parece un logro. Pasar de tener el peor desempleo de España a seguir teniendo el peor desempleo de España, pero con 700 parados menos, no es un éxito. Es seguir siendo un fracaso, solo que un poco menos escandaloso.
Ni Vivas ni Cristina Pérez hablan del problema estructural de empleabilidad que sufre Ceuta. ¿Por qué hay tanta gente mayor de 45 años sin trabajo? ¿Por qué dos de cada tres parados son mujeres? ¿Dónde están los planes reales de formación, reconversión y empleo de calidad?
Silencio.
EL FRAUDE DEL "CRECIMIENTO ECONÓMICO"
El discurso oficial te bombardea con titulares: "Ceuta está creciendo", "hay más turismo", "más empresas", "más inversión". Suena bien. Hasta que miras los números reales.
El PIB per cápita de Ceuta en 2023 fue de 22.751 euros. La media española ese mismo año fue de 30.968 euros. Esto significa que cada ceutí produce y gana 8.217 euros menos al año que el promedio español. Es una diferencia brutal que representa solo el 73,5% de la media nacional.
Ceuta tiene el sexto PIB per cápita más bajo de todo el país, solo por delante de Andalucía, Canarias, Castilla-La Mancha, Extremadura y Melilla. Estamos hablando de estar en el fondo del barril económico español.
Y en 2023, Ceuta creció apenas un 1,7%, empatada con Melilla como las regiones con el crecimiento más bajo de toda España. En 2022 tampoco fue mejor: un 3,5%, el cuarto crecimiento más bajo del país.
¿Dónde está el crecimiento del que presumen?
Pero lo peor no es eso. Lo peor es el dato que Vivas y Cristina Pérez nunca mencionarán: el 45,9% de la población de Ceuta está en riesgo de pobreza o exclusión social según la tasa AROPE. Esto es más de 20 puntos por encima de la media española. Casi uno de cada dos ceutíes está en situación de vulnerabilidad.
Para que te hagas una idea: la diferencia entre el PIB per cápita de Madrid y Ceuta es de más de 19.000 euros anuales. Es como si fueran dos países diferentes.
El gran silencio: la economía sumergida
Aquí viene el engaño más grave de todos. Los indicadores económicos oficiales no captan el hundimiento de la economía informal de Ceuta tras el cierre fronterizo de 2020.
Miles de familias ceutíes vivían del comercio transfronterizo con Marruecos. Cuando la frontera se cerró y luego se reabrió con restricciones, esa economía se hundió. Pero como era economía informal, no aparece en ninguna estadística oficial.
Como reconoce un informe citado en prensa: "los indicadores económicos no reflejan el impacto del cierre fronterizo ni captan el hundimiento de la economía informal, que por definición no deja registro contable".
¿Resultado? Empobrecimiento invisible. Familias enteras arruinadas que no aparecen en ningún titular. Y mientras tanto, Vivas y Cristina Pérez celebrando un crecimiento del turismo que no compensa ni de lejos la destrucción de la economía real de miles de ceutíes.
¿Dónde están los planes de reconversión para estas familias? ¿Dónde están las ayudas? ¿Dónde está aunque sea el reconocimiento del problema?
Silencio absoluto.
LOS FALSOS "HITOS HISTÓRICOS"
El cable eléctrico: veinte años de vergüenza
Vivas lo vende como uno de sus grandes logros de 2025: "Ceuta deja de ser isla energética gracias al cable eléctrico submarino".
La realidad: Este proyecto lleva más de 20 años reivindicándose. Dos décadas. Durante todo ese tiempo, miles de familias ceutíes han pagado facturas de electricidad desorbitadas porque la ciudad dependía de generación local mucho más cara.
Presentar como un "hito histórico" algo que debería haberse hecho hace dos décadas es como si un estudiante presumiera de aprobar un examen que suspendió 20 veces seguidas. No es un éxito, es la culminación de un fracaso político prolongado durante décadas.
¿Por qué tardó tanto? ¿Por qué ningún gobierno local presionó lo suficiente para que esto se hiciera antes? ¿Cuánto dinero extra pagaron los ceutíes durante 20 años de retraso?
Nadie te da esas respuestas. Solo titulares de victoria.
La vivienda: promesas sobre papel mojado
El otro gran anuncio: "Plan histórico de 1.000 viviendas con inversión de 95 millones de euros en tres años".
