La Ceuta de hoy en riesgo cara al futuro
Vivimos en una vorágine política más propia de un mundo del sinsentido que de una gestión sensata, honrada, coherente y propia de una sociedad donde prevalezca el bien común a los intereses personales. Los políticos codiciosos, embusteros, farsantes, filibusteros, maliciosos, embaucadores, proliferan como las setas del campo.
Quedo estupefacta con las declaraciones, en 'Ceuta Actualidad' de la incapaz delegada del Gobierno, Cristina Pérez Valero (cuyo mérito para acceder al cargo es ser únicamente "mujer de partido", término que se utiliza para justificar la ineptitud de alguien para desempeñar la responsabilidad con eficacia): "Hemos convertido el Estrecho en un cementerio". Y se queda tan pancha. Utiliza el plural para obviar que la política migratoria de su partido, sometido a los intereses de Marruecos, es inexistente o para justificar su propia ineficacia de no exigir su Gobierno que los espigones de las dos fronteras (Tarajal y Benzu) son ineficaces para evitar el asalto multitudinario, a veces de inmigrantes que ponen en riesgo la seguridad de ellos mismos y la de los agentes de la guardia civil con medios escasos y faltos de personal. No existe autocrítica alguna -siguiendo el ejemplo de su jefe Pedro Sánchez, que ha silenciado los encarcelamientos durante años en prisiones venezolanas de compatriotas españoles víctimas de la tortura de la dictadura del narcotraficante Maduro con el que ha mantenido magnificas relaciones y siendo Zapatero un "mediador" de enriquecimiento popio -, sin mencionar la inexistente Aduana Comercial con la que su Gobierno ha tomado el pelo a toda Ceuta o los reiterados incumplimientos de Marruecos que tanta afrenta suponen para España, sin que haya represalías por las bochornosas situaciones como esas 18 horas para retornar a Ceuta desde el vecino país, como signo de que los tercermundistas del otro lado son capaces de vilipendiar a ciudadanos españoles que viven en el primer mundo, más que les pese a los marroquíes a quienes tantas cesiones inmerecidas otorga Sánchez.
Un balance de 46 cadáveres en 2025 en aguas de la frontera es el justificante de la delegada para explicar la presión migratoria, a la que su Gobierno destina miles de millones para mantener el alojamiento, manutención y paguitas de estos invasores de nuestro paìs, que nos llegan sin documentación, ocultando sus antecedentes penales, incluso su edad que falsifican y requiere de investigación médica para determinarla. Para colmo de males viene el jefe de la delegada a Ceuta y se hace la foto en la Estación Marítima sin visitar el CETI, sin preocuparse por la inmigración, desatiende este gravisimo problema para el que se destinan millones presupuestarios de nuestros impuestos y muchísimos puestos de trabajo, que convierten la inmigración en un pingüe negocio para instituciones (Ciudad Autónoma), ONG´s, Colegios de Abogados que destinan su plantilla con los abogados de oficio, colocaciones en el CETI y un sinfín de gastos, que de regularizarse la inmigración podrían desaparecer en gran medida.
No se adoptan medidas contra la inmigración: situar la Armada en los lugares de salida para evitar que las mafias de tráfico de seres humanos hagan su agosto. Luego, la llamada acogida es inmigrantes deambulando por nuestras calles con violaciones e inseguridad creciente con cifras que aluden al aumento del 46% durante los años que lleva Pedro Sánchez gobernando. No deja de ser extraño que haya dinero de España para Marruecos y este país no contemple la ayuda migratoria que le corresponde, permitiendo, como medida de presión, la salida de pateras desde sus costas al igual que Maduro permitía las narcolanchas desde Venzuela hacia EE.UU.
La poca importancia que el Gobierno de España presta a Ceuta se refleja en los tres últimos delegados del Gobierno y su nivel de gestión: Salvadora Mateos Estudillo "Ory", ( exconcejal del grupo socialista y madre de la responsable de prensa de Ferraz), Rafael García Rodríguez (exasesor del grupo socialista en la Asamblea y exmiembro del gabinete jurídico de Carlos García Selva), y ahora, Cristina Pérez Valero (ex diputada y vicepresidenta primera de la Asamblea por acuerdo PP=PSOE). Personal de "medio pelo" político sin bagaje de relieve en la gestión pública más allá del carnet de partido y ocupando puestos de responsabilidad que ampliamente les sobrepasa.
