Campo de Gibraltar
La Polícia Nacional detiene a dos albaneses armados con Kalashnikov en Algeciras
Es parte de la 'Operación Lux' contra el narcotráfico que desarrolla el CNP para desmantelar las 'guarderías de droga'
En una operación que pone de manifiesto la escalada de violencia y sofisticación del narcotráfico en el sur de España, la Policía Nacional ha intervenido en una finca de la zona de Pelayo, en Algeciras, donde se almacenaban más de mil kilos de hachís y tres fusiles de guerra automáticos en perfecto estado de funcionamiento. La intervención, enmarcada en la operación LUX, culminó con la detención de dos individuos de origen albanés, encargados de la vigilancia permanente del alijo y preparados para repeler tanto la acción policial como posibles ataques de bandas rivales.
La investigación previa permitió localizar la vivienda utilizada como “guardería”, término empleado en el argot policial para referirse a los lugares donde las organizaciones criminales ocultan y custodian grandes cantidades de droga. Según fuentes policiales, los fardos de hachís habrían sido introducidos por la franja costera entre Algeciras y Tarifa, una ruta estratégica para el tráfico de estupefacientes hacia Europa.
El hallazgo de armas de guerra, concretamente tres fusiles Kalashnikov AK-47, refuerza la preocupación de las autoridades ante la creciente militarización de estas redes, que recurren cada vez más al uso de armas de fuego para proteger grandes cargamentos de hachís y cocaína. Este fenómeno, según los investigadores, evidencia la mayor especialización, capacidad operativa y dimensión internacional de las organizaciones, así como el elevado riesgo que suponen tanto para la seguridad ciudadana como para los propios agentes.
Los detenidos han sido puestos a disposición judicial y enviados a prisión, mientras la investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones relacionadas con la organización criminal desarticulada.

En una operación que pone de manifiesto la escalada de violencia y sofisticación del narcotráfico en el sur de España, la Policía Nacional ha intervenido en una finca de la zona de Pelayo, en Algeciras, donde se almacenaban más de mil kilos de hachís y tres fusiles de guerra automáticos en perfecto estado de funcionamiento. La intervención, enmarcada en la operación LUX, culminó con la detención de dos individuos de origen albanés, encargados de la vigilancia permanente del alijo y preparados para repeler tanto la acción policial como posibles ataques de bandas rivales.
La investigación previa permitió localizar la vivienda utilizada como “guardería”, término empleado en el argot policial para referirse a los lugares donde las organizaciones criminales ocultan y custodian grandes cantidades de droga. Según fuentes policiales, los fardos de hachís habrían sido introducidos por la franja costera entre Algeciras y Tarifa, una ruta estratégica para el tráfico de estupefacientes hacia Europa.
El hallazgo de armas de guerra, concretamente tres fusiles Kalashnikov AK-47, refuerza la preocupación de las autoridades ante la creciente militarización de estas redes, que recurren cada vez más al uso de armas de fuego para proteger grandes cargamentos de hachís y cocaína. Este fenómeno, según los investigadores, evidencia la mayor especialización, capacidad operativa y dimensión internacional de las organizaciones, así como el elevado riesgo que suponen tanto para la seguridad ciudadana como para los propios agentes.
Los detenidos han sido puestos a disposición judicial y enviados a prisión, mientras la investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones relacionadas con la organización criminal desarticulada.






















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