Suena impresionante. Hasta que preguntas: ¿dónde están esas viviendas?
Estamos en enero de 2026 y la realidad es esta:
Solo 29 viviendas en Huerta Téllez están realmente en marcha
Las 442 viviendas que dicen estar "en construcción" en 2026 representan apenas el 44% del plan total
El resto son proyectos, planes, anuncios, pero no ladrillos reales donde la gente pueda vivir
Mientras tanto, los precios de la vivienda en Ceuta siguen disparados por la especulación, los jóvenes no pueden independizarse, las familias viven hacinadas. Pero claro, el Gobierno local tiene un "plan histórico".
La pregunta que nadie responde: Si la vivienda era tan prioritaria, ¿por qué en 2026 apenas han empezado las obras? ¿Dónde están las 1.000 viviendas prometidas?
La estación marítima: lo mínimo exigible
Otro "logro histórico" de 2025: la nueva estación marítima.
¿En serio? Una estación marítima decente es lo mínimo que se puede esperar en una ciudad cuya conexión con la Península depende exclusivamente del mar. Presentar esto como un hito es como felicitar a un alcalde porque finalmente arregló las aceras rotas del centro.
Es infraestructura básica, no un logro extraordinario. Es lo mínimo exigible a cualquier administración competente después de décadas de dejadez.
LA TRAGEDIA QUE CALLAN: 46 MUERTOS EN LA FRONTERA
Este es el escándalo más grave. El que debería estar en todos los titulares. El que debería avergonzar profundamente a cualquier político con un mínimo de decencia.
En 2025 murieron al menos 46 personas intentando llegar a Ceuta. La mayoría ahogadas tratando de cruzar a nado desde Marruecos. El 3 de enero de 2026, solo tres días después de empezar el año, ya teníamos el primer muerto: un marroquí recuperado en el Tarajal.
Un muerto cada ocho días durante 2025. Y la tendencia va en aumento: las entradas irregulares por tierra crecieron un 40% en 2025, con 3.523 personas, frente a las 2.531 de 2024.
En julio de 2025, 54 menores llegaron a nado aprovechando un temporal. Niños. Arriesgando sus vidas en el agua. Y se sumaron a otros 460 menores que ya estaban siendo tutelados por la ciudad.
¿Qué hacen Vivas y Cristina Pérez ante esta tragedia humanitaria?
Vivas: Se fotografía en inauguraciones. Habla de "logros históricos". Celebra el turismo. Presume del AD Ceuta. Pero sobre los 46 muertos, sobre los menores arriesgando sus vidas, sobre el drama humano en la frontera: silencio o, en el mejor de los casos, declaraciones genéricas responsabilizando exclusivamente a Marruecos.
Cristina Pérez: Presenta el Real Decreto de traslado de menores como un éxito. Han trasladado 184 menores desde su aplicación. Mientras tanto, llegan cientos más. La situación sigue siendo "crítica", "cuestión de Estado", según el propio Gobierno local. Pero no hay propuestas reales, no hay soluciones, no hay un plan.
El contraste obsceno: No puedes hablar de "año prometedor", de "hitos históricos", de crecimiento turístico, cuando hay 46 cadáveres en tu frontera. No puedes presumir de éxitos mientras personas desesperadas se ahogan intentando llegar a tu ciudad.
La hipocresía es insoportable. El cinismo, imperdonable.
SANIDAD: EL SECRETO MEJOR GUARDADO
Aquí hay datos que ni Vivas ni Cristina Pérez mencionarán jamás en sus ruedas de prensa triunfalistas:
Ceuta tiene 2 camas hospitalarias por cada 1.000 habitantes. Es la última posición de toda España. La media en Cataluña es de 3,9 camas por cada 1.000 habitantes. Casi el doble.
Ceuta tiene 1,66 médicos especialistas por cada 1.000 habitantes. Antepenúltima posición nacional.
El 24,1% de la población ceutí sufre obesidad, casi 7 puntos por encima de la media española que está en 17,4%.
Estos son datos de 2018, los últimos disponibles desagregados. Han pasado casi ocho años y la situación no ha mejorado significativamente.
La excusa permanente
Cuando se les pregunta por esto, la respuesta oficial es siempre la misma: "No gestionamos directamente la sanidad porque Ceuta no es una comunidad autónoma plena".