Todos ellos, siempre iniciaron el año con buenos propósitos y desafíos, dicen, a problemas viejos con años sin resolver: inmigración, frontera, aduana comercial y un Marruecos intocable en crítica por orden de Pedro Sánchez, Mientras que Ceuta se hunda, que los pescaderos aguanten el tirón de no contar con mercancia desde el vecino país, como prueba indiscutible de una Delegación del Gobierno ineficaz, tolerante y que engaña, que nos lleva a decir: Disfrutar lo votado.
En la otra acera, que es un decir, Juan Vivas tampoco mejora la situación, porque un político con 25 años de gestión que ha disfrutado de mayorías absolutas no ha mejorado Ceuta lo suficiente para convertirla en una ciudad moderna. Se ha limitado a distribuir ingentes cantidades de subvenciones, a comprar voluntades políticas sin pudor para mantenerse en el poder y subir los impuestos.
Un jubilado con tres personas de familia pagaba hace poco 32 euros por el recibo "único" y desde que han entrado en el Ayuntamiento todos los trabajadores de Servilimpce, con cifras escandalosas de absentismo laboral, ha subido la cuota del recibo único 10 euros. Y Fátima Hamed, al decir de empleados de Acemsa, telefoneando para "rebajar" y mediar en las facturas de algunas personas de las que ella habla en su nombre.
Es obvio que en Ceuta estamos los que pagamos impuestos, señor Vivas, y los que no lo hacen porque para eso están sus subvenciones, sus paguitas y su compra de voluntades políticas como ha suceddido en el llamado grupo de "no adscritos", ( calificado por la consejera de Hacienda, Kissy como de "los sensatos") que le han sacado los presupuestos adelante a cambio de millonadas como esa de Navil para los mataderos móviles de 860.000 euros. Y la que se avecina, visto lo visto: dos partidos políticos islamistas más en el horizonte, con "capucha" (sin identificar aún a sus integrantes), "y Desarrollo" con otro llamado "Fuerza Ceutí", ambos al albur del dinero que con tanta generosidad reparte Juan Vivas, considerado por algunos más musulmán que ninguno de ellos de tanto islamizar Ceuta y desde luego, más socialista que del Partido Popular, por mucho que lo presida, a la vista de sus políticas en discordia con las que propugna Núñez Feijóo.
Un Juan Vivas que dice: "Me reuniré con todos los partidos menos con Vox". Ahí es nada: Como Sánchez, que se reúne con los filoetarras de Bildu, los golpistas independentistas de Cataluña, el fugado de la Justicia de Puigdemont. Y es que Juan Vivas se siente muy cómodo con el partido de Fátima Hamed que tiene impuntado por narcotráfico a uno de sus integrantes (reincidente, por cierto en el delito) con escaño (aunque lo haya dado de baja, pero el pecado ya está cometido); con los tránsfugas de los no adscritos también se siente cómodo Vivas, no en balde él es "hijo político" del transfuguismo de Simarro y compañía del grupo GIL, ya que sin ellos nunca hubiera sido presidente. Del PSOE y Vivas qué decir: domesticó a Juan Gutiérrez que ahora es empleado suyo en Servilimpce y con Cristina Pérez es como la Delcy Rodríguez con Trump, buenas relaciones porque maneja muy bien los hilos.
Ceuta para los políticos es una plataforma de supervivencia personal, les importa "un carajo" (como diría Milei) el pueblo y miran por sus bolsillos antes que por el bien general. De ahí que con este Gobierno "de progreso" -como dice Sánchez-, del Estado del Bienestar con la cesta de la compra cada vez más al alza y con el slogan de "para que nadie se quede atrás", aún hay en pleno siglo XXI personas durmiendo en la calle y pasando frio. Ahí se ve que los derechos humanos no llegan porque lo hacen solo para inmigración ilegal y para lo que la izquierda sectaria considera oportuno.
Hace un tiempo se me dijo que la UCO iba a investigar a fondo el reparto de subvenciones de Vivas y los procedimientos utilizados para que siempre cayera "el Gordo" ( y no de Navidad ni de El Niño precisamente) en los mismos bolsillos. Mucho está tardando la UCO en no entrar ya en el Ayuntamiento de Ceuta y levantar alfombras y requisar ordenadores para conocer ese reparto aleatorio. Por este camino, la Ceuta de hoy será el hundimiento de la Ceuta del mañana. Las prácticas que se realizan en la actualidad son puñales en el corazón de nuestro futuro como ciudad con horizonte de esperanza.