Traducción: No es culpa nuestra.
La verdad: Llevan décadas en el poder sin exigir realmente al Estado la equiparación sanitaria con el resto de España. Es más cómodo usar esta excusa que asumir responsabilidades políticas.
El propio Vivas lo admitió en diciembre de 2025: "Igualar la calidad de la sanidad y la educación de Ceuta con la del resto de España es un derecho fundamental de los ceutíes".
Si es tan fundamental, si es un derecho, ¿por qué después de tantos años en el gobierno local no lo han conseguido? ¿Por qué siguen siendo los últimos en camas y especialistas?
EL PRESUPUESTO 2026: MÁS DE LO MISMO
424 millones de euros con un incremento de apenas 1,68% respecto a 2025.
Suena bien hasta que consideras que la inflación en Ceuta alcanzó el 3% en agosto de 2025.
Matemática simple: si el presupuesto sube un 1,68% pero la inflación es del 3%, el presupuesto real está en retroceso. Hay menos dinero disponible en términos reales que el año anterior.
Pero hay algo más grave: este presupuesto fue aprobado únicamente con el voto del PP (9 diputados) y 4 diputados no adscritos. El rechazo de toda la oposición fue unánime. PSOE, Vox, MDyC, Caballas: todos votaron en contra.
Un presupuesto sin consenso, sin apoyo amplio, en una ciudad en crisis estructural, es un presupuesto condenado al fracaso. Es gobernar de espaldas a la ciudadanía.
La pregunta incómoda: Si 2025 fue tan "prometedor" como dice Vivas, si hubo tantos "logros históricos", ¿por qué el presupuesto de 2026 apenas crece? ¿Dónde está la inversión masiva para transformar realmente Ceuta? ¿Dónde están los recursos para sacar a casi la mitad de la población del riesgo de pobreza?
LA HUMILLACIÓN MARROQUÍ
Aquí viene uno de los episodios más vergonzosos de la gestión de Vivas y la complicidad de Cristina Pérez: la relación con Marruecos.
Tras dos años de retraso, España finalmente acepta las condiciones impuestas por Marruecos para crear una aduana en Ceuta. El empresariado local rechazó frontalmente este acuerdo. Pero al Gobierno le daba igual.
La realidad que nadie quiere ver:
Marruecos controla el perímetro fronterizo a su antojo. Abre y cierra cuando le conviene políticamente. Genera colas de hasta 5 horas en el Tarajal sin que España pueda hacer nada al respecto.
Las decisiones sobre la frontera de Ceuta no las toma España, las toma Rabat. Y Ceuta está a merced de esas decisiones sin capacidad de respuesta.
Cuando Marruecos quiere presionar, cierra la frontera. Cuando quiere mejorar relaciones, la abre. Ceuta es una moneda de cambio en la relación bilateral hispano-marroquí. Y ni Vivas ni Cristina Pérez hacen nada para cambiar esta dinámica.
¿Por qué? Porque confrontar a Marruecos es políticamente incómodo. Es más fácil aceptar la sumisión, callar, y esperar que nadie se dé cuenta.
Pero los ceutíes se dan cuenta cada vez que están cinco horas esperando en el Tarajal. Se dan cuenta cada vez que Marruecos decide unilateralmente cerrar parcialmente la frontera. Se dan cuenta de que su ciudad está rehén de decisiones que se toman en Rabat, no en Madrid ni en Ceuta.
Es humillante. Y es la consecuencia directa de décadas de política débil y cortoplacista.
PAN Y CIRCO: EL FENÓMENO AD CEUTA
El Gobierno local calificó al AD Ceuta como "el fenómeno sociológico más importante de 2025 en Ceuta, una inyección de moral, ánimo e ilusión difícilmente superable".
Dejemos algo claro: nadie está en contra de que la gente disfrute del fútbol. El deporte une, genera ilusión, alegra. Eso está bien.
Pero usar el fútbol como cortina de humo es de manual totalitario.
Mientras la ciudad celebra victorias del AD Ceuta, mientras los titulares hablan de ascensos y goles, no se habla de:
El 45,9% en riesgo de pobreza
El 28,5% de desempleo
Los 46 muertos en la frontera
La peor sanidad de España
La economía informal hundida
La sumisión a Marruecos
Pan y circo. La fórmula más antigua del mundo para mantener a la población entretenida mientras todo se cae a pedazos.
El fútbol está bien. El problema es cuando el Gobierno usa el fútbol para que no hables de lo importante. Para que no preguntes dónde están las 1.000 viviendas. Para que no exijas que paren las muertes en la frontera. Para que no reclames una sanidad digna.
LA COMPLICIDAD DE CRISTINA PÉREZ
La delegada del Gobierno en Ceuta, Cristina Pérez, no es una espectadora inocente. Es parte activa del engaño.
Su papel como representante del Gobierno central debería ser garantizar que Ceuta recibe el mismo trato, los mismos recursos, la misma atención que cualquier otro territorio español.
En cambio, lo que hace es:
Sobre inmigración: Minimiza el drama humanitario. Habla de "control fronterizo" y "colaboración con Marruecos" pero nunca aborda de frente las 46 muertes de 2025. Nunca propone soluciones estructurales.
Sobre el Real Decreto de menores: Lo presenta como un gran éxito cuando solo se han trasladado 184 menores y el problema persiste y empeora. En julio llegaron 54 menores más a nado.
Sobre inversiones del Estado: Anuncia planes que tardan años en materializarse o directamente nunca se ejecutan. Promesas que se evaporan.
Sobre la equiparación con el resto de España: Discurso vacío. Ceuta sigue teniendo los peores indicadores sociales y sanitarios del país, pero ella se dedica a inaugurar cosas y dar discursos.
Cristina Pérez no es una vigilante de los derechos de los ceutíes. Es un aparato propagandístico más que ayuda a mantener el relato de que "todo va bien" cuando los datos gritan lo contrario.
LA GRAN PREGUNTA
Después de leer todo esto, después de ver los datos reales, la pregunta es inevitable:
Si después de décadas de gobierno del PP en Ceuta, con el apoyo de distintos gobiernos centrales (PP y PSOE), la ciudad sigue siendo la más pobre de España, con los peores indicadores sociales, con el desempleo más alto del país, con 46 muertos en su frontera... ¿no es hora de admitir que el modelo ha fracasado?
No es ideología. Son datos. Hechos. Realidades que ningún titular triunfalista puede ocultar.
Ceuta lleva décadas escuchando las mismas promesas:
"Vamos a crear empleo"
"Vamos a impulsar la economía"
"Vamos a igualar los servicios con el resto de España"
"Vamos a solucionar el problema migratorio"
Y décadas después:
Peor desempleo de España
Sexto PIB más bajo del país
Casi la mitad en riesgo de pobreza
Peor sanidad de España
46 muertos en la frontera en un solo año
¿Cuánto tiempo más hay que esperar para que las promesas se cumplan? ¿Otras dos décadas? ¿Tres?
CONCLUSIÓN: EXIGIR HONESTIDAD
Los ceutíes merecen honestidad, no propaganda. Merecen que sus gobernantes reconozcan los problemas reales en lugar de maquillarlos con inauguraciones y cifras manipuladas.
Cuando Vivas te dice que 2025 fue "un año prometedor", pregúntale por los 46 muertos.
Cuando Cristina Pérez te habla de "logros históricos", pregúntale por qué Ceuta sigue siendo la región más pobre de España.
Cuando te dicen que "el paro baja", recuérdales que sigue siendo el doble que la media nacional.
Cuando presuman del cable eléctrico, pregúntales por qué tardó 20 años.
Cuando hablen de "crecimiento económico", muéstrales que es el más bajo de España.
La verdad es incómoda. Por eso la esconden.
Pero los datos están ahí. Públicos. Verificables. Del INE, del Ministerio del Interior, de informes oficiales. No son opiniones, son hechos.
Y los hechos dicen que Ceuta está siendo engañada por quienes dicen gobernarla. Que detrás de los titulares triunfalistas hay una ciudad que sufre, que se empobrece, que pierde a su juventud, que ve morir a decenas de personas en su frontera cada año.
Hasta que Vivas y Cristina Pérez dejen de vender humo y empiecen a enfrentar la realidad, Ceuta seguirá siendo la gran mentira del Estrecho.
Y los ceutíes seguirán pagando el precio de tanta incompetencia disfrazada de éxito
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