Vivimos en una vorágine política más propia de un mundo del sinsentido que de una gestión sensata, honrada, coherente y propia de una sociedad donde prevalezca el bien común a los intereses personales. Los políticos codiciosos, embusteros, farsantes, filibusteros, maliciosos, embaucadores, proliferan como las setas del campo.
Quedo estupefacta con las declaraciones, en 'Ceuta Actualidad' de la incapaz delegada del Gobierno, Cristina Pérez Valero (cuyo mérito para acceder al cargo es ser únicamente "mujer de partido", término que se utiliza para justificar la ineptitud de alguien para desempeñar la responsabilidad con eficacia): "Hemos convertido el Estrecho en un cementerio". Y se queda tan pancha. Utiliza el plural para obviar que la política migratoria de su partido, sometido a los intereses de Marruecos, es inexistente o para justificar su propia ineficacia de no exigir su Gobierno que los espigones de las dos fronteras (Tarajal y Benzu) son ineficaces para evitar el asalto multitudinario, a veces de inmigrantes que ponen en riesgo la seguridad de ellos mismos y la de los agentes de la guardia civil con medios escasos y faltos de personal. No existe autocrítica alguna -siguiendo el ejemplo de su jefe Pedro Sánchez, que ha silenciado los encarcelamientos durante años en prisiones venezolanas de compatriotas españoles víctimas de la tortura de la dictadura del narcotraficante Maduro con el que ha mantenido magnificas relaciones y siendo Zapatero un "mediador" de enriquecimiento popio -, sin mencionar la inexistente Aduana Comercial con la que su Gobierno ha tomado el pelo a toda Ceuta o los reiterados incumplimientos de Marruecos que tanta afrenta suponen para España, sin que haya represalías por las bochornosas situaciones como esas 18 horas para retornar a Ceuta desde el vecino país, como signo de que los tercermundistas del otro lado son capaces de vilipendiar a ciudadanos españoles que viven en el primer mundo, más que les pese a los marroquíes a quienes tantas cesiones inmerecidas otorga Sánchez.
Un balance de 46 cadáveres en 2025 en aguas de la frontera es el justificante de la delegada para explicar la presión migratoria, a la que su Gobierno destina miles de millones para mantener el alojamiento, manutención y paguitas de estos invasores de nuestro paìs, que nos llegan sin documentación, ocultando sus antecedentes penales, incluso su edad que falsifican y requiere de investigación médica para determinarla. Para colmo de males viene el jefe de la delegada a Ceuta y se hace la foto en la Estación Marítima sin visitar el CETI, sin preocuparse por la inmigración, desatiende este gravisimo problema para el que se destinan millones presupuestarios de nuestros impuestos y muchísimos puestos de trabajo, que convierten la inmigración en un pingüe negocio para instituciones (Ciudad Autónoma), ONG´s, Colegios de Abogados que destinan su plantilla con los abogados de oficio, colocaciones en el CETI y un sinfín de gastos, que de regularizarse la inmigración podrían desaparecer en gran medida.
No se adoptan medidas contra la inmigración: situar la Armada en los lugares de salida para evitar que las mafias de tráfico de seres humanos hagan su agosto. Luego, la llamada acogida es inmigrantes deambulando por nuestras calles con violaciones e inseguridad creciente con cifras que aluden al aumento del 46% durante los años que lleva Pedro Sánchez gobernando. No deja de ser extraño que haya dinero de España para Marruecos y este país no contemple la ayuda migratoria que le corresponde, permitiendo, como medida de presión, la salida de pateras desde sus costas al igual que Maduro permitía las narcolanchas desde Venzuela hacia EE.UU.
La poca importancia que el Gobierno de España presta a Ceuta se refleja en los tres últimos delegados del Gobierno y su nivel de gestión: Salvadora Mateos Estudillo "Ory", ( exconcejal del grupo socialista y madre de la responsable de prensa de Ferraz), Rafael García Rodríguez (exasesor del grupo socialista en la Asamblea y exmiembro del gabinete jurídico de Carlos García Selva), y ahora, Cristina Pérez Valero (ex diputada y vicepresidenta primera de la Asamblea por acuerdo PP=PSOE). Personal de "medio pelo" político sin bagaje de relieve en la gestión pública más allá del carnet de partido y ocupando puestos de responsabilidad que ampliamente les sobrepasa.
Todos ellos, siempre iniciaron el año con buenos propósitos y desafíos, dicen, a problemas viejos con años sin resolver: inmigración, frontera, aduana comercial y un Marruecos intocable en crítica por orden de Pedro Sánchez, Mientras que Ceuta se hunda, que los pescaderos aguanten el tirón de no contar con mercancia desde el vecino país, como prueba indiscutible de una Delegación del Gobierno ineficaz, tolerante y que engaña, que nos lleva a decir: Disfrutar lo votado.
En la otra acera, que es un decir, Juan Vivas tampoco mejora la situación, porque un político con 25 años de gestión que ha disfrutado de mayorías absolutas no ha mejorado Ceuta lo suficiente para convertirla en una ciudad moderna. Se ha limitado a distribuir ingentes cantidades de subvenciones, a comprar voluntades políticas sin pudor para mantenerse en el poder y subir los impuestos.
Un jubilado con tres personas de familia pagaba hace poco 32 euros por el recibo "único" y desde que han entrado en el Ayuntamiento todos los trabajadores de Servilimpce, con cifras escandalosas de absentismo laboral, ha subido la cuota del recibo único 10 euros. Y Fátima Hamed, al decir de empleados de Acemsa, telefoneando para "rebajar" y mediar en las facturas de algunas personas de las que ella habla en su nombre.
Es obvio que en Ceuta estamos los que pagamos impuestos, señor Vivas, y los que no lo hacen porque para eso están sus subvenciones, sus paguitas y su compra de voluntades políticas como ha suceddido en el llamado grupo de "no adscritos", ( calificado por la consejera de Hacienda, Kissy como de "los sensatos") que le han sacado los presupuestos adelante a cambio de millonadas como esa de Navil para los mataderos móviles de 860.000 euros. Y la que se avecina, visto lo visto: dos partidos políticos islamistas más en el horizonte, con "capucha" (sin identificar aún a sus integrantes), "y Desarrollo" con otro llamado "Fuerza Ceutí", ambos al albur del dinero que con tanta generosidad reparte Juan Vivas, considerado por algunos más musulmán que ninguno de ellos de tanto islamizar Ceuta y desde luego, más socialista que del Partido Popular, por mucho que lo presida, a la vista de sus políticas en discordia con las que propugna Núñez Feijóo.
Un Juan Vivas que dice: "Me reuniré con todos los partidos menos con Vox". Ahí es nada: Como Sánchez, que se reúne con los filoetarras de Bildu, los golpistas independentistas de Cataluña, el fugado de la Justicia de Puigdemont. Y es que Juan Vivas se siente muy cómodo con el partido de Fátima Hamed que tiene impuntado por narcotráfico a uno de sus integrantes (reincidente, por cierto en el delito) con escaño (aunque lo haya dado de baja, pero el pecado ya está cometido); con los tránsfugas de los no adscritos también se siente cómodo Vivas, no en balde él es "hijo político" del transfuguismo de Simarro y compañía del grupo GIL, ya que sin ellos nunca hubiera sido presidente. Del PSOE y Vivas qué decir: domesticó a Juan Gutiérrez que ahora es empleado suyo en Servilimpce y con Cristina Pérez es como la Delcy Rodríguez con Trump, buenas relaciones porque maneja muy bien los hilos.
Ceuta para los políticos es una plataforma de supervivencia personal, les importa "un carajo" (como diría Milei) el pueblo y miran por sus bolsillos antes que por el bien general. De ahí que con este Gobierno "de progreso" -como dice Sánchez-, del Estado del Bienestar con la cesta de la compra cada vez más al alza y con el slogan de "para que nadie se quede atrás", aún hay en pleno siglo XXI personas durmiendo en la calle y pasando frio. Ahí se ve que los derechos humanos no llegan porque lo hacen solo para inmigración ilegal y para lo que la izquierda sectaria considera oportuno.
Hace un tiempo se me dijo que la UCO iba a investigar a fondo el reparto de subvenciones de Vivas y los procedimientos utilizados para que siempre cayera "el Gordo" ( y no de Navidad ni de El Niño precisamente) en los mismos bolsillos. Mucho está tardando la UCO en no entrar ya en el Ayuntamiento de Ceuta y levantar alfombras y requisar ordenadores para conocer ese reparto aleatorio. Por este camino, la Ceuta de hoy será el hundimiento de la Ceuta del mañana. Las prácticas que se realizan en la actualidad son puñales en el corazón de nuestro futuro como ciudad con horizonte de esperanza.